El banco es rojo, el color que identifica a estos homenajes en espacios públicos. La fecha del acto y la ubicación exacta de la plaza dentro del departamento no fueron precisadas.
Qué dice la placa que acompaña al banco
La placa colocada junto al Banco Rojo lleva un texto que apela a la memoria de las víctimas y al compromiso de quienes pasan por la plaza. Dice así:
«En memoria de quienes perdieron la vida en silencio de sus hogares; sus nombres no se olvidan, su dolor se transforma en lucha y nuestra promesa es no callar jamás».
Qué busca el proyecto Banco Rojo
La instalación forma parte del proyecto Banco Rojo, una propuesta que busca transformar espacios públicos cotidianos en lugares de reflexión sobre la violencia contra las mujeres. La idea es que el asiento deje de ser un objeto más de la plaza y pase a funcionar como una señal de memoria y de advertencia para los vecinos.
El intendente Fabián Aballay definió el Banco Rojo como «un símbolo de memoria, conciencia y compromiso colectivo». Según dijo, el propósito es que ninguna víctima sea olvidada y que ninguna mujer tenga que atravesar situaciones de violencia en soledad.
Qué dijo el intendente en el acto
«Estos espacios nos invitan a reflexionar, a no mirar para otro lado y a entender que frente a la violencia de género no podemos ser indiferentes», planteó Aballay durante la inauguración.
El intendente agregó que la sociedad tiene que comprometerse, escuchar, acompañar y actuar a tiempo frente a los casos de violencia de género.
A dónde llamar ante una situación de violencia de género
La Línea 144 es el servicio nacional de atención a mujeres en situación de violencia de género. Atiende las 24 horas, todos los días del año, y la llamada es gratuita y confidencial.
El teléfono funciona en todo el país y es la vía directa para pedir orientación o ayuda. El Banco Rojo de Pocito quedó como un lugar de memoria en la plaza; la línea es el canal para actuar cuando la situación está pasando.
La Municipalidad de Pocito instaló un Banco Rojo en la plaza De La Libertad, en homenaje a las mujeres que murieron por violencia de género. El acto lo encabezó el intendente Fabián Aballay y junto al banco se colocó una placa con un mensaje de memoria. La iniciativa forma parte del proyecto Banco Rojo, que busca convertir espacios públicos cotidianos en lugares de reflexión. La Línea 144 atiende las 24 horas, gratis y de forma confidencial.
La Municipalidad de Pocito decidió que el mobiliario urbano ya descansó demasiado y le asignó una misión de concientización social a una estructura de madera: instaló un Banco Rojo en la plaza De La Libertad en homenaje a las mujeres que murieron por violencia de género. El acto lo encabezó el intendente Fabián Aballay, quien inauguró el asiento y una placa recordatoria en un evento cuya fecha precisa y coordenadas exactas de la plaza dentro del departamento quedaron envueltas en un misterio burocrático digno de un expediente extraviado.
El banco es rojo porque ese es el color reglamentario de estos homenajes en espacios públicos, diseñado para que nadie se siente distraído a comer pochoclos sin antes procesar una sacudida de conciencia ciudadana. Junto a la estructura reposa la placa con una consigna contundente: «En memoria de quienes perdieron la vida en silencio de sus hogares; sus nombres no se olvidan, su dolor se transforma en lucha y nuestra promesa es no callar jamás». La propuesta busca que el asiento deje de ser una simple tabla pintada y funcione como un faro de advertencia comunitaria para cada transeúnte.
Aballay catalogó la iniciativa como «un símbolo de memoria, conciencia y compromiso colectivo», remarcando que «estos espacios nos invitan a reflexionar, a no mirar para otro lado y a entender que frente a la violencia de género no podemos ser indiferentes». Pero como la madera no atiende emergencias, el protocolo real recuerda que ante cualquier situación de riesgo la herramienta efectiva es la Línea 144, el servicio nacional gratuito, anónimo y disponible las 24 horas para brindar contención y asistencia inmediata en todo el país.
