Garovaglio y Zorraquín, el holding que controla Rheem, desvinculó al 10% de su dotación total, según informó la compañía a la Comisión Nacional de Valores. Sobre una planta estimada por fuentes sindicales en 273 empleados, la reducción representaría aproximadamente 27 puestos de trabajo.

El ajuste laboral fue comunicado mientras el grupo avanzaba con una reorganización financiera que incluyó la renegociación de pasivos de Rheem y movimientos de activos dentro de otras sociedades controladas. Las decisiones se produjeron luego de un período de resultados dispares dentro del conglomerado.

Garovaglio y Zorraquín S.A. es un holding argentino con actividades industriales, agropecuarias, inmobiliarias y financieras. Entre sus principales participaciones se encuentran Rheem S.A., fabricante de termotanques y calefones, y Finpak S.A.. La compañía cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajo el ticker GARO.

El costo de los despidos para el holding

En la presentación remitida a la Comisión Nacional de Valores el 8 de septiembre, la empresa informó que las indemnizaciones abonadas durante los últimos seis meses representaron el 41% de los resultados financieros consolidados al 30 de junio de 2026.

Los estados financieros consolidados de ese período habían registrado una ganancia neta de $2.439 millones. Si se toma como referencia la proporción informada por la propia compañía, el costo total de las indemnizaciones rondaría los $1.000 millones.

La empresa no detalló el monto absoluto desembolsado ni precisó en cuáles de las compañías controladas se concentraron las desvinculaciones.

El comunicado también indicó que el directorio fundamentó las bajas conforme a las disposiciones de la Ley de Contrato de Trabajo, en el marco de la evaluación de eventuales contingencias derivadas de reclamos laborales.

Rheem refinanció una deuda de USD 9,48 millones

En paralelo con el ajuste laboral, Rheem alcanzó un acuerdo para refinanciar un préstamo subordinado por USD 9,48 millones con Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín.

El acuerdo fue cerrado al 30 de junio y estableció un nuevo vencimiento para el 31 de diciembre de 2028. La obligación continuará devengando intereses hasta esa fecha.

Las negociaciones habían comenzado a principios de 2026, cuando la compañía informó que trabajaba en una reestructuración de sus obligaciones financieras. El esquema finalmente acordado contempló asistencia financiera de Federico Zorraquín, la cancelación del préstamo senior y la extensión del vencimiento de la deuda subordinada.

Durante junio, Rheem canceló por completo el crédito senior. La refinanciación del préstamo subordinado permitió extender el plazo de pago, aunque no significó la cancelación de la deuda.

Por sus características, el préstamo subordinado mantiene una prioridad de cobro posterior a otras obligaciones de la compañía, una condición habitual para este tipo de financiamiento.

La reorganización también alcanzó a Finpak

Los movimientos dentro del grupo no quedaron limitados a Rheem. Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín, completó una permuta de activos inmobiliarios.

La compañía transfirió su planta ubicada en el Área Industrial El Pantanillo, sobre la ruta nacional 38, en Catamarca, y recibió a cambio un terreno de 28.403,63 metros cuadrados sobre Camino a Los Molinos, en la provincia de Córdoba.

Según la documentación societaria, ambos inmuebles tenían una valuación similar. Por ese motivo, la operación fue informada como una permuta de activos y no como una venta destinada a generar liquidez.

Finpak había cerrado su último ejercicio anual, correspondiente a junio de 2025, con una pérdida de $177,9 millones y había informado un escenario de estrechez financiera.

La reducción de personal, la refinanciación de deuda y la reorganización de activos forman parte de una serie de medidas adoptadas por Garovaglio y Zorraquín mientras busca ordenar su estructura financiera y operativa.