La minera Los Azules busca ampliar su infraestructura en San Juan para acompañar el crecimiento del proyecto cuprífero y la futura etapa de construcción. La empresa prevé duplicar su plantel de trabajadores y profesionales, por lo que necesita alquilar oficinas de mayor tamaño y avanzar, en una segunda etapa, con la construcción de una sede definitiva y un centro logístico.
Sin embargo, el director general de McEwen Copper y gerente general de Los Azules, Mike Meding, aseguró que varias negociaciones se encuentran frenadas debido a los valores solicitados por algunos propietarios. «Los pedidos de precios no acompañan el desarrollo existente», afirmó.
La empresa proyecta duplicar su personal
Según explicó Meding, actualmente Los Azules cuenta con alrededor de 150 empleados propios, cifra que en el corto plazo crecerá hasta 200 trabajadores. Con la incorporación de ingenieros y otros profesionales durante la etapa de construcción, la dotación alcanzará aproximadamente 400 personas.
Las actuales oficinas ubicadas sobre avenida Ignacio de la Roza ya no alcanzan para cubrir las necesidades operativas del proyecto.
«Las oficinas que tenemos hoy no aguantan. Necesitamos dos cosas: a corto plazo, oficinas más grandes para la etapa de construcción y, dentro de algunos años, construir nuestras oficinas definitivas», explicó el directivo.
La búsqueda de oficinas y el problema de los precios
La prioridad inmediata es encontrar un inmueble que permita albergar entre 200 y 250 personas durante los próximos seis meses.
Meding indicó que existen alternativas en San Juan e incluso la empresa está dispuesta a adaptar edificios mediante sistemas de construcción en seco para acelerar su puesta en funcionamiento. No obstante, sostuvo que varias negociaciones no prosperaron.
«Lamentablemente, hasta el momento, con algunas opciones que podían funcionar muy bien nos hemos encontrado con el típico problema que tiene una minera: se quieren hacer millonarios con nosotros en tres semanas, y eso obviamente no lo vamos a hacer», manifestó.
La búsqueda se concentra principalmente en los departamentos de Capital, Rivadavia y Santa Lucía, aunque tampoco se descarta instalar oficinas modulares dentro de un galpón reacondicionado.
Galpones y construcción en seco, entre las alternativas
Frente a la falta de acuerdos, la empresa analiza reutilizar galpones de grandes dimensiones para montar oficinas mediante construcción en seco, una modalidad que permitiría contar con nuevos espacios en aproximadamente tres meses.
Meding recordó como antecedente el modelo utilizado hace dos décadas por Barrick, donde distintas áreas administrativas funcionaron durante años dentro de instalaciones adaptadas.
El proyecto de una sede definitiva
Mientras resuelve la necesidad inmediata de espacio, Los Azules ya trabaja en el diseño de su edificio permanente en San Juan.
La futura sede incluirá un Centro Integrado de Operaciones Remotas, desde donde podrán desarrollarse numerosas tareas técnicas y operativas vinculadas al proyecto minero. El complejo estará preparado para albergar a unas 400 personas y acompañará la vida útil de la mina.
También buscan un centro logístico
Además de las oficinas, la compañía necesita instalar un centro logístico para respaldar el desarrollo del proyecto cuprífero.
Según confirmó Meding, existen conversaciones para analizar terrenos en Angaco, Albardón y Sarmiento, aunque reconoció que en ese proceso también encontraron valores que consideran elevados.
Los Azules, ubicado en el departamento Calingasta, se encuentra en una etapa avanzada hacia su construcción. El proyecto contempla una inversión cercana a USD 4.000 millones y ya obtuvo la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por aproximadamente USD 2.700 millones.
Los Azules busca ampliar su infraestructura en San Juan para acompañar el crecimiento del proyecto cuprífero y la incorporación de personal. La empresa necesita oficinas temporales para unas 250 personas, proyecta una sede definitiva para 400 empleados y un centro logístico, aunque asegura que varias negociaciones se frenaron por los elevados precios solicitados por propietarios.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una minera que planea invertir miles de millones de dólares no consigue oficinas porque, según dice, le quieren cobrar como si el edificio ya viniera con la veta de cobre incluida. En San Juan, hasta alquilar un inmueble puede convertirse en una negociación minera.
Los Azules necesita crecer rápido. En pocos meses pasará de 150 a cerca de 400 empleados entre personal propio, ingenieros y especialistas. El problema es que el espacio quedó chico y encontrar uno nuevo no está siendo tan sencillo como abrir un mapa y elegir un terreno.
La empresa asegura que existen edificios y galpones que podrían adaptarse, incluso con construcción en seco para acelerar los tiempos. Sin embargo, sostiene que varias conversaciones terminaron antes de empezar porque algunos propietarios elevaron los valores muy por encima de lo que consideran razonable. Cuando una minera golpea la puerta, parece que algunos creen que el alquiler también debe cotizar en la Bolsa de Metales de Londres.
Mientras tanto, el proyecto sigue avanzando. Además de oficinas temporales, Los Azules ya diseña una sede definitiva con un Centro Integrado de Operaciones Remotas y busca terrenos para instalar un centro logístico que acompañe la futura construcción de la mina.
