A más de dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña, la Justicia analiza avanzar con nuevas medidas de búsqueda en dos lagunas de 9 de Julio, Corrientes, que ya habían sido incluidas en los rastrillajes realizados durante la investigación.
La jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, hizo lugar a una serie de requerimientos formulados por la querella que representa a la familia del niño y ordenó estudiar la factibilidad técnica de drenar dos lagunas ubicadas dentro del radio de interés de la investigación. En el expediente, los espejos de agua están identificados como laguna N° 1 y laguna N° 4.
La hipótesis sobre las lagunas
La posibilidad de profundizar las búsquedas en estos sectores había sido planteada meses atrás por José Mazzei, un hombre cercano a la familia de Loan que se presenta como especialista en investigaciones de esta clase de casos, aunque nunca fue aceptado como perito de parte.
Mazzei sostuvo públicamente que una de las lagunas que nunca se inspeccionó está en el campo de Carlos Pérez, uno de los principales acusados.
La nueva medida se conoce mientras el Tribunal Oral Federal de Corrientes juzga a los acusados por la sustracción y el ocultamiento del niño, que tenía 5 años cuando desapareció el 13 de junio de 2024.
Según fuentes judiciales, el pedido para profundizar las medidas de búsqueda fue impulsado por el equipo de abogados encabezado por Alejandro Vecchi.
Qué busca la Justicia
El objetivo es ampliar la superficie de terreno examinada para descartar hipótesis y determinar si existen elementos que no fueron encontrados durante los procedimientos anteriores.
Entre los objetos que continúan siendo buscados aparecen el otro botín del niño, prendas de ropa u otros elementos que puedan resultar relevantes para la pesquisa. La eventual intervención sobre las lagunas dependerá ahora del análisis de factibilidad técnica dispuesto por la jueza.
A más de dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña, la Justicia federal analiza nuevas medidas de búsqueda en 9 de Julio, Corrientes. La jueza Cristina Pozzer Penzo ordenó evaluar la factibilidad técnica de drenar dos lagunas ya incluidas en la investigación, con el objetivo de ampliar el terreno examinado y buscar objetos que puedan aportar elementos a la causa.
Después de más de dos años de una investigación en la que prácticamente cada metro de 9 de Julio adquirió su propia teoría, la Justicia volvió a mirar hacia dos lagunas. No porque las lagunas hayan declarado, cambiado de abogado o pedido ampliar su indagatoria, sino porque todavía podrían esconder respuestas en un expediente donde las certezas continúan siendo un recurso más escaso que la tranquilidad.
La jueza federal Cristina Pozzer Penzo ordenó estudiar si técnicamente es posible drenar las lagunas identificadas como N° 1 y N° 4. Traducido al idioma cotidiano: antes de sacar el agua hay que determinar si efectivamente se puede sacar el agua, una secuencia perfectamente razonable que, después de más de dos años de búsqueda, también funciona como metáfora involuntaria del expediente.
La hipótesis de revisar estos sectores había sido impulsada meses atrás por José Mazzei, un hombre cercano a la familia que se presenta como especialista en investigaciones de esta clase de casos, aunque nunca fue aceptado como perito de parte. Mazzei sostuvo públicamente que una de las lagunas que nunca se inspeccionó está en el campo de Carlos Pérez, uno de los principales acusados. Así, mientras el expediente acumula declaraciones, rastrillajes, acusados y kilómetros recorridos, ahora también incorpora una pregunta bastante concreta: qué puede haber debajo del agua.
La búsqueda apunta además a objetos cuya ausencia sigue pesando en la investigación: el otro botín de Loan, prendas de vestir o cualquier elemento capaz de aportar información. A esta altura, un pequeño objeto podría tener una capacidad narrativa superior a montañas de expedientes, porque en una causa atravesada por hipótesis de toda clase, la Justicia continúa buscando aquello que no admite interpretación televisiva ni conferencia de prensa: evidencia.
Mientras tanto, el Tribunal Oral Federal de Corrientes juzga a los acusados por la sustracción y el ocultamiento del niño. Y las lagunas esperan. Si finalmente son drenadas, quedará por saber si guardaban alguna respuesta o si simplemente terminarán incorporándose a la extensa lista de lugares que fueron obligados a demostrar que tampoco sabían dónde estaba Loan.