Gladys “La Bomba Tucumana” manifestó su intención de involucrarse en la política de Tucumán y aseguró que trabajará dentro del justicialismo. La cantante expresó públicamente su identificación con el peronismo y dejó abierta la posibilidad de asumir una participación activa en el espacio político provincial, aunque hasta el momento no anunció una candidatura ni una función específica.
El anuncio tomó mayor repercusión luego de sus cruces con Virginia Gallardo y Lilia Lemoine, actualmente diputadas nacionales de La Libertad Avanza por Corrientes y Buenos Aires, respectivamente. Durante sus intervenciones públicas, Gladys cuestionó las posiciones de ambas legisladoras y reclamó una mayor atención sobre los problemas económicos que, según su mirada, atraviesa parte de la población.
En ese contexto, la cantante sostuvo: «Los libertarios viven en una realidad paralela, no es la del comùn de la gente».
Las críticas de Gladys y la situación de su negocio
Parte de las declaraciones políticas de la artista estuvieron vinculadas con su propia experiencia como comerciante. Gladys mantiene un emprendimiento gastronómico en el barrio porteño de Recoleta y recientemente explicó que se encuentra evaluando su continuidad debido a los costos necesarios para mantenerlo.
La cantante señaló que los gastos vinculados con empleados, alquiler, impuestos e insumos afectarían la rentabilidad del establecimiento, pese a asegurar que el negocio recibe clientes. Distintos reportes sobre sus declaraciones coinciden en que todavía no tomó una decisión definitiva sobre un eventual cierre.
«Quise invertir en este país y me fue como el culo», remarcó al describir su experiencia.
En otro tramo de sus declaraciones también sintetizó su situación de manera similar: «Invertí en mi país y me fue para el culo».
Gladys cuestionó además interpretaciones sobre la evolución de la inflación y rechazó utilizar imágenes de concurrencia a espectáculos como una demostración suficiente de una mejora económica generalizada. Al referirse a ese tipo de publicaciones, sostuvo: «Nos toman el pelo, esa foto es un momento específico donde la gente hace cola para entrar a un teatro».
La cantante planteó que el consumo ocasional de actividades recreativas no necesariamente reflejaría, desde su perspectiva, la situación económica general de los trabajadores. También expresó críticas hacia determinadas políticas económicas y sus efectos sobre pequeños comerciantes y productores.
También cuestionó al gobierno de Alberto Fernández
Al explicar su identificación política, Gladys también buscó diferenciar su adhesión al justicialismo de una defensa de todas las administraciones peronistas recientes. En ese sentido, cuestionó expresamente la gestión del expresidente Alberto Fernández.
«A Alberto Fernández no lo voy a defender, hizo todo mal este señor», afirmó.
Su posicionamiento se produjo mientras continúa el intercambio público con Lemoine y Gallardo. Las críticas de Gladys generaron respuestas de las legisladoras y nuevos cruces en medios y redes sociales durante septiembre de 2026.
“Soy justicialista de Eva y de Perón”
Al referirse específicamente a su eventual desembarco en la política, la intérprete vinculó su decisión con los principios históricos que identifica con el peronismo.
“Soy justicialista de Eva y de Perón, tengo esos principios e ideología: justicia social”, afirmó. Sus declaraciones públicas de septiembre también incluyeron su intención de acercarse a dirigentes del Gobierno tucumano para comunicarles su disposición a colaborar dentro del espacio.
Por el momento, Gladys no confirmó una candidatura ni precisó qué función buscaría desempeñar. Su anuncio se limita a la decisión de involucrarse en la actividad política y trabajar dentro del justicialismo en Tucumán, mientras define paralelamente el futuro de su actividad musical y de su emprendimiento gastronómico.
Gladys “La Bomba Tucumana” anunció su intención de involucrarse en la política de Tucumán y afirmó que trabajará dentro del justicialismo. La cantante vinculó su decisión con su identificación con Eva Perón y Juan Domingo Perón, mientras cuestionó a las diputadas de La Libertad Avanza Virginia Gallardo y Lilia Lemoine y describió las dificultades económicas que atraviesa su emprendimiento gastronómico.
La política argentina acaba de incorporar una variable que probablemente ningún consultor tenía cargada en Excel: La Bomba Tucumana analiza cambiar los escenarios musicales por la militancia justicialista. Después de décadas haciendo bailar al país con “La pollera amarilla”, Gladys decidió que quizás llegó el momento de ingresar a un territorio donde también abundan los estribillos repetidos, las giras interminables y los escenarios multitudinarios, aunque en este caso generalmente se los denomina actos partidarios.
La cantante confirmó su identificación con el peronismo mientras mantenía un cruce público con Virginia Gallardo y Lilia Lemoine, ambas diputadas nacionales de La Libertad Avanza. La transición de la farándula hacia la política argentina tiene, a esta altura, menos de giro argumental que de tradición institucional: cambia el decorado, aparecen algunas bancas y el panel televisivo descubre súbitamente que estaba realizando una audición para el Congreso.
En el caso de Gladys, la decisión estaría atravesada también por su experiencia como comerciante. La artista contó que evalúa qué hacer con su local de empanadas de Recoleta porque, pese al movimiento comercial, los gastos de empleados, alquiler e impuestos complicarían su continuidad. De la cumbia a ARCA, de los festivales a las facturas comerciales: pocas biografías podrían explicar con semejante velocidad que la adultez consiste básicamente en descubrir que siempre existe otra boleta esperando ser pagada.
Ahora Gladys asegura que buscaría llevar esas preocupaciones al terreno político tucumano. No informó una candidatura ni anunció un cargo concreto, de modo que todavía sería prematuro reservarle despacho, banca o cartel electoral. Lo confirmado hasta aquí es bastante más sencillo: quiere participar en el justicialismo. El resto quedará sujeto a una institución incluso más impredecible que un reality de talentos: la política argentina.