El cobre todavía está en la montaña. Pero algunos precios, según la empresa, ya parecen haber llegado a la cima.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La minera Los Azules busca ampliar su infraestructura en San Juan para acompañar el crecimiento del proyecto cuprífero y la futura etapa de construcción. La empresa prevé duplicar su plantel de trabajadores y profesionales, por lo que necesita alquilar oficinas de mayor tamaño y avanzar, en una segunda etapa, con la construcción de una sede definitiva y un centro logístico.
Sin embargo, el director general de McEwen Copper y gerente general de Los Azules, Mike Meding, aseguró que varias negociaciones se encuentran frenadas debido a los valores solicitados por algunos propietarios. «Los pedidos de precios no acompañan el desarrollo existente», afirmó.
La empresa proyecta duplicar su personal
Según explicó Meding, actualmente Los Azules cuenta con alrededor de 150 empleados propios, cifra que en el corto plazo crecerá hasta 200 trabajadores. Con la incorporación de ingenieros y otros profesionales durante la etapa de construcción, la dotación alcanzará aproximadamente 400 personas.
Las actuales oficinas ubicadas sobre avenida Ignacio de la Roza ya no alcanzan para cubrir las necesidades operativas del proyecto.
«Las oficinas que tenemos hoy no aguantan. Necesitamos dos cosas: a corto plazo, oficinas más grandes para la etapa de construcción y, dentro de algunos años, construir nuestras oficinas definitivas», explicó el directivo.
La búsqueda de oficinas y el problema de los precios
La prioridad inmediata es encontrar un inmueble que permita albergar entre 200 y 250 personas durante los próximos seis meses.
Meding indicó que existen alternativas en San Juan e incluso la empresa está dispuesta a adaptar edificios mediante sistemas de construcción en seco para acelerar su puesta en funcionamiento. No obstante, sostuvo que varias negociaciones no prosperaron.
«Lamentablemente, hasta el momento, con algunas opciones que podían funcionar muy bien nos hemos encontrado con el típico problema que tiene una minera: se quieren hacer millonarios con nosotros en tres semanas, y eso obviamente no lo vamos a hacer», manifestó.
La búsqueda se concentra principalmente en los departamentos de Capital, Rivadavia y Santa Lucía, aunque tampoco se descarta instalar oficinas modulares dentro de un galpón reacondicionado.
Galpones y construcción en seco, entre las alternativas
Frente a la falta de acuerdos, la empresa analiza reutilizar galpones de grandes dimensiones para montar oficinas mediante construcción en seco, una modalidad que permitiría contar con nuevos espacios en aproximadamente tres meses.
Meding recordó como antecedente el modelo utilizado hace dos décadas por Barrick, donde distintas áreas administrativas funcionaron durante años dentro de instalaciones adaptadas.
El proyecto de una sede definitiva
Mientras resuelve la necesidad inmediata de espacio, Los Azules ya trabaja en el diseño de su edificio permanente en San Juan.
La futura sede incluirá un Centro Integrado de Operaciones Remotas, desde donde podrán desarrollarse numerosas tareas técnicas y operativas vinculadas al proyecto minero. El complejo estará preparado para albergar a unas 400 personas y acompañará la vida útil de la mina.
También buscan un centro logístico
Además de las oficinas, la compañía necesita instalar un centro logístico para respaldar el desarrollo del proyecto cuprífero.
Según confirmó Meding, existen conversaciones para analizar terrenos en Angaco, Albardón y Sarmiento, aunque reconoció que en ese proceso también encontraron valores que consideran elevados.
Los Azules, ubicado en el departamento Calingasta, se encuentra en una etapa avanzada hacia su construcción. El proyecto contempla una inversión cercana a USD 4.000 millones y ya obtuvo la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por aproximadamente USD 2.700 millones.
Los Azules busca ampliar su infraestructura en San Juan para acompañar el crecimiento del proyecto cuprífero y la incorporación de personal. La empresa necesita oficinas temporales para unas 250 personas, proyecta una sede definitiva para 400 empleados y un centro logístico, aunque asegura que varias negociaciones se frenaron por los elevados precios solicitados por propietarios.
Una minera que planea invertir miles de millones de dólares no consigue oficinas porque, según dice, le quieren cobrar como si el edificio ya viniera con la veta de cobre incluida. En San Juan, hasta alquilar un inmueble puede convertirse en una negociación minera.
Los Azules necesita crecer rápido. En pocos meses pasará de 150 a cerca de 400 empleados entre personal propio, ingenieros y especialistas. El problema es que el espacio quedó chico y encontrar uno nuevo no está siendo tan sencillo como abrir un mapa y elegir un terreno.
La empresa asegura que existen edificios y galpones que podrían adaptarse, incluso con construcción en seco para acelerar los tiempos. Sin embargo, sostiene que varias conversaciones terminaron antes de empezar porque algunos propietarios elevaron los valores muy por encima de lo que consideran razonable. Cuando una minera golpea la puerta, parece que algunos creen que el alquiler también debe cotizar en la Bolsa de Metales de Londres.
Mientras tanto, el proyecto sigue avanzando. Además de oficinas temporales, Los Azules ya diseña una sede definitiva con un Centro Integrado de Operaciones Remotas y busca terrenos para instalar un centro logístico que acompañe la futura construcción de la mina.
El cobre todavía está en la montaña. Pero algunos precios, según la empresa, ya parecen haber llegado a la cima.