La sesión conjunta del Congreso de Paraguay convocada para tratar la renuncia de Santiago Peña se levantó sin una resolución el jueves 5 de noviembre. Diputados y senadores del Partido Colorado se retiraron de la sala mientras se votaba si aceptar la dimisión. Fuera del Parlamento, manifestantes aguardaban el resultado.
Peña había anunciado su decisión en un video y el ministro del Interior, Enrique Riera, entregó la renuncia al Congreso. En su mensaje, el presidente dijo que buscaba preservar la estabilidad institucional y pidió que se garantizara la devolución de los fondos a los ahorristas afectados por la crisis bancaria.
Qué votó Diputados y qué quedó pendiente
La Cámara de Diputados aprobó por 78 votos la acusación contra Peña para que el Senado tramite el juicio político. La sesión conjunta que se levantó debía resolver otro asunto: la aceptación o el rechazo de la renuncia.
En una votación separada, Diputados archivó el pedido de juicio político contra Pedro Alliana. Hubo 30 votos a favor de la acusación y 48 en contra. Según el artículo 234 de la Constitución paraguaya, si se formaliza la vacancia presidencial, al vicepresidente le corresponde asumir y completar el mandato.
La crisis de Ueno Bank que precedió a la renuncia
La crisis política se agravó tras la intervención de Ueno Bank, una entidad con cerca de tres millones de clientes. El Banco Central del Paraguay anunció un primer pago a los ahorristas con cargo al Fondo de Garantía de Depósitos.
Horacio Cartes, expresidente y titular del Partido Colorado, había anunciado que la fuerza acompañaría el juicio político contra Peña. Tras el levantamiento de la sesión conjunta, quedó pendiente la decisión del Congreso sobre la renuncia.
El Congreso paraguayo levantó sin resolución la sesión convocada para tratar la renuncia de Santiago Peña. Legisladores del Partido Colorado se retiraron mientras se votaba la dimisión. Diputados ya había aprobado la acusación para abrirle un juicio político y había archivado el pedido contra el vicepresidente Pedro Alliana, primero en la línea de sucesión.
Santiago Peña presentó la renuncia y el Congreso paraguayo levantó la sesión que debía resolverla. Diputados y senadores del Partido Colorado se retiraron mientras se votaba si aceptar la dimisión. En el video, la decisión duró una frase. En el recinto, la frase todavía necesitaba gente sentada.
El mismo jueves, la Cámara de Diputados reunió 78 votos para acusar a Peña en juicio político. El pedido contra Pedro Alliana, en cambio, quedó archivado, con 48 votos en contra de la acusación y 30 a favor. Dos votaciones en una tarde dejaron bastante claro dónde había mayoría. La tercera, la que debía resolver la renuncia, quedó en suspenso.
Alliana es el primero en la línea de sucesión y, si se formaliza la vacancia, le corresponde completar el mandato. Afuera del Congreso había manifestantes a la espera de una definición. Adentro ya tenían identificado al sucesor, pero el trámite que debía abrirle paso se quedó a mitad de camino. La Constitución indicaba quién seguía. La sesión quedó en veremos.
La crisis empezó con la intervención de Ueno Bank, una entidad con cerca de tres millones de clientes. Peña habló de proteger los fondos públicos y devolver los ahorros. Mientras el Congreso discute la salida presidencial, la respuesta sobre los depósitos va por el carril del Fondo de Garantía. La banca y la política tienen sus propios procedimientos, aunque el calendario de vencimientos de los ahorristas siga corriendo por el suyo.
La renuncia llegó al Congreso y el juicio político pasó al Senado tras la votación de Diputados. Son trámites distintos y la sesión conjunta dejó uno abierto. Peña anunció su salida por video. Para resolverla todavía hace falta volver al recinto.
