El ERAS convocó una audiencia pública virtual para este lunes 26 de octubre de 2026 a las 10. La propuesta todavía no está aprobada: el organismo debe considerar las opiniones recibidas y emitir una resolución final.
El cambio corresponde a la concesión de AySA en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y partidos de la provincia de Buenos Aires. No incluye San Juan, por lo que la propuesta no modifica la tarifa del agua en la provincia.
Cuánto cambiarían las facturas
De los 3.354.868 usuarios residenciales incluidos en la estimación, 1.998.747 tendrían aumentos; 683.927 registrarían una baja promedio del 14,7%, y 672.194 conservarían sus valores por efecto de esta modificación, según el Anexo I presentado ante el ERAS.
Para el grupo al que le subiría la factura, AySA calcula un promedio mensual de $29.116 a $35.710, un aumento del 22,6%. Para el conjunto de usuarios residenciales, el promedio pasaría de $27.156 a $30.250, un 11,4% más.
Los promedios están expresados sin impuestos y se calcularon con tarifas de septiembre de 2026. No indican necesariamente cuánto pagaría cada hogar. El informe proyecta una suba máxima del 149%; las subas superiores al 100% alcanzarían al 3% del total de usuarios residenciales.
Cómo se aplicaría el esquema
AySA propone reemplazar los 11 coeficientes zonales vigentes por cinco niveles: 0,75; 1,25; 1,75; 2,25 y 2,75. El cálculo se basa en una estimación de ingresos por radio censal que combina datos del Censo 2022 con la Encuesta Permanente de Hogares.
Para usuarios residenciales y baldíos que hoy tienen un descuento del 15% por estar en zonales bajos y pasarían a un nivel superior, la propuesta reduce el descuento al 10% el primer mes y al 5% el segundo; lo elimina desde el tercero. Si también les corresponde un aumento por el nuevo coeficiente, esa parte empezaría desde el cuarto mes, con un tope acumulativo mensual del 5% sobre los cargos alcanzados.
El proyecto incluye además un recargo del 10% sobre el precio del metro cúbico de cloacas medido en el llamado Radio Antiguo de la Ciudad de Buenos Aires, vinculado con los desagües pluviales. Ese recargo no se plantea para todas las facturas porteñas.
Qué falta para que haya una decisión
La audiencia pública convocada por el ERAS recibe opiniones sobre la propuesta, pero no aprueba los cambios. Después, el organismo debe considerar esas intervenciones y emitir una resolución final. No hay una fecha aprobada para la entrada en vigor.
AySA proyecta que el esquema elevaría la facturación de la concesión un 7,3%, equivalente a $140.057 millones calculados con tarifas de septiembre de 2026. La empresa propone destinar ese excedente al Programa de Tarifa Social.
En paralelo, el Ministerio de Economía adjudicó el 90% de las acciones estatales de AySA al consorcio integrado por Rowing, Arcos Saneamento e Participações, PHX Aqua AR y Transclor, por US$340,2 millones. La Resolución 1818/2026 fijó el 13 de noviembre de 2026 como plazo para firmar el contrato de compraventa.
AySA presentó una propuesta para cambiar las facturas de agua y cloacas del AMBA, que el ERAS tratará en una audiencia este lunes 26 de octubre. Según el Anexo I oficial, el 60% de los usuarios residenciales tendría aumentos, el 20% pagaría menos y el 20% no tendría cambios por esta modificación. La propuesta aún requiere una resolución final y no alcanza a San Juan.
AySA proyecta aumentos para 6 de cada 10 usuarios residenciales; otros 2 de cada 10 pagarían menos. La audiencia del ERAS es este lunes 26 de octubre a las 10. La factura argentina ya tiene suficientes capítulos; ahora sumó una audiencia pública, que al menos no viene con pausa publicitaria.
La empresa calcula que, entre quienes tendrían aumentos, el promedio mensual pasaría de $29.116 a $35.710: una suba del 22,6%. En el conjunto de usuarios residenciales, el promedio subiría de $27.156 a $30.250. Son valores sin impuestos, calculados con tarifas de septiembre de 2026; sirven para dimensionar la propuesta, no para adivinar la próxima boleta como quien mira el pronóstico antes de tender la ropa.
El informe proyecta un aumento máximo del 149%, aunque las subas superiores al 100% alcanzarían al 3% de los usuarios residenciales. El esquema también prevé bajas y facturas sin cambios por esta modificación. Ni siquiera una planilla de cálculo consigue que todos queden en la misma fila.
El ERAS debe considerar las opiniones de la audiencia y emitir una resolución final: la reunión no convierte por sí sola la propuesta en tarifa aprobada. Además, la concesión de AySA cubre CABA y partidos bonaerenses, no San Juan. Acá, por esta propuesta, la canilla no cambia; la discusión queda del otro lado del mapa.
AySA también propone destinar al Programa de Tarifa Social un excedente proyectado de $140.057 millones, a valores de septiembre de 2026. La misma calculadora aprieta de un lado y promete aliviar del otro: tiene más cintura que un ministro cuando le preguntan quién paga.
Mientras sigue el trámite tarifario, el Gobierno nacional adjudicó el 90% de las acciones estatales de AySA por US$340,2 millones. La resolución correspondiente fijó el 13 de noviembre de 2026 como plazo para firmar el contrato de compraventa. En el calendario de la empresa, una audiencia mira las tarifas y otra fecha mira la venta: la burocracia nunca deja una casilla vacía.
