Este jueves se conocerá el “Informe Global de Accesibilidad de los Mercados”, elaborado por la organización Morgan Stanley Capital International, conocida como MSCI. Se trata de una evaluación anual técnica y cualitativa que analiza las barreras operativas para inversores institucionales extranjeros y funciona como una auditoría previa a la clasificación anual.
El reporte podría dar una primera señal respecto de la posibilidad de que el mercado argentino de acciones abandone su categoría actual de “standalone”, es decir, mercado aislado del resto del mundo.
Argentina, en una categoría reducida dentro de la región
En América Latina solo se encuentran en ese grupo Jamaica, Trinidad y Tobago y Panamá. En este último caso, la situación responde a que el mercado de capitales local es casi inexistente y no a la aplicación de trabas cambiarias.
La decisión sobre poner en consulta de los inversores la posibilidad de mejorar la clasificación del mercado argentino se espera para el martes próximo. Esto significa que no habrá una mejora inmediata, pero sí podría abrirse la instancia para analizar esa posibilidad durante los próximos meses y llegar a una decisión definitiva en 2027.
El impacto de una posible reclasificación
La posibilidad concreta de una reclasificación, o al menos de avanzar hacia ella, implicaría que una gran cantidad de fondos de inversión comenzarían a adaptar sus portafolios a la presencia de Argentina en los índices.
Por ejemplo, se estima que en una posible reclasificación como mercado fronterizo, el mercado local ocuparía cerca de un 5% del total a invertir.
Un informe elaborado por Morgan Stanley fue un poco más allá y le puso números a lo que significaría una reclasificación del mercado argentino si vuelve a ser catalogado como emergente.
De acuerdo con la entidad norteamericana, el potencial ingreso de fondos para invertir en acciones argentinas llegaría a US$4.500 millones. Esto se debe a que una cantidad relevante de fondos de inversión internacionales debería incorporar papeles locales para replicar el eventual ingreso de Argentina al mercado local.
Los tiempos del proceso
Sin embargo, Morgan Stanley puso paños fríos a esas estimaciones, principalmente porque el proceso demandará tiempo.
“Argentina ha hecho las reformas necesarias para lograr una mejora en su clasificación para volver al status de mercado emergente. Sin embargo, creemos que esto sucedería recién a fines de 2027 o directamente en 2028”, explicaron desde la entidad.
De esta manera, el informe de MSCI será observado por el mercado como una señal preliminar, en un proceso que podría abrir una etapa de revisión para la Argentina, aunque sin efectos inmediatos sobre su clasificación actual.
MSCI difundirá hoy su “Informe Global de Accesibilidad de los Mercados”, una evaluación técnica que podría dar señales sobre una eventual mejora en la clasificación del mercado argentino. Actualmente, la Argentina figura como mercado “standalone”, aunque una reclasificación recién podría definirse en 2027 o 2028.
El mercado argentino espera hoy el informe de MSCI con la tensión de quien aguarda el resultado de un examen después de haber estudiado macroeconomía con una linterna durante un corte de luz. El “Informe Global de Accesibilidad de los Mercados” podría ofrecer la primera señal sobre si la Argentina empieza a abandonar su categoría de “standalone”, ese elegante modo financiero de decir que el país está sentado en una mesa aparte, con mantel propio, menú restringido y los inversores mirando desde lejos como si evaluaran si conviene tocar el picaporte.
La categoría actual ubica al mercado local en un pequeño club latinoamericano junto a Jamaica, Trinidad y Tobago y Panamá. Una reunión selecta, sí, aunque no precisamente la clase de selecta que se imprime en folletos para atraer fondos globales. En el caso argentino, el aislamiento tiene una carga histórica de trabas, controles y desconfianzas acumuladas que harían llorar a un Excel si el Excel tuviera sensibilidad regulatoria.
La expectativa no pasa por una mejora inmediata, porque en el universo MSCI nada ocurre con la velocidad de una discusión televisiva. Lo que podría definirse el martes próximo es si se abre una consulta a inversores para analizar una futura reclasificación. Es decir: no se muda todavía de categoría, pero tal vez le permitan empezar a mirar departamentos. En términos financieros, eso ya alcanza para que más de un fondo internacional revise su portafolio con cara de “tal vez convenga ir haciendo lugar”.
Una eventual mejora como mercado fronterizo podría ubicar al país cerca del 5% del total a invertir dentro de esa categoría. Y si más adelante volviera a ser considerado emergente, Morgan Stanley estimó que el ingreso potencial de fondos para acciones argentinas podría llegar a US$4.500 millones. Una cifra capaz de poner de buen humor a cualquier operador, al menos hasta que alguien recuerde que el propio informe advierte que el proceso demandará tiempo.
Porque incluso en los escenarios optimistas, la reclasificación aparece recién hacia fines de 2027 o directamente en 2028. La Argentina, entonces, vuelve a enfrentar una de sus disciplinas históricas más complejas: sostener durante más de cinco minutos una trayectoria que el mercado considere previsible. Si lo logra, los fondos podrían volver a mirar los papeles locales sin necesidad de tomar aire antes de hacer clic.