El anuncio oficial se realizó este sábado 7 de noviembre en Cabo Cañaveral, Florida, durante la exposición aeroespacial MAX POWER en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy. Las inscripciones se reciben a través de la sección de astronautas de la NASA y permanecerán habilitadas hasta el próximo 3 de diciembre.
El proceso de selección culminará a fines de 2027, momento en que comenzará el entrenamiento formal de los aspirantes elegidos. La convocatoria está reservada de manera exclusiva a ciudadanos estadounidenses y exige contar con un posgrado en disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas (STEM), además de requisitos específicos para quienes aspiren a desempeñarse como pilotos o médicos espaciales.
Qué perfil busca la agencia y cómo es la selección
El llamado se enmarca en el programa Artemis, la iniciativa espacial que en abril pasado llevó a una tripulación a la órbita lunar por primera vez en más de cinco décadas. El objetivo institucional apunta a establecer una presencia humana sostenible en el satélite y probar las tecnologías que permitirán el primer viaje tripulado hacia Marte.
«Las personas que seleccionemos podrían caminar sobre la Luna, vivir y trabajar en la base lunar, y ayudar a ser pioneras en los sistemas y operaciones que, en última instancia, llevarán tripulaciones a Marte»
La declaración pertenece a Jared Isaacman, administrador de la NASA, quien detalló que el plan de exploración incluye misiones de dificultad progresiva en las inmediaciones del polo sur lunar, con el fin de recorrer la mayor extensión del territorio satelital alcanzada hasta la fecha.
El antecedente inmediato de la camada 2024
En la actualidad, la agencia espacial estadounidense cuenta con 32 astronautas en actividad dentro de su cuerpo operativo. La escala de competencia que demanda este tipo de procesos quedó registrada en la convocatoria realizada en 2024, cuando la entidad seleccionó a 10 postulantes entre más de 8.000 candidatos presentados.
Aquella camada de diez especialistas se encuentra completando un programa de entrenamiento intensivo de casi dos años, un esquema preparatorio idéntico al que deberán afrontar quienes resulten designados en este nuevo proceso hacia finales de 2027.
La NASA abrió una nueva convocatoria de astronautas para vivir y trabajar en la base proyectada en la Luna. El llamado cierra el 3 de diciembre y exige ciudadanía estadounidense con posgrado en carreras STEM. La selección final se anunciará a fines de 2027.
Si la convivencia con el consorcio ya resultaba insoportable, la NASA acaba de inaugurar la vía de escape definitiva: una búsqueda formal para mudarse a trabajar y habitar su futura base en la Luna. El anuncio se concretó este sábado 7 de noviembre en Cabo Cañaveral, Florida, en el marco de la exposición aeroespacial MAX POWER dentro de las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, con un formulario virtual habilitado hasta el próximo 3 de diciembre. Claro que la agencia no busca a cualquier entusiasta del silencio cósmico: la convocatoria está reservada de manera exclusiva a ciudadanos estadounidenses con posgrado en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas (STEM), con exigencias adicionales para quienes pretendan desempeñarse como pilotos o médicos espaciales.
La propuesta se integra en el programa Artemis, la iniciativa que en abril pasado colocó a una tripulación en la órbita lunar tras más de cinco décadas y que ahora busca consolidar una presencia humana sostenible orientada a Marte. El propio administrador de la entidad, Jared Isaacman, definió la magnitud del desafío sin rodeos: «Las personas que seleccionemos podrían caminar sobre la Luna, vivir y trabajar en la base lunar, y ayudar a ser pioneras en los sistemas y operaciones que, en última instancia, llevarán tripulaciones a Marte». Eso sí: los postulantes deberán dominar la ansiedad, ya que el proceso de selección culminará recién a fines de 2027, antes de iniciar dos años de entrenamiento intensivo previo a recorrer las inmediaciones del polo sur lunar.
El verdadero filtro, sin embargo, reside en la implacable matemática de la competencia. Con apenas 32 astronautas en actividad dentro de su cuerpo operativo, el antecedente de la camada 2024 asusta a cualquiera: más de 8.000 aspirantes se presentaron para que finalmente quedaran seleccionados solo diez postulantes. En términos estadísticos, resulta infinitamente más accesible ganar un sorteo multitudinario que calzarse el traje reglamentario para escapar de la civilización terrenal hacia un módulo sellado en el satélite.
