El senador brasileño Flávio Bolsonaro dijo desde Miami que mantendrá en secreto cómo salió de Brasil y llegó a Estados Unidos después de perder el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva. En su primera entrevista desde que dejó el país, aseguró que organizó el viaje por su cuenta y negó haber recibido ayuda de gobiernos extranjeros.
Dos versiones sobre el traslado a Estados Unidos
Bolsonaro dijo que decidió marcharse la mañana posterior a la derrota, después de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en Brasilia. Según su relato, salió del país porque creía que acabaría preso si permanecía en Brasil.
Su salida se produjo después de que las autoridades judiciales le requirieran la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero vinculada con la posible financiación extranjera de su campaña. Funcionarios estadounidenses citados en la entrevista dieron una versión distinta a la del senador. Atribuyeron a un funcionario de la Casa Blanca la organización del vuelo a Miami y a Donald Trump la autorización para su ingreso a Estados Unidos.
Bolsonaro volvió a cuestionar el resultado electoral
El excandidato volvió a poner en duda, sin presentar pruebas de fraude, el resultado del balotaje del 25 de octubre. Cuestionó el centro de cómputo y criticó la extensión del horario de votación dispuesta por las condiciones meteorológicas.
Según el resultado oficial del Tribunal Superior Electoral de Brasil, Lula fue reelegido con el 51,79% de los votos válidos. Bolsonaro obtuvo el 48,21%. La diferencia fue de 4.430.191 votos.
Flávio Bolsonaro dijo desde Miami que mantendrá en secreto cómo salió de Brasil tras perder el balotaje. El senador negó haber recibido ayuda de gobiernos extranjeros, aunque funcionarios estadounidenses citados en la entrevista atribuyeron a la Casa Blanca un papel en su traslado. También reiteró sus acusaciones de fraude electoral sin aportar pruebas.
Flávio Bolsonaro contó por qué se fue de Brasil y se reservó cómo llegó a Miami. Dijo que tomó la decisión la mañana posterior a su derrota frente a Lula, después de visitar a su padre en Brasilia. La entrevista tuvo punto de partida, destino y una escala que el propio protagonista dejó afuera: la explicación del viaje.
El senador aseguró que organizó la salida por su cuenta y negó que lo ayudara algún gobierno. Funcionarios estadounidenses citados en la entrevista ofrecieron otra versión: atribuyeron a la Casa Blanca un papel en el traslado y a Donald Trump la autorización para que ingresara al país. Para reconstruir el viaje, por ahora hay dos relatos y un pasajero que guarda el itinerario.
Bolsonaro dijo que se marchó porque creía que, si se quedaba en Brasil, acabaría preso. Las autoridades judiciales le habían requerido la entrega de sus pasaportes en una investigación sobre el presunto financiamiento extranjero de su campaña. En Miami habló de una condena que consideraba inevitable. En Brasil, el expediente seguía abierto.
Sobre la elección fue más locuaz. Cuestionó el centro de cómputo y la extensión del horario de votación, aunque no presentó pruebas de fraude. El Tribunal Superior Electoral informó que Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos y Bolsonaro el 48,21%. El senador quiere que se discuta la cuenta oficial y que los detalles de su viaje queden bajo llave. Del itinerario faltan detalles. Del balotaje hay 4.430.191 votos de diferencia.
