Luego de una extensa sesión marcada por contrapuntos y exposiciones de los distintos bloques, la Cámara de Diputados de San Juan aprobó el acuerdo San Juan-Vicuña, mediante el cual la provincia podrá acceder a 250 millones de dólares destinados a infraestructura y obras vinculadas con las áreas de influencia minera.

La iniciativa obtuvo 27 votos a favor y 9 en contra. Buena parte de los rechazos correspondió al bloque Justicialista. Con la aprobación legislativa, el Gobierno provincial quedó habilitado para avanzar con la ejecución de los fondos contemplados en el convenio.
El tratamiento se desarrolló durante la Segunda Sesión Especial de la Cámara, convocada para abordar comunicaciones oficiales remitidas por el Poder Ejecutivo provincial relacionadas exclusivamente con el acuerdo.
La sesión comenzó a las 11 y la definición llegó durante la tarde, después de varias horas de debate.
Tras comenzar a las 11 hs., se definió en la tarde, con 27 votos a favor y 9 en contra, sobre todo del bloque Justicialista.
Con el acuerdo convertido en ley, el Gobierno provincial podrá acceder a los recursos para poner en marcha obras de infraestructura. Entre ellas aparece la intervención sobre la Ruta Nacional 40 Norte, anunciada previamente por el gobernador Marcelo Orrego.
Un aporte de US$250 millones antes del inicio de la producción
Uno de los principales puntos destacados por el Ejecutivo provincial es que el aporte se realizará antes de que el proyecto minero comience su etapa productiva. Según lo expresado por Orrego, se trata de una situación inédita para la minería sanjuanina por la magnitud del desembolso previo a la producción.
El gobernador aclaró que los 250 millones de dólares constituyen un compromiso firmado, fijo, no reembolsable ni compensable, y no una promesa futura.
Los recursos estarán orientados principalmente a obras hídricas, de saneamiento y de infraestructura, que podrán concretarse antes de que San Juan comience a recibir ingresos vinculados con las regalías del proyecto.
De acuerdo con lo planteado por el Gobierno provincial, esas inversiones también tendrán incidencia sobre otras actividades económicas, entre ellas el desarrollo agroindustrial, turístico, energético y productivo, además de la generación de empleo.

Negociaciones, regalías y nuevas inversiones
El gobernador indicó que el entendimiento fue producto de más de un año y medio de negociaciones, iniciadas a comienzos de 2025 durante una feria minera realizada en Toronto, Canadá.
Las conversaciones continuaron posteriormente en San Juan, Buenos Aires, Santiago de Chile, Vancouver y Nueva York, con la participación de funcionarios provinciales y autoridades de Vicuña.
Orrego vinculó la firma del convenio con la confianza de la empresa en la provincia y sostuvo que esa decisión fue posible gracias a la seguridad jurídica, las reglas claras, el diálogo institucional y la promoción internacional impulsada por la administración provincial.
El acuerdo, además, se complementará con inversiones privadas que Vicuña realizará con recursos propios. Entre los proyectos mencionados se encuentran la construcción de una línea eléctrica y el Corredor Norte, considerados estratégicos para el desarrollo minero.
Otro de los alcances del convenio es la resolución de una controversia administrativa que se encontraba abierta desde 2022. Según explicó el Ejecutivo, el convenio reglamenta el aporte previsto en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto y resuelve una objeción administrativa que la empresa mantenía desde 2022.
De esta manera, quedó establecido un mecanismo para el cumplimiento de esa obligación económica.
Un fideicomiso para financiar infraestructura
El esquema aprobado contempla además una contribución equivalente al 1,5% del valor bruto de facturación, adicional al régimen vigente de regalías.
Se crea un aporte del 1,5% adicional a las regalías
Ese dinero será destinado exclusivamente a un fideicomiso para financiar infraestructura en la provincia.
El convenio también modifica el régimen de regalías provinciales. Según lo informado, pasarán a calcularse desde el inicio de la explotación sobre el 3% del valor bruto de facturación, con el objetivo planteado de brindar mayor previsibilidad al Estado provincial y a los inversores.
Los recursos serán administrados mediante un fideicomiso provincial. El gobernador aseguró que habrá auditorías y trazabilidad de los fondos, mientras que las obras deberán ejecutarse mediante los mecanismos de contratación pública establecidos por la legislación de San Juan.
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este miércoles, por 27 votos a favor y 9 en contra, el acuerdo San Juan-Vicuña, que contempla un aporte de 250 millones de dólares para financiar infraestructura. La iniciativa habilita al Gobierno provincial a ejecutar fondos destinados a obras vinculadas con áreas de influencia minera y otros sectores productivos.
250 millones de dólares y una votación de 27 a 9. Después de horas de exposiciones y contrapuntos, la Cámara de Diputados le dio luz verde al acuerdo San Juan-Vicuña y habilitó al Gobierno provincial a utilizar los fondos para infraestructura, una cifra capaz de convertir cualquier discusión presupuestaria habitual en la caja chica de un kiosco.
La sesión comenzó a las 11 y atravesó la tarde entre argumentos a favor, cuestionamientos y discursos extensos, porque en la política argentina hasta para aprobar una montaña de dólares primero hay que atravesar una montaña de palabras. El oficialismo consiguió los votos necesarios mientras buena parte del bloque Justicialista se ubicó del otro lado del tablero.
El convenio promete algo poco frecuente en la minería local: dinero antes de que el proyecto empiece a producir. Son US$250 millones definidos como un compromiso fijo, no reembolsable ni compensable, destinados principalmente a obras hídricas, saneamiento e infraestructura, con la Ruta Nacional 40 Norte entre los proyectos anunciados.
El esquema incorpora además un aporte equivalente al 1,5% del valor bruto de facturación, adicional a las regalías, que irá a un fideicomiso para infraestructura. Si los mecanismos funcionan como fueron presentados, cada dólar deberá tener trazabilidad, auditoría y contratación pública: prácticamente un GPS financiero para evitar que una moneda tome una salida equivocada en la rotonda administrativa.
El acuerdo también redefine el cálculo de regalías y pone fin a una controversia administrativa iniciada en 2022, después de más de un año y medio de negociaciones entre distintas ciudades y oficinas. Toronto, San Juan, Buenos Aires, Santiago de Chile, Vancouver y Nueva York participaron del itinerario diplomático de un convenio que finalmente necesitó algo bastante menos internacional: levantar la mano dentro de la Legislatura.
Ahora la ley está aprobada y el Gobierno tiene vía libre para avanzar con el esquema. Después de cruzar medio continente negociando, los US$250 millones terminaron pasando su última aduana en una sesión de Diputados.