El Departamento de Hidráulica comenzó un operativo de tala de árboles de más de 20 años de antigüedad en el cauce del río San Juan, aguas abajo del dique Ignacio de la Rosa, para prevenir represamientos y posibles inundaciones ante el incremento del caudal previsto por los próximos deshielos.

Los trabajos se concentran en el sector ubicado detrás de El Pinar, donde la vegetación que creció durante las últimas dos décadas de sequía podría obstaculizar el paso del agua y comprometer la infraestructura vinculada con el abastecimiento de agua potable.

Un bosque desarrollado durante dos décadas de sequía

Las tareas puestas en marcha responden a la necesidad de acondicionar el cauce ante el incremento del caudal previsto por los próximos deshielos primaverales.

Los trabajos conllevan la erradicación de ejemplares forestales con más de dos décadas de antigüedad, entre los que se observan eucaliptos, tamarindos, palmeras y algarrobos.

La intervención cuenta con resolución ambiental y contempla la conservación de las raíces de los ejemplares talados, con el objetivo de contribuir a la protección del terreno frente a la erosión.