Varias cuentas y grupos de Facebook e Instagram con decenas de miles de seguidores difundieron publicaciones alentando nuevos cruces de migrantes desde Marruecos hacia Ceuta, después del intento masivo registrado a fines de julio que dejó alrededor de 100 muertos.
Los días 30 y 31 de julio, unas 72.000 personas nadaron o intentaron superar la valla fronteriza que separa Marruecos de Ceuta, territorio español ubicado en la costa norte de África.
Después de aquel episodio continuaron circulando en redes sociales convocatorias para realizar un segundo intento durante agosto. Algunas de las publicaciones no se limitaron a anunciar fechas: también aparecieron ofertas de equipos destinados a quienes pretendían realizar el trayecto por agua.
Entre los espacios detectados había seis grupos de Facebook con más de 100.000 seguidores. Tras ser denunciados ante Meta, empresa propietaria de Facebook e Instagram, fueron eliminados dos horas después.
También fueron detectadas cuentas de Instagram con decenas de miles de seguidores que difundían videos y mensajes relacionados con nuevos intentos de cruzar la frontera. La mayoría de las cuentas denunciadas posteriormente fueron retiradas.
Meta sostuvo: «Tenemos un equipo que supervisa la situación en Ceuta en tiempo real y elimina el contenido que infringe nuestras políticas, incluido aquel que ofrece, facilita o busca servicios de tráfico de personas».
Grupos con hasta 191.000 miembros y mensajes sobre nuevos cruces
El análisis detallado de diez grupos de Facebook mostró audiencias muy diferentes: el más grande tenía 191.000 integrantes y el más pequeño alrededor de 3.000.
La mayoría no había surgido a partir del episodio de julio. Algunos funcionaban desde meses o incluso años antes y compartían información y consejos vinculados con el cruce irregular de la frontera.
Durante las semanas previas al intento masivo de finales de julio, en esos espacios comenzó a circular información falsa que aseguraba que la frontera estaba abierta.
En una de las publicaciones, una usuaria que aseguró tener 17 años y no saber nadar solicitó consejos sobre cómo realizar el trayecto. Incluso después de los acontecimientos de julio continuaron apareciendo respuestas que alentaban un nuevo intento durante agosto.
Una de ellas instaba a que «todos crucen» en la misma jornada y agregaba: «Todos cruzaremos, si Dios quiere».

Equipos de natación y datos falsos sobre permanecer en España
La desinformación también alcanzó las condiciones migratorias posteriores al ingreso en territorio español. Uno de los grupos sostuvo falsamente que 5.000 personas que habían cruzado durante julio obtuvieron el derecho a permanecer en España.
El alcalde de Ceuta indicó que entre 3.000 y 5.000 personas que llegaron durante el mes anterior continuaban allí, pero las autoridades españolas no confirmaron que ese grupo hubiera obtenido automáticamente el derecho a quedarse en el país.
Además, algunas publicaciones ofrecían productos destinados a quienes planeaban ingresar a Ceuta nadando. El 5 de agosto, por ejemplo, apareció un anuncio de un scooter acuático, un dispositivo manual equipado con una hélice que permite impulsar a una persona a través del agua.
Otros mensajes redirigían a los interesados hacia pequeños grupos privados de WhatsApp, donde las conversaciones continuaban fuera de las publicaciones abiertas.
No todos los participantes alentaban los cruces. Una minoría de usuarios advertía sobre los peligros del trayecto, pedía desconfiar de los rumores y compartía información sobre las personas fallecidas durante los acontecimientos de julio.
España monitorea las redes ante posibles nuevos intentos
Las autoridades españolas aseguraron que siguen de cerca la actividad en redes sociales relacionada con posibles nuevos cruces y mantienen coordinación con Marruecos.
El Ministerio del Interior de España indicó además que desplegará los recursos necesarios para responder ante cualquier situación que pueda producirse durante los próximos días.
Mohamed Ben Aissa, presidente del Observatorio del Norte de Derechos Humanos, reclamó mayores controles para evitar campañas digitales capaces de incentivar intentos peligrosos. Sobre la eliminación de las cuentas, sostuvo: «Eliminar algunos grupos no es suficiente, ya que existen muchos otros. Facebook debería tener una moderación más estricta para detectar este tipo de actividad».
