Este viernes 16 de octubre, Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, habló en una rueda de prensa en Bangkok, Tailandia, durante las reuniones anuales del organismo.
Chalk explicó: «En Argentina, los datos registrados en lo que va de año han sido más débiles de lo que habíamos previsto en nuestro informe WEO de abril; no obstante, esperamos que el crecimiento repunte el próximo año a medida que la demanda se recupere gradualmente», dijo.
Cuánto proyecta el WEO para 2026 y 2027
Las estimaciones corresponden al WEO de octubre, publicado el martes 13 de octubre. Son proyecciones del PIB real, no resultados ya observados.
Ese informe recortó la previsión de 2026 de 3,5% a 2,1% y la de 2027 de 4% a 3,5%, respecto de las proyecciones del WEO de julio. Entre 2026 y 2027 el Fondo anticipa una aceleración, y frente a julio recortó los dos años.
Qué factores acompañan el pronóstico de 2027
El FMI prevé que la actividad argentina se fortalezca en 2027, impulsada por la inversión y el consumo privado. Ese escenario está favorecido por la desaceleración de la inflación y por la continuidad de las reformas económicas.
En la rueda de prensa, Chalk destacó la reducción de subsidios a la energía y los esfuerzos argentinos para fortalecer la sostenibilidad de la deuda.
En el mismo WEO, la inflación media de precios al consumidor se estima en 32,5% en 2026 y en 21,2% en 2027.
El FMI proyecta que Argentina crecerá 3,5% en 2027 y 2,1% en 2026, por debajo de lo que estimaba en julio, según el WEO de octubre. Nigel Chalk dijo este viernes 16 de octubre en Bangkok que los datos de 2026 fueron más débiles que lo previsto en abril y que espera un repunte gradual. El organismo prevé para 2027 más inversión y consumo privado, con inflación media de 21,2%, frente a 32,5% en 2026.
Un 3,5% para 2027 y un tijeretazo a 2026. El FMI proyecta que la Argentina crezca 3,5% el año que viene, después de un 2,1% en 2026. En julio esos mismos casilleros decían 4% y 3,5%. El Fondo no cambió de país: cambió la planilla, con la misma solemnidad con la que sube el bondi y el grupo de WhatsApp se entera después.
Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, habló este viernes 16 de octubre en Bangkok, en las reuniones anuales. Dijo que los datos de 2026 fueron más débiles que lo previsto en el WEO de abril. Igual espera que el crecimiento repunte el próximo año, a medida que la demanda se recupere gradualmente. Es el «este mes no cierra, el que viene vemos», con saco y sala de conferencias.
El WEO de octubre no publica un resultado ya cumplido: publica una estimación. Para 2027 prevé una actividad más fuerte, impulsada por la inversión y el consumo privado, favorecida por una inflación que se desacelera y por reformas que continúan. La condición viaja al lado del número, como la letra chica de una cuota.
En esa rueda de prensa, Chalk destacó la reducción de subsidios a la energía y los esfuerzos argentinos para hacer más sostenible la deuda. Ordenar subsidios es el capítulo en el que la boleta deja de ser teórica. La sostenibilidad de la deuda, dicha desde Bangkok, suena más prolija que la sobremesa en la que alguien pregunta cuánto falta pagar.
El mismo informe estima una inflación media de 32,5% en 2026 y de 21,2% en 2027. Bajar de 32,5% a 21,2% es el tipo de alivio que acá se mira con la misma cautela que un aumento anunciado antes de ver el recibo. El Fondo anticipa un 2027 más rápido que 2026 y, en el mismo informe, le recorta el entusiasmo a los dos años.
