La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, aseguró que el desarrollo de la minería requiere acompañar las inversiones con una fuerte formación de capital humano especializado en oficios y carreras técnicas. Durante una entrevista realizada en el marco del Ciclo Pilares, encuentro organizado por el diario Los Andes para debatir sobre tecnología, innovación y desarrollo productivo regional, la funcionaria explicó las medidas impulsadas por la provincia para consolidar el crecimiento del sector.
Formación para acompañar el crecimiento minero
Casado señaló que la preparación de trabajadores constituye uno de los principales desafíos para el despegue de la actividad. En ese sentido, destacó el impulso a escuelas técnicas con nuevas especializaciones, carreras en institutos terciarios y convenios con universidades nacionales e internacionales, con el objetivo de responder a la demanda de perfiles calificados que requerirá la industria.
La funcionaria remarcó que la minería necesita personal capacitado en distintos oficios y especialidades, por lo que la adecuación del sistema educativo forma parte de la estrategia provincial para acompañar el crecimiento de la actividad.
Reglas claras y licencia social
Consultada sobre las políticas implementadas para el desarrollo minero en Mendoza, Casado recordó que durante años la actividad enfrentó fuertes restricciones. «Para Mendoza, la minería fue una actividad económica prohibitiva durante años. Nosotros tomamos la decisión política de llevarla adelante, pero teníamos en claro que necesitábamos la licencia social y necesitábamos reglas claras».
Según explicó, una de las primeras medidas de la actual gestión fue la aprobación de un código de procedimiento minero, destinado a establecer normas para cada etapa de la actividad, desde la prospección hasta el cierre de las minas.
«Así, cada etapa que lleva adelante la minería, desde la prospección hasta el cierre de minas, tiene reglas claras para que sea una actividad acorde a los estándares que el mundo requiere en cuanto a lo medioambiental y para darle seguridad a la sociedad, para que la considere como algo que puede realizarse en la provincia», sostuvo.
Más de 75 proyectos de exploración aprobados
La vicegobernadora indicó que el Gobierno provincial también impulsó acciones para fortalecer la licencia social mediante la difusión de información técnica en distintos ámbitos.
«Trabajamos fuertemente en la licencia social de la actividad, llevando, a través de actores técnicos, información certera a los diferentes ámbitos —ONGs, escuelas, docentes— para sacar las dudas que la sociedad podía llegar a tener».
Como resultado de ese proceso, afirmó que ya fueron aprobados más de 75 proyectos de exploración y que existen iniciativas de explotación en marcha, entre ellas un proyecto de cobre que podría convertirse en el primero de esas características en el país en las últimas dos décadas.
«Se han aprobado ya más de setenta y cinco proyectos de exploración. Hay proyectos de explotación y uno que está por empezar es de cobre. Va a ser el primero en el país de los últimos veinte años. Creo que hemos logrado esa licencia. No tenemos conflictividad en las calles, no hay marchas como hubo en algún momento».
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, afirmó que el crecimiento de la minería en la provincia exige formar capital humano especializado en oficios y carreras técnicas. En el marco del Ciclo Pilares, destacó los cambios impulsados en el sistema educativo, la aprobación de más de 75 proyectos de exploración y el trabajo realizado para obtener licencia social para la actividad.
Durante años, la minería en Mendoza fue algo parecido a ese electrodoméstico que todos tienen guardado en el depósito: estaba ahí, pero nadie se animaba a enchufarlo. Bastaba mencionar una perforación para que el debate adquiriera la intensidad de una reunión de consorcio donde alguien propone sacar el portero eléctrico. Ahora el escenario cambió. La provincia pasó de discutir si la actividad debía existir a preguntarse quién va a manejar la maquinaria, quién va a soldar, quién va a operar equipos y quién va a evitar que el único especialista disponible sea el primo que una vez arregló una motobomba con un alambre y mucha fe.
Porque hay algo que la realidad suele hacer con una eficiencia admirable: arruinar los discursos cuando llega el momento de trabajar. Se pueden inaugurar anuncios, presentar proyectos con diapositivas impecables y repetir la palabra «desarrollo» hasta que pierda significado, pero tarde o temprano aparece una excavadora esperando un operador. Y las excavadoras, a diferencia de las discusiones en redes sociales, no funcionan a fuerza de opiniones.
En ese contexto, la provincia decidió mirar hacia las escuelas técnicas, los institutos terciarios y las universidades con la urgencia de quien descubre que el futuro llegó antes que el personal capacitado. Mientras avanzan los proyectos de exploración y aparecen iniciativas vinculadas al cobre, la capacitación dejó de ser un detalle académico para convertirse en una pieza central de la estrategia. Después de todo, resulta difícil construir una industria moderna si el recurso humano todavía está atrapado en un PowerPoint.
También hubo un esfuerzo por reducir la temperatura del debate público. La licencia social, esa expresión que suele aparecer en todas las presentaciones institucionales y que muchas veces parece un personaje mitológico, fue buscada mediante charlas, información técnica y participación de distintos sectores. El resultado, según la vicegobernadora, es un escenario con menor conflictividad y más proyectos en marcha. Un fenómeno curioso en tiempos donde cualquier tema suele terminar convertido en una batalla campal digital antes de que alguien alcance a leer el segundo párrafo.