El activista consideró que organizar otro cruce masivo sería más difícil debido a que las autoridades españolas y marroquíes conocen las convocatorias. Sin embargo, advirtió que un nuevo intento podría derivar en enfrentamientos fatales entre migrantes y fuerzas de seguridad.
Meta afirmó que, además de eliminar contenidos que infringen sus políticas, trabaja con verificadores externos para identificar información falsa y reducir su visibilidad dentro de sus plataformas.
La preocupación permanece centrada en la posibilidad de que las convocatorias digitales impulsen nuevos intentos de ingreso a Ceuta después de una jornada en la que unas 72.000 personas participaron del cruce y alrededor de 100 perdieron la vida.
Grupos y cuentas de Facebook e Instagram con decenas de miles de seguidores difundieron mensajes que alentaban nuevos cruces desde Marruecos hacia Ceuta después de que unas 72.000 personas intentaran atravesar la frontera el 30 y 31 de julio, episodio que dejó alrededor de 100 muertos. Meta eliminó varias cuentas denunciadas, mientras España reforzó el seguimiento ante posibles nuevos intentos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
72.000 personas intentaron cruzar hacia Ceuta en dos días, alrededor de 100 murieron y en las redes ya aparecían publicaciones convocando a repetirlo. Algunos grupos de Facebook superaban los 100.000 seguidores y también circulaban cuentas de Instagram promocionando nuevos intentos. El algoritmo, aparentemente, recibió la tragedia y preguntó si había segunda temporada.
El asunto fue bastante más lejos que compartir videos desde la comodidad del sillón. Entre las publicaciones aparecieron consejos sobre el cruce, información falsa acerca de la frontera e incluso ofertas de equipos de natación. Una publicación llegó a ofrecer un scooter acuático, porque cuando la desesperación humana se cruza con internet siempre aparece alguien dispuesto a montar un Marketplace.
Diez grupos de Facebook analizados tenían entre 3.000 y 191.000 miembros. Algunos llevaban meses o años intercambiando información sobre cómo atravesar irregularmente la frontera y, antes del episodio de julio, difundieron afirmaciones falsas asegurando que estaba abierta. La desinformación consiguió así uno de sus formatos más peligrosos: parecer un dato práctico cuando detrás había una frontera, el mar y riesgo de muerte.
También circuló otra afirmación falsa: que 5.000 personas que habían cruzado en julio consiguieron automáticamente el derecho a permanecer en España. Las autoridades españolas no confirmaron semejante cosa, pero para entonces el mensaje ya tenía todo lo necesario para viajar por redes: esperanza, urgencia y ninguna obligación de mostrar papeles.
Meta eliminó varios grupos y cuentas después de recibir las denuncias y aseguró que mantiene un equipo supervisando la situación en Ceuta en tiempo real. Además, afirmó que retira contenido que ofrece, facilita o busca servicios relacionados con el tráfico de personas. El problema es que algunos espacios existían desde mucho antes de la crisis y acumulaban audiencias equivalentes a llenar estadios.
España, mientras tanto, aseguró que monitorea la actividad digital y mantiene coordinación con Marruecos ante la posibilidad de nuevos cruces. Organizaciones dedicadas a los derechos de los migrantes reclaman controles más estrictos y advierten que otro intento masivo podría terminar en nuevos enfrentamientos y víctimas.
Cien muertos no alcanzaron para detener los posteos. Hubo que esperar a que alguien apretara “reportar”.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Varias cuentas y grupos de Facebook e Instagram con decenas de miles de seguidores difundieron publicaciones alentando nuevos cruces de migrantes desde Marruecos hacia Ceuta, después del intento masivo registrado a fines de julio que dejó alrededor de 100 muertos.
Los días 30 y 31 de julio, unas 72.000 personas nadaron o intentaron superar la valla fronteriza que separa Marruecos de Ceuta, territorio español ubicado en la costa norte de África.
Después de aquel episodio continuaron circulando en redes sociales convocatorias para realizar un segundo intento durante agosto. Algunas de las publicaciones no se limitaron a anunciar fechas: también aparecieron ofertas de equipos destinados a quienes pretendían realizar el trayecto por agua.
Entre los espacios detectados había seis grupos de Facebook con más de 100.000 seguidores. Tras ser denunciados ante Meta, empresa propietaria de Facebook e Instagram, fueron eliminados dos horas después.
