El Comando Conjunto de Ciberdefensa (CCCD), organismo encargado de la protección del Instrumento Militar en el ciberespacio, desmontó los nodos de conectividad a comienzos de agosto y todavía no logró reinstalarlos en su nueva sede.

La ciberdefensa militar atraviesa una situación de degradación operativa como consecuencia de una mudanza que todavía no pudo completar la instalación de su infraestructura crítica. La situación afecta el denominado escudo de protección digital: la capacidad centralizada para detectar y correlacionar incidentes digitales, como hackeos y otras intrusiones, y alcanza a organismos que intervienen en la misión de protección aeroespacial y marítima anunciada por Javier Milei a propósito de la cuestión Malvinas.

La mudanza y el traslado del CCCD, iniciados en marzo de 2026, redujeron las capacidades de ciberdefensa del denominado instrumento militar. El proceso de reubicación provocó una degradación temporal crítica en la operatividad del SOC (Security Operations Center), encargado de la vigilancia, detección y respuesta ante incidentes informáticos, y del SIEM (Security Information and Event Management), la plataforma que recopila, centraliza y analiza los registros de la red militar para detectar amenazas de manera automática.

El 5 de agosto pasado se “apagó” el escudo digital desconectando todo el sistema de herramientas digitales y aún no se ha podido instalar su infraestructura crítica en la nueva sede del CCCD.

Una mudanza que quedó a mitad de camino

La desafectación del inmueble estratégico del CCCD, ubicado en Puerto Madero y adquirido en 34 millones de dólares por el grupo Brito, ocurrió en marzo de 2025 luego de que el Decreto 950/2024 del Gobierno dispusiera la venta de más de 300 propiedades “innecesarias”.

En esa instancia se fijó el plazo de un año para mudar el Comando de Ciberdefensa a una nueva locación, que se cumplió el 5 de marzo de 2026.

En agosto de 2025, mediante la resolución RESOL-2025-703-APN-MD, del 19 de agosto, el Ministerio de Defensa había dispuesto como nueva sede del CCCD un inmueble de la calle Junín.

Dos denuncias radicadas en febrero pasado ante la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA), identificadas con los códigos EEVY-564 y KLGZ-246, plantearon presuntas irregularidades en el cumplimiento de funciones de altos jefes militares, entre ellos el general Luis Guimpel, titular del Comando, y un funcionario, Marcelo Rozas Garay.

Según esas presentaciones, las situaciones señaladas habrían impactado en la capacidad estratégica ante ciberataques debido a la vulnerabilidad generada por la enajenación del edificio de Puerto Madero sin contar con un presupuesto, la validación de un plan de contingencia y la planificación de una nueva sede con estándares de seguridad.

El fracaso de las licitaciones destinadas a acondicionar el edificio de la calle Junín obligó a buscar una alternativa y se iniciaron las coordinaciones para trasladar el Comando a instalaciones de los edificios N°2 y N°15 del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Los datos más recientes sobre el avance de la Licitación Pública N°72-0009-LPU26, denominada “Solución integral de desmontaje, traslado y refuncionalización del centro de datos del CCCD”, dan cuenta de que la instalación de nodos, redes y sistemas de comunicaciones debería esperar al menos 30 días más como consecuencia de las demoras registradas en la ejecución de la obra civil.

La obra en el IGN es ejecutada por Servicios Críticos Tesla SRL mediante un contrato de $664 millones.

Una de las condiciones de la venta del predio de Puerto Madero era la posibilidad de prorrogar por seis meses, a contar desde el 6 de marzo de 2026, la entrega al grupo Brito. Ese período permitía efectuar las tareas de adecuación, mudanza e instalación con mayor margen y reducir al mínimo la afectación de la capacidad de protección en ciberdefensa.

El plazo vencía el 6 de septiembre pasado, pero el Comando de Ciberdefensa decidió adelantar la entrega de las instalaciones al 5 de agosto, lo que redujo drásticamente el margen disponible para completar las tareas.

La mudanza de los equipos indispensables de protección digital quedó así atrapada entre dos puntos: la infraestructura anterior ya había sido desmontada y la nueva en el IGN todavía no estaba en condiciones de recibirla.

La denominada Fase 2 incluye la instalación de redes internas, el traslado del centro de datos, la instalación de equipos de climatización y la adecuación de edificios e instalaciones en general. Ese proceso registra demoras que mantienen pendiente la puesta en funcionamiento de la infraestructura crítica.

El Ejército como reemplazo temporal

La directiva del traslado del CCCD previó la adopción de medidas de mitigación para reducir los riesgos derivados de la interrupción del escudo digital que protege a las Fuerzas Armadas, al Estado Mayor Conjunto y al Ministerio de Defensa de ataques cibernéticos durante el proceso de mudanza y nueva instalación.

En ese marco, se estableció temporalmente el centro de datos del Ejército Argentino como SIEM (Security Information and Event Management, Gestión de Información y Eventos de Seguridad) para brindar cobertura y protección en reemplazo del CCCD.

Sin embargo, expertos militares del sector advirtieron sobre los riesgos de operar bajo esta modalidad, entre ellos “la ceguera de correlación, la pérdida de visibilidad de ciberamenazas avanzadas y el quiebre de la acción conjunta”.

La advertencia se relaciona con que el SIEM de una sola fuerza, en este caso el Ejército, no concentra ni monitorea los registros de toda la red militar, lo que limita la capacidad de obtener una visión integral de las amenazas.

La degradación del escudo digital coincide además con el momento en que el Gobierno pretende ampliar la coordinación de las estructuras de seguridad nacional.

En su discurso por cadena nacional, a propósito de la cuestión Malvinas y la presencia argentina en el Atlántico Sur, Javier Milei anunció la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, con una política transversal destinada a articular a Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.

El anuncio incluyó entre sus objetivos la protección de la infraestructura crítica y la protección aeroespacial y marítima de la Nación.

También planteó fortalecer las capacidades de telecomunicaciones de Defensa y la activación de la Base Naval Integrada en Ushuaia, junto con otros puntos de carácter estratégico vinculados al extremo austral, en línea con los objetivos que se buscan plasmar en la nueva Directiva de Política de Defensa Nacional.

Este viernes, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, harán presencia en el obrador de la Base Naval Integrada, un proyecto que también atraviesa su propio proceso de ejecución.