El jueves 15 de octubre, durante la quinta Marcha Federal Universitaria, la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal admitió una queja del Estado, según informaron medios. Dispuso que la apelación tramite con efecto suspensivo. No estableció que el Gobierno hubiera cumplido la cautelar ni resolvió el fondo del conflicto.
La pausa es provisoria y está ligada a ese trámite. La Cámara no declaró inválida la Ley 27.795. Los jueces Sergio Fernández, José Luis López Castiñeira y Jorge Morán dejaron la expresión «adelantar opinión acerca del cabal cumplimiento o no de la medida cautelar». No hay fecha para resolver la apelación.
Qué multa quedó en pausa
El miércoles 14 de octubre, el juez Martín Cormick impuso la multa diaria de $100.000 a Santilli, como jefe de Gabinete, después de dar por verificado el incumplimiento de la cautelar, según informaron medios. Dejó abierta la posibilidad de modificar el monto o de sumar funcionarios si la situación seguía. El monto ya había quedado asentado en la multa diaria por incumplir la ley de financiamiento universitario.
El martes 22 de septiembre, Cormick había intimado al Gobierno a cumplir la cautelar en cinco días, bajo apercibimiento de multas. El Consejo Interuniversitario Nacional pidió que se aplicara la sanción y sostuvo que el Estado seguía sin cumplir. Esa afirmación corresponde al planteo del CIN.
En su presentación, el Estado sostuvo que la cautelar ya estaba cumplida. Según cálculos atribuidos al Gobierno, se otorgó un aumento del 21,33% sobre los haberes de mayo y la mejora acumulada llegaba al 226,80%, frente al 226,40% que el Ejecutivo calculó para el IPC entre diciembre de 2023 y agosto de 2025. La Cámara no validó esos cálculos.
Qué queda en pie
La cautelar original, distinta de la multa y de las intimaciones posteriores, ordena medidas sobre la actualización de salarios docentes y no docentes y las becas estudiantiles. Según informaron medios, esa cautelar seguía vigente. La Corte Suprema desestimó el recurso del Gobierno el jueves 25 de junio. Ese tramo anterior está en el revés que obligó a aplicar la ley de financiamiento universitario.
El texto de la Ley 27.795 establece para los salarios una recomposición no inferior a la variación del IPC en el período previsto y negociaciones paritarias con actualizaciones mensuales no inferiores a la inflación. También dispone recomponer los programas de becas estudiantiles por la variación acumulada del IPC e incrementar de manera progresiva la cantidad de beneficiarios.
La discusión de fondo es otro trámite. El martes 6 de octubre, Cormick declaró inconstitucional la condición que subordinaba la aplicación de la ley a la definición de las fuentes de financiamiento, y el Gobierno apeló esa decisión. La pausa de la multa diaria del jueves 15 de octubre no resolvió esa apelación.
El paso siguiente es que el juzgado de primera instancia tramite la apelación estatal con efecto suspensivo, según informaron medios. Antes de este fallo ya estaba anunciada la apelación a la multa diaria.
El jueves 15 de octubre la Sala III pausó la multa diaria de $100.000 a Diego Santilli y dio efecto suspensivo a la apelación del Estado. La pausa es provisoria: la Cámara no dio por cumplida la cautelar, no resolvió el fondo y no invalidó la Ley 27.795. La cautelar sobre salarios y becas sigue vigente, según informaron medios. No hay fecha para la decisión de la apelación.
$100.000 por día, en pausa. La Sala III le dio efecto suspensivo a la apelación del Estado y la multa contra Diego Santilli quedó frenada mientras el expediente camina. Es el equivalente judicial de pedirle al semáforo que se quede en amarillo.
El jueves 15 de octubre, con la quinta Marcha Federal Universitaria en la calle, la Cámara admitió la queja del Estado, según informaron medios. No dijo que el Gobierno cumplió la cautelar. No resolvió el fondo. No declaró inválida la ley. Los jueces Sergio Fernández, José Luis López Castiñeira y Jorge Morán dejaron la expresión «adelantar opinión acerca del cabal cumplimiento o no de la medida cautelar». Traducción criolla: el partido sigue, pero el contador de la multa se apagó.
El miércoles 14 de octubre, Martín Cormick había puesto los $100.000 diarios después de dar por verificado el incumplimiento, y dejó la puerta entreabierta para subir el monto o sumar funcionarios. El martes 22 de septiembre ya había intimado a cumplir en cinco días. El Consejo Interuniversitario Nacional pidió la sanción y dijo que el Estado seguía sin cumplir: eso lo dijo el CIN. La multa nueva duró un suspiro, menos que la fila del Registro Civil un lunes.
El Estado dijo que la cautelar ya estaba cumplida. Los cálculos que se le atribuyen muestran un 21,33% sobre los haberes de mayo y un acumulado del 226,80%, contra el 226,40% de inflación que el propio Ejecutivo calculó entre diciembre de 2023 y agosto de 2025. La Cámara no convalidó la cuenta. En Argentina, discutir dos décimas puede llevar más tiempo que cobrarlas.
La cautelar de salarios docentes, no docentes y becas sigue vigente, según informaron medios. La Corte ya había rechazado el recurso del Gobierno el jueves 25 de junio. La ley pide recomposición por el IPC, paritarias mensuales y más becas. Aparte, el martes 6 de octubre Cormick declaró inconstitucional la condición que ataba la ley a definir de dónde salía el dinero, y el Gobierno apeló. Esa apelación de fondo no se movió con la pausa de la multa. Dos expedientes, un solo conflicto, y la multa descansa hasta nuevo aviso.
Ahora el juzgado de primera instancia tiene que tramitar la apelación con efecto suspensivo. Fecha de fallo, ninguna. Porque en el financiamiento universitario la multa puede frenarse en un día y la discusión de los sueldos, no.
