El episodio ocurrió en momentos en que el chofer arribaba al domicilio pautado como destino y una pasajera se disponía a descender del vehículo. De acuerdo con el relato del hecho, tres personas salieron de manera sorpresiva desde una vivienda cercana para emboscarlo antes de que pudiera retomar la marcha.
Durante el abordaje, una de las personas abrió el portón de la casa mientras las otras dos rodearon al automovilista y lo intimidaron de forma directa. Según la reconstrucción del caso, los agresores portaban un arma de fuego y un destornillador con el que amenazaron al trabajador en la zona del cuello para exigirle la entrega de sus pertenencias.
Cómo fue la fuga y el operativo en la zona
Bajo esas amenazas, los atacantes lograron quitarle la billetera con documentación y dinero en efectivo, además de su teléfono celular de trabajo. Ante la exigencia de más elementos de valor, el conductor reaccionó rápidamente, puso en marcha el rodado y aceleró a fondo para escapar del domicilio, lo que impidió que los asaltantes le sustrajeran la totalidad de sus pertenencias o el automóvil.
El asalto se concretó a escasa distancia de una dependencia policial del sector. Tras el alerta y el despliegue de los efectivos en las inmediaciones del barrio Teresa de Calcuta, uno de los sospechosos fue aprehendido en el mismo lugar de los hechos, mientras que los otros dos sospechosos lograron darse a la fuga.
Un conductor de una aplicación de viajes fue asaltado en el barrio Teresa de Calcuta, en Pocito, cuando una pasajera descendía del vehículo. Tres personas lo amenazaron con un arma de fuego y un destornillador para robarle el celular y la billetera. La víctima aceleró para escapar y la Policía aprehendió a uno de los sospechosos en el lugar.
La experiencia de viaje en las aplicaciones de transporte acaba de incorporar una flamante tarifa de desembarco en el departamento Pocito. Cuando un conductor finalizaba un trayecto en el interior del barrio Teresa de Calcuta y una pasajera se disponía a descender del vehículo, la hospitalidad vecinal exhibió una coordinación digna de un comité de bienvenida de pesadilla. Desde una vivienda cercana surgieron tres personas que montaron una emboscada relámpago antes de que el rodado pudiera retomar la marcha: mientras una abría el portón del domicilio, las otras dos rodearon al automovilista para dejar en claro que el servicio puerta a puerta incluía sobresaltos no contemplados en la tarifa digital.
El arsenal desplegado combinó la amenaza tradicional con la ferretería doméstica más pura: esgrimieron un arma de fuego y, para no descuidar los detalles de obra, colocaron un destornillador en el cuello del trabajador. Con esa contundente técnica persuasiva, lograron arrebatarle su teléfono celular de trabajo, la billetera con documentación y el dinero en efectivo. Sin embargo, cuando la voracidad de los asaltantes exigió todavía más elementos de valor, la víctima resolvió la negociación pisando el acelerador a fondo y huyendo a toda velocidad, maniobra que salvó el automóvil y dejó a los ladrones masticando el escape en una escena digna del cine de persecuciones.
El remate insólito de la jornada radica en que toda la secuencia se ejecutó a escasa distancia de una dependencia policial del sector, confirmando que la audacia delictiva carece por completo de sentido de la ubicación. Tras la rápida alerta y el despliegue de los uniformados en los alrededores del barrio Teresa de Calcuta, uno de los presuntos atacantes terminó aprehendido a pocas cuadras de la seccional, mientras que los otros dos cómplices lograron escapar a pie y continúan prófugos, probando que en materia de movilidad urbana siempre hay alguien corriendo más rápido que la ley.
