El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anticipó que una de sus primeras medidas en política exterior será restablecer las relaciones diplomáticas con Israel, interrumpidas durante la gestión de Gustavo Petro. La decisión forma parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer la cooperación bilateral en áreas comerciales, tecnológicas y de seguridad.

La primera señal pública de acercamiento llegó desde la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien felicitó al dirigente colombiano tras su victoria electoral y manifestó su intención de trabajar para profundizar los vínculos entre ambos países.

Un giro en la política exterior colombiana

De la Espriella ha expresado en reiteradas oportunidades su respaldo a Israel y sostiene que el país representa un modelo exitoso en la lucha contra el terrorismo, un aspecto que considera relevante para la realidad colombiana.

Durante la campaña electoral mantuvo contactos con autoridades israelíes, entre ellas el ministro de Exteriores, Gideon Saar, a quien le manifestó su intención de trasladar la embajada colombiana de Tel Aviv a Jerusalén, siguiendo el camino adoptado por otros países en los últimos años.

La futura administración también proyecta profundizar la cooperación en materia de defensa. El mandatario electo ha planteado la necesidad de modernizar el equipamiento de las fuerzas armadas mediante la incorporación de nuevas tecnologías, drones, sistemas de inteligencia artificial y material militar de última generación.

Seguridad y cooperación estratégica

Uno de los principales objetivos del nuevo gobierno será reforzar las capacidades del Estado para enfrentar a los grupos armados que continúan operando en distintas regiones del país.

En ese contexto, Israel aparece como un socio estratégico debido a su desarrollo tecnológico y a su experiencia en materia de seguridad. La futura gestión considera que la cooperación bilateral puede contribuir a fortalecer las herramientas de combate contra organizaciones criminales y grupos insurgentes.

El movimiento político Defensores de la Patria, liderado por De la Espriella, ha respaldado públicamente esta línea de acción y destaca la necesidad de ampliar las alianzas internacionales con gobiernos afines en términos ideológicos y estratégicos.

El contraste con la gestión de Petro

La posición del presidente electo representa un cambio significativo respecto de la política exterior impulsada por Gustavo Petro. En mayo de 2024, Colombia rompió relaciones diplomáticas con Israel en medio de la guerra en Gaza y adoptó una postura crítica hacia el gobierno de Netanyahu.

Durante su mandato, Petro calificó en diversas oportunidades al gobierno israelí como responsable de graves violaciones a los derechos humanos y promovió una agenda de acercamiento con Palestina. Entre otras iniciativas, impulsó la apertura de una representación diplomática en Ramala, un proyecto que finalmente no logró concretarse.

La llegada de De la Espriella a la presidencia anticipa una redefinición de esa estrategia. Además de restablecer las relaciones diplomáticas, el futuro mandatario busca consolidar una agenda de cooperación con Israel y fortalecer los vínculos con aliados internacionales que comparten una visión similar en materia de seguridad y política exterior.

La asunción del nuevo gobierno está prevista para agosto y marcará el inicio de una etapa de cambios en el posicionamiento internacional de Colombia, con Estados Unidos e Israel entre las principales prioridades de la nueva administración.