La audiencia judicial para determinar si Fernando Cerimedo deberá cumplir prisión preventiva fue postergada para este viernes a las 14.30, hora boliviana. La instancia estaba prevista inicialmente para el jueves, pero fue suspendida luego de que el acusado atravesara una crisis de llanto antes de comparecer ante el juez.
Cerimedo fue trasladado esposado y acompañado por efectivos policiales hasta el Juzgado de Instrucción Penal número 20 de Santa Cruz de la Sierra. Allí debía analizarse el pedido de la fiscalía para imponerle 180 días de prisión preventiva en el marco de la investigación por tentativa de femicidio contra Nadia Beller.
La audiencia que terminó suspendida
De acuerdo con lo ocurrido durante la jornada, Cerimedo comenzó a llorar antes del inicio de la audiencia y permaneció durante varios minutos junto a un ascensor mientras periodistas intentaban realizarle preguntas.
Ante las consultas sobre si había citado a Beller en el SwissHotel, respondió mediante gestos negativos. También asintió cuando se le preguntó si consideraba que la investigación tenía motivaciones políticas.
Finalmente, el juez consideró que no se encontraba en condiciones de participar de la audiencia, ordenó una revisión médica y dispuso reprogramar la instancia judicial para este viernes.
Los mensajes incorporados a la investigación
El abogado de Nadia Beller, Jerjes Justiniano, aportó una serie de mensajes atribuidos a Cerimedo. Entre los elementos presentados aparece una captura de una anotación almacenada en un block de notas.
Uno de los textos consignados dice: “nos vendió Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. Conoces a alguien que pueda hacer ese trabajo?”.
Según la información incluida en la investigación, la anotación fue encontrada en el teléfono celular de Cerimedo. El contenido pasó a integrar los elementos que deberán ser analizados en el expediente judicial.
También fueron incorporadas conversaciones relacionadas con las acusaciones de agresiones físicas realizadas por Beller. En una de ellas, Cerimedo habría escrito: “vos publicás eso y me arruinás la vida. Me pego un corchazo, no me interesa nada”.
Beller respondió: “No me manipulás más. Yo no tengo por qué cuidarte. No después de cómo vos sos conmigo. Así que hacelo nomás. Todos van a saber la verdad”.
En otro tramo de esa conversación aparece la frase: “Nos vas a cagar la vida a todos, a tu hija, a nuestro hijo, a todos”.
Otra anotación atribuida al celular del acusado señala: “No digas a nadie. Pero nos vendió la amiga de Enrique. ¿Te acordás? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conocés a alguien que pueda hacer el trabajo?”.
Qué sostiene la acusación contra Cerimedo
La fiscalía elaboró una imputación de 22 páginas por tentativa de femicidio. Entre los elementos enumerados aparecen las tres heridas de bala sufridas por Beller en las inmediaciones del SwissHotel.
De acuerdo con la acusación, Beller había concurrido al lugar por insistencia de Cerimedo para encontrarse con personas que realizarían una denuncia contra Evo Morales. Mientras esperaba en el exterior del hotel, fue atacada por personas vestidas como repartidores.
La hipótesis fiscal sostiene: “Todo indica que Cerimedo coordinó remotamente la emboscada”. Se trata de una acusación que deberá ser probada durante el desarrollo del proceso judicial.
La fiscalía también analiza como posible móvil el embarazo de Beller y sostiene que Cerimedo habría rechazado esa situación. En el escrito presentado ante el juez se afirma que “No quería asumir las consecuencias de la paternidad”.
La acusación incorpora además antecedentes de episodios de violencia física ocurridos durante junio y julio. La defensa reconoce la existencia de episodios entre ambos, aunque los encuadra como “fueron hechos personales”.
Otro punto bajo investigación corresponde a la detención de Cerimedo en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra durante la madrugada. La fiscalía considera que intentaba viajar a Buenos Aires, mientras que la defensa sostiene que acababa de llegar desde La Paz.
Para esclarecer esa cuestión, los investigadores solicitaron información sobre el vuelo mencionado en el expediente.
En paralelo, otra investigación por presunto enriquecimiento ilícito derivó en allanamientos a propiedades vinculadas con Cerimedo. Durante uno de los procedimientos se secuestró dinero en diferentes monedas y se encontró equipamiento descripto como una granja de bots destinada a administrar numerosas cuentas y publicaciones en redes sociales.
La fiscalía considera además que, debido a los contactos y recursos atribuidos al acusado, su permanencia en libertad podría afectar el desarrollo de la investigación. Sobre esa base solicitó 180 días de prisión preventiva, una medida cautelar que no implica una condena.
La defensa, encabezada por Ernesto Giraldes y Margarita Arce, sostiene que el expediente constituye “un show político-mediático” y concentra su estrategia en cuestionar la existencia de pruebas que vinculen directamente a Cerimedo con los autores materiales del ataque.
La resolución sobre la prisión preventiva quedó así en manos del juez, que deberá evaluar los elementos reunidos por la fiscalía y los argumentos de la defensa mientras continúa la investigación sobre el ataque sufrido por Nadia Beller.
La audiencia que debía definir si Fernando Cerimedo permanece en prisión preventiva fue reprogramada para este viernes a las 14.30, hora boliviana, luego de que el acusado sufriera una crisis de llanto. La fiscalía lo investiga por tentativa de femicidio contra Nadia Beller y pidió 180 días de detención preventiva, mientras avanzan otras diligencias y allanamientos.
La audiencia que debía resolver el futuro inmediato de Fernando Cerimedo terminó suspendida antes de entrar en el fondo del expediente. El acusado llegó esposado, comenzó a llorar y terminó acurrucado junto a un ascensor mientras una nube de periodistas intentaba obtener respuestas. El juez entendió que no estaba en condiciones de declarar y trasladó la definición para este viernes, porque incluso en una causa cargada de acusaciones gravísimas la Justicia necesita, como mínimo, que el imputado pueda atravesar el pasillo antes de discutir 180 días de prisión preventiva.
Pero mientras la audiencia quedaba en pausa, la investigación decidió compensar la falta de actividad judicial con una acumulación de elementos digna de un guion al que cualquier editor le pediría bajar dos cambios. Entre ellos apareció una anotación atribuida al block de notas del teléfono de Cerimedo que dice: “nos vendió Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. Conoces a alguien que pueda hacer ese trabajo?”. Según la investigación, el texto estaba almacenado en el dispositivo del acusado. En términos de discreción criminal presunta, anotar una frase semejante en el celular podría competir con dejar una tarjeta personal en la escena.
El expediente sumó además allanamientos vinculados con otra investigación, dinero en distintas monedas y hasta una denominada granja de bots. Es decir, mientras una fiscalía analiza una acusación por tentativa de femicidio, otra pesquisa abre cajas y encuentra infraestructura para multiplicar mensajes en redes sociales. Bolivia obtuvo así uno de esos casos judiciales donde cada puerta que se abre conduce inexplicablemente a otra puerta, y detrás de la siguiente hay teléfonos, divisas, computadoras y fiscales preguntándose cuántas temporadas faltan para terminar la historia.
La defensa sostiene que todo constituye “un show político-mediático” y cuestiona que exista una prueba que conecte a Cerimedo con los atacantes. La fiscalía, en cambio, presentó una imputación de 22 páginas y considera que hay elementos suficientes para solicitar seis meses de prisión preventiva. Entre lágrimas, mensajes, allanamientos y dos versiones completamente enfrentadas, ahora será el juez quien deba separar el ruido de las pruebas. Una tarea considerable en un expediente donde, hasta el block de notas, parece haber decidido declarar.