El Gobierno de Javier Milei presentó las principales proyecciones económicas incluidas en el Presupuesto 2027, que ya fue enviado a la Cámara de Diputados. El proyecto contempla estimaciones sobre crecimiento, inflación, salarios, dólar, consumo e inversión y mantiene como uno de sus objetivos centrales la continuidad del superávit financiero.
El ministro de Economía, Luis Caputo, proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4% para 2027. En materia de precios, el escenario oficial calcula una inflación promedio anual del 21,1% y una variación del 18% entre diciembre de 2026 y diciembre de 2027. Además, prevé una mejora del 25,4% en el salario promedio.
Dólar, consumo e inversión: las previsiones para 2027
En cuanto al tipo de cambio, el proyecto contempla un dólar mayorista promedio de $1.728 durante 2027 y de $1.847,6 para diciembre. Desde el oficialismo señalaron que esos valores funcionan como supuestos para la elaboración presupuestaria y que surgen de aplicar la inflación estimada al nivel vigente del tipo de cambio, por lo que no fueron presentados como una predicción puntual de la futura cotización.
Los supuestos macroeconómicos incluyen también un crecimiento del 3,4% del consumo privado y del 0,6% del consumo público. La inversión, por su parte, registraría una expansión del 9,2% durante el próximo año, de acuerdo con las estimaciones incluidas en el escenario oficial.
En materia fiscal, la iniciativa proyecta nuevamente un resultado financiero positivo. De cumplirse el escenario planteado por el Ejecutivo, 2027 sería el cuarto año consecutivo con superávit financiero, uno de los ejes que la administración de Milei presenta como fundamento de su programa económico.
La mesa política analizó las cifras antes del envío
Las principales variables fueron analizadas durante una reunión de la mesa política realizada en Casa Rosada. Del encuentro participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional Patricia Bullrich; Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el asesor presidencial Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
Horas antes del encuentro, Caputo había anticipado que el proyecto mantendría como principio central el equilibrio de las cuentas públicas. Finalmente, el Ejecutivo remitió la iniciativa al Congreso el martes 15 de septiembre, donde deberá atravesar el debate parlamentario correspondiente.
El Presupuesto establece así el escenario macroeconómico con el que el Gobierno proyecta transitar 2027. Las cifras constituyen estimaciones oficiales y su cumplimiento dependerá de la evolución efectiva de la actividad, los precios, los salarios, el mercado cambiario y las cuentas públicas durante el próximo año.
El Gobierno de Javier Milei presentó las principales proyecciones del Presupuesto 2027, que prevé un crecimiento del PBI del 4%, inflación del 18% punta a punta y un dólar mayorista de $1.847,6 para diciembre. El proyecto, enviado al Congreso, también estima una suba salarial promedio del 25,4%, mayor inversión y un nuevo superávit financiero.
El Presupuesto 2027 llegó con esa cualidad extraordinaria que tienen todos los presupuestos: conocer el futuro mediante una planilla de cálculo. El Gobierno puso sobre la mesa sus números para el año próximo y allí apareció una Argentina creciendo 4%, con inflación del 18% entre diciembre y diciembre, salarios promedio aumentando 25,4% y un dólar mayorista terminando en $1.847,6. Todo perfectamente acomodado en columnas, donde incluso el porvenir acepta decimales y aparentemente nunca aparece el cartel de Excel preguntando si uno realmente desea guardar los cambios.
Luis Caputo llevó las proyecciones a la mesa política de Casa Rosada, donde la economía nacional pasó por ese peculiar proceso de transformación mediante el cual millones de consumidores, empresas, salarios y precios terminan convertidos en porcentajes. El consumo privado crecería 3,4%, el público 0,6% y la inversión 9,2%. El ciudadano podrá no saber todavía qué hará el próximo martes, pero el Presupuesto ya tiene una aproximación de lo que hará todo el país durante 2027. La estadística macroeconómica conserva ese nivel de confianza que muchos desearían tener al responder dónde se ven dentro de cinco años.
También apareció el dólar, inevitable protagonista argentino que consiguió participar de la discusión presupuestaria sin necesidad de ocupar formalmente ningún cargo. El cálculo oficial contempla un promedio de $1.728 durante el año y $1.847,6 en diciembre. Desde el oficialismo aclararon que no se trata de una predicción cambiaria, sino de un supuesto elaborado a partir de la inflación prevista y del valor vigente de la divisa. Una precisión importante: el número está en el Presupuesto, pero no posee poderes sobrenaturales ni fue hallado grabado en una piedra detrás del Ministerio de Economía.
El otro gran objetivo será sostener el superávit financiero por cuarto año consecutivo. Así, mientras el Congreso se prepara para discutir partidas, supuestos y prioridades, el futuro económico argentino ya tiene su primera versión oficial. Ahora comienza la etapa históricamente más compleja para cualquier presupuesto: lograr que la realidad, esa funcionaria sin cargo que jamás participa de las reuniones, decida respetar la planilla.