Mabel, una mujer de 62 años, se convirtió en madre primeriza este miércoles en la ciudad bonaerense de San Nicolás, después de atravesar un tratamiento de fertilización in vitro con ovodonación.

El nacimiento se produjo en el Hospital San Felipe, donde llegó al mundo David, su primer hijo. De acuerdo con el testimonio de la madre, el bebé nació con un peso de 2,750 kilos y en buenas condiciones generales.

“Nació hoy mi hijo David, de 2,750 kilos. Estoy perfecta. Todavía no lo tengo conmigo porque se fue un ratito a Neo, pero es precioso, nació sano y bien”, contó.

Según fuentes médicas citadas, se trataría del caso conocido de maternidad primeriza a mayor edad registrado hasta ahora en Argentina.

Un embarazo logrado mediante ovodonación

El embarazo fue resultado de un tratamiento de fertilización in vitro realizado con el médico Matías Colabianchi, en Rosario.

Debido a que Mabel atravesaba la menopausia desde hacía años, el procedimiento se desarrolló mediante ovodonación.

La obstetra Romina Ruffini, quien acompañó la gestación, aseguró que el embarazo transcurrió sin complicaciones significativas.

“Fue un embarazo totalmente normal. Ella es una paciente muy predispuesta, estaba siempre muy tranquila, muy confiada. Se hacía todo lo que se le solicitaba en tiempo y forma, totalmente confiada y entregada al médico”, contó.

Mabel relató que el deseo de ser madre la acompañó durante gran parte de su vida y que, pese al paso del tiempo, decidió consultar sobre las posibilidades que ofrecían las técnicas de reproducción asistida.

“Siempre quise ser madre y desde muy chica intuí que lo iba a ser. No quería otra cosa que ser madre. Pasé años orando, pidiéndole a Dios que me dé un hijo. Y así fue”, remarcó.

También explicó que la menopausia no modificó ese proyecto personal.

“Decidí tener un hijo ahora porque hace muchos años quedé menopáusica, pero yo siempre tuve el deseo. No me di por vencida. Soy una mujer de mucha fe. Oraba, ponía mi mejor energía y sentía en mi corazón que iba a ser madre. Hasta que un día tomé la decisión y pedí turno en un instituto en Rosario con el doctor Colabianchi”, contó.

Sobre el tratamiento, agregó: “Nunca hubo obstáculo por mi edad. Se llevó a cabo el tratamiento de fertilidad por ovodonación. Todo salió perfecto: el tratamiento, se formó el embrión, llevé un embarazo hermoso y llegó David. Estoy muy feliz. Siempre quise ser madre”.

El nacimiento de David

David nació por cesárea durante la mañana del miércoles. Luego del parto permaneció inicialmente en neonatología y posteriormente pudo estar junto a su madre.

Mabel también dejó un mensaje para otras mujeres que atraviesan situaciones similares.

«No hay que darse por vencido. La menopausia en estos tiempos no es obstáculo, la ciencia avanzó mucho. Yo soy saludable, tengo un útero muy saludable y eso me ayudó mucho, si no hubiera sido imposible”,

La mujer aseguró que todavía le resulta difícil dimensionar que finalmente consiguió convertirse en madre después de tantos años.

“Todavía no me doy cuenta de que tuve un hijo. En mi cabeza todavía no entra. Aún no me doy cuenta de que ese niñito que está ahí es mi hijo. Estoy muy feliz”, dijo.

Otros casos de maternidad a edades avanzadas

El nacimiento de David coloca a Mabel entre los casos de maternidad a mayor edad conocidos a nivel internacional.

Uno de los antecedentes más reconocidos es el de Maria del Carmen Bousada Lara, una mujer española que dio a luz por cesárea a dos varones en diciembre de 2006, cuando tenía 66 años y 358 días.

También se registró el caso de la profesora rumana Adriana Iliescu, quien tuvo un hijo en 2004 a los 67 años después de atravesar tratamientos hormonales vinculados con la menopausia.

Entre los casos difundidos internacionalmente figura además el de la india Rajo Devi, quien tuvo a su hija Naveen en noviembre de 2008 a los 70 años.

El caso de Mabel se destaca dentro de Argentina por su edad al momento de convertirse en madre por primera vez y por haber atravesado, según los profesionales que la atendieron, un embarazo que evolucionó de manera normal hasta el nacimiento de David.