El abogado de Facundo Moyano, Miguel Molina, cuestionó la declaración del oficial Matías Ríos, uno de los testigos incorporados a la causa, y sostuvo que su relato presenta contradicciones con otros elementos de prueba reunidos en el expediente.
Tras la audiencia realizada el martes, el defensor puso especialmente el foco en un acta confeccionada a partir de lo que, según Ríos, habría manifestado Candela Arizaga.
Las dudas de la defensa sobre el acta
Molina explicó que el documento figura con un horario de las 5.30 y aparece firmado por dos testigos. Sin embargo, aseguró que durante la audiencia quedó establecido que el acta habría sido confeccionada a las 7.30 y que esas personas no se encontraban en la esquina donde ocurrieron los hechos.
“Es un testigo particular, la prueba en pleno va para un lado y Ríos va para otro”, sostuvo Molina.
Según el planteo de la defensa, los testigos aparecen vinculados al acta como personas que habrían presenciado su confección, aunque durante la audiencia se habría determinado que no estaban en el lugar ni escucharon los dichos asentados en el documento.
Otro de los puntos cuestionados se relaciona con la autoría material del acta. Molina afirmó que el oficial Ríos reconoció que no fue él quien escribió el documento, sino un tercero cuya identidad no habría sido precisada.
El abogado también señaló que Ríos fue consultado acerca de por qué no había ratificado previamente esos dichos y que el policía respondió que no lo había hecho porque “no quería ser reiterativo”.
La defensa sostiene que el testimonio contradice otras pruebas
Para Molina, la declaración del oficial se diferencia de otros testimonios y elementos incorporados durante la investigación.
“Fundamentalmente se opone a todo el pleno de la prueba y lo que dijeron las funcionarias, como las policías y personal de Género, que la entrevistaron a Candela”, afirmó.
El defensor aclaró que sus cuestionamientos no implican una acusación de falso testimonio contra el oficial. “No digo que Ríos sea mentiroso, sino que se contrapone con la prueba”, sostuvo.
De acuerdo con la interpretación de Molina, la evidencia incorporada hasta el momento respaldaría tanto la versión de Facundo Moyano como la de Candela Arizaga, mientras que el testimonio de Ríos constituiría la principal excepción dentro del expediente.
Candela Arizaga declarará el lunes
La causa continuará con nuevas medidas y testimonios. Según lo previsto, Candela Arizaga declarará el próximo lunes, una instancia que podría aportar nuevos elementos para determinar cómo ocurrieron los hechos investigados.
La defensa de Moyano mantiene así su estrategia de cuestionar la consistencia del testimonio policial y del acta vinculada con los supuestos dichos de Arizaga, mientras el expediente continúa bajo análisis judicial.
La defensa de Facundo Moyano cuestionó el testimonio del oficial Matías Ríos en la causa vinculada con Candela Arizaga. El abogado Miguel Molina sostuvo que existen inconsistencias entre el acta atribuida a dichos de la joven y otros elementos incorporados al expediente, y afirmó que la evidencia reunida hasta ahora respalda las versiones de Moyano y Arizaga.
En una causa donde cada horario, firma y testimonio puede adquirir peso propio, la defensa de Facundo Moyano decidió concentrar su atención en la declaración del oficial Matías Ríos. Miguel Molina, abogado del dirigente, sostuvo que mientras el resto de la prueba avanza en una dirección, el policía parece haber tomado un camino diferente. “Es un testigo particular, la prueba en pleno va para un lado y Ríos va para otro”, sostuvo Molina.
El principal foco está puesto en un acta que, según la defensa, presenta una llamativa diferencia horaria: figura confeccionada a las 5.30, pero durante la audiencia habría quedado establecido que fue realizada a las 7.30. Además, dos personas aparecen como testigos del documento aunque, siempre según lo expuesto por Molina, no estaban en la esquina donde ocurrieron los hechos. Para cualquier expediente, dos horas pueden parecer un detalle; para una defensa penal, pueden convertirse en protagonistas.
La situación sumó otro interrogante cuando Ríos habría reconocido que él no redactó el acta, sino un tercero cuya identidad no habría sido precisada. Consultado sobre por qué no ratificó previamente esos dichos, respondió que no lo hizo porque “no quería ser reiterativo”. Una explicación que, dentro de una investigación judicial, terminó agregando más preguntas que certezas.
Molina evitó acusar al policía de mentir y buscó marcar una diferencia concreta. “No digo que Ríos sea mentiroso, sino que se contrapone con la prueba”, sostuvo. La estrategia defensiva apunta así a discutir la consistencia del testimonio y su relación con las declaraciones de policías y personal de Género que entrevistaron a Candela Arizaga.
La causa continuará incorporando elementos y el lunes está prevista la declaración de Arizaga. Mientras tanto, la defensa sostiene que el expediente ofrece una reconstrucción distinta de la presentada por Ríos. En tribunales, donde una firma, un horario o una frase pueden modificar el rumbo de una investigación, un acta bajo cuestionamiento difícilmente pase inadvertida.