El dato oculto de las encuestas que puede cambiar por completo las elecciones de 2027

Redacción Cuyo News
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Distintas encuestas nacionales rumbo a las elecciones presidenciales de 2027 muestran un escenario de fuerte paridad entre La Libertad Avanza y el peronismo, atravesado por el desgaste de Javier Milei, la falta de una conducción opositora unificada y el peso creciente de los votantes indecisos.

Aunque el oficialismo mantiene la primera posición en intención de voto, los relevamientos de consultoras como Mide, CB Global Data, Zuban Córdoba, Trends y Opinaia señalan que el Presidente enfrenta niveles elevados de rechazo y desaprobación.

Una medición de Mide indicó que el 58% de los consultados afirma que “nunca votaría” a Milei. En el mismo estudio, el 24% aseguró que lo votaría con seguridad y otro 13% manifestó que probablemente lo acompañaría, lo que ubica su techo electoral potencial en torno al 37%.

La gestión nacional también acumula un 57% de desaprobación, mientras que la imagen negativa del mandatario supera el 60% en algunos sondeos. Sin embargo, ese deterioro no se traduce automáticamente en un crecimiento de las fuerzas opositoras.

Milei conserva la ventaja, pero enfrenta un techo electoral

Los estudios de CB Global Data y Zuban Córdoba ubican a Milei con una intención de voto cercana al 32,4%, una cifra que le permitiría encabezar la primera vuelta, pero que resultaría insuficiente para asegurar una victoria directa.

Por su parte, Trends presenta una competencia más ajustada entre espacios políticos. Según esa medición, La Libertad Avanza alcanza el 32% y el peronismo llega al 30%, una diferencia situada dentro del margen de error.

El escenario se vuelve todavía más parejo ante una eventual segunda vuelta. Una de las proyecciones coloca a Milei con el 41% frente al 40% de Axel Kicillof, lo que configura un empate técnico y deja la definición en manos de los votantes que todavía no eligieron una opción.

La principal fortaleza del oficialismo es su capacidad para retener una base electoral consolidada. Incluso cuando aumenta la valoración negativa de la gestión, una parte importante de quienes acompañaron a Milei continúa ubicándolo como su primera preferencia.

Esta situación configura una paradoja: el Presidente mantiene el liderazgo pese a que su imagen negativa supera ampliamente su intención de voto. El rechazo a Milei existe, pero permanece fragmentado entre distintas alternativas opositoras, ciudadanos indecisos y personas que anticipan un voto en blanco.

Kicillof gana espacio dentro de una oposición fragmentada

El peronismo conserva una intención de voto cercana al 30%, pero continúa atravesado por una crisis de liderazgo. Una encuesta de Mide reveló que el 35% de los ciudadanos considera que “la oposición no tiene un líder”.

Entre quienes sí identifican una referencia, Axel Kicillof encabeza las preferencias con el 28%. Más atrás aparecen Cristina Fernández de Kirchner, con el 13%, y Sergio Massa, con el 10%.

El gobernador bonaerense también aparece como el dirigente opositor mejor posicionado en escenarios de segunda vuelta. Las mediciones indican que tiene mayor capacidad que otros referentes del espacio para reducir la diferencia frente a Milei y disputar una elección competitiva.

Sin embargo, Kicillof enfrenta un nivel de imagen negativa cercano al 58%. Cristina Fernández de Kirchner registra un rechazo similar, próximo al 59%. Esos porcentajes representan un obstáculo para ampliar el apoyo por fuera de los votantes más identificados con el peronismo.

La fuerza opositora presenta así una dificultad semejante a la del oficialismo: conserva una base electoral significativa, pero sus principales dirigentes encuentran límites para sumar adhesiones entre los sectores independientes y moderados.

El desafío del peronismo será ordenar su conducción, resolver las tensiones internas y definir una candidatura capaz de reunir a gobernadores, intendentes, organizaciones sindicales y sectores del kirchnerismo sin perder competitividad frente al electorado no alineado.

El centro y los indecisos, claves para la definición

Los espacios de centro todavía no consiguen capitalizar el rechazo simultáneo al oficialismo y al peronismo. Armados como Provincias Unidas presentan bajos niveles de intención de voto y un elevado rechazo potencial.

Según los datos relevados, alrededor del 65% afirma que nunca votaría por esas propuestas. La falta de una figura nacional reconocida, una estructura territorial consolidada y una identidad política definida limita sus posibilidades de crecimiento.

Al mismo tiempo, la suma de indecisos, votos en blanco y sufragios nulos supera en algunos escenarios el 16% o el 19%. Ese sector podría convertirse en el factor decisivo de una elección marcada por diferencias reducidas entre las dos principales fuerzas.

El grupo no constituye un bloque homogéneo. Allí conviven antiguos votantes de Milei desencantados con la situación económica, simpatizantes peronistas sin una candidatura definida, electores moderados sin representación y ciudadanos que rechazan a todas las figuras principales.

La elección de 2027 permanece abierta. Milei conserva la ventaja inicial y un núcleo electoral firme, pero enfrenta un techo condicionado por su elevada imagen negativa. Kicillof aparece como el principal rival opositor, aunque debe ordenar un espacio fragmentado y reducir su propio nivel de rechazo.

Con las candidaturas todavía sin confirmar y más de un año por delante, los próximos movimientos económicos y políticos serán determinantes. La capacidad del Gobierno para mejorar la evaluación de su gestión, la posibilidad del peronismo de construir una conducción unificada y la decisión de los votantes indecisos definirán el rumbo de la próxima elección presidencial.

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