También fueron detectadas cuentas de Instagram con decenas de miles de seguidores que difundían videos y mensajes relacionados con nuevos intentos de cruzar la frontera. La mayoría de las cuentas denunciadas posteriormente fueron retiradas.
Meta sostuvo: «Tenemos un equipo que supervisa la situación en Ceuta en tiempo real y elimina el contenido que infringe nuestras políticas, incluido aquel que ofrece, facilita o busca servicios de tráfico de personas».
Grupos con hasta 191.000 miembros y mensajes sobre nuevos cruces
El análisis detallado de diez grupos de Facebook mostró audiencias muy diferentes: el más grande tenía 191.000 integrantes y el más pequeño alrededor de 3.000.
La mayoría no había surgido a partir del episodio de julio. Algunos funcionaban desde meses o incluso años antes y compartían información y consejos vinculados con el cruce irregular de la frontera.
Durante las semanas previas al intento masivo de finales de julio, en esos espacios comenzó a circular información falsa que aseguraba que la frontera estaba abierta.
En una de las publicaciones, una usuaria que aseguró tener 17 años y no saber nadar solicitó consejos sobre cómo realizar el trayecto. Incluso después de los acontecimientos de julio continuaron apareciendo respuestas que alentaban un nuevo intento durante agosto.
Una de ellas instaba a que «todos crucen» en la misma jornada y agregaba: «Todos cruzaremos, si Dios quiere».

Equipos de natación y datos falsos sobre permanecer en España
La desinformación también alcanzó las condiciones migratorias posteriores al ingreso en territorio español. Uno de los grupos sostuvo falsamente que 5.000 personas que habían cruzado durante julio obtuvieron el derecho a permanecer en España.
El alcalde de Ceuta indicó que entre 3.000 y 5.000 personas que llegaron durante el mes anterior continuaban allí, pero las autoridades españolas no confirmaron que ese grupo hubiera obtenido automáticamente el derecho a quedarse en el país.
Además, algunas publicaciones ofrecían productos destinados a quienes planeaban ingresar a Ceuta nadando. El 5 de agosto, por ejemplo, apareció un anuncio de un scooter acuático, un dispositivo manual equipado con una hélice que permite impulsar a una persona a través del agua.
Otros mensajes redirigían a los interesados hacia pequeños grupos privados de WhatsApp, donde las conversaciones continuaban fuera de las publicaciones abiertas.
No todos los participantes alentaban los cruces. Una minoría de usuarios advertía sobre los peligros del trayecto, pedía desconfiar de los rumores y compartía información sobre las personas fallecidas durante los acontecimientos de julio.
España monitorea las redes ante posibles nuevos intentos
Las autoridades españolas aseguraron que siguen de cerca la actividad en redes sociales relacionada con posibles nuevos cruces y mantienen coordinación con Marruecos.
El Ministerio del Interior de España indicó además que desplegará los recursos necesarios para responder ante cualquier situación que pueda producirse durante los próximos días.
Mohamed Ben Aissa, presidente del Observatorio del Norte de Derechos Humanos, reclamó mayores controles para evitar campañas digitales capaces de incentivar intentos peligrosos. Sobre la eliminación de las cuentas, sostuvo: «Eliminar algunos grupos no es suficiente, ya que existen muchos otros. Facebook debería tener una moderación más estricta para detectar este tipo de actividad».
El activista consideró que organizar otro cruce masivo sería más difícil debido a que las autoridades españolas y marroquíes conocen las convocatorias. Sin embargo, advirtió que un nuevo intento podría derivar en enfrentamientos fatales entre migrantes y fuerzas de seguridad.
Meta afirmó que, además de eliminar contenidos que infringen sus políticas, trabaja con verificadores externos para identificar información falsa y reducir su visibilidad dentro de sus plataformas.
La preocupación permanece centrada en la posibilidad de que las convocatorias digitales impulsen nuevos intentos de ingreso a Ceuta después de una jornada en la que unas 72.000 personas participaron del cruce y alrededor de 100 perdieron la vida.
Grupos y cuentas de Facebook e Instagram con decenas de miles de seguidores difundieron mensajes que alentaban nuevos cruces desde Marruecos hacia Ceuta después de que unas 72.000 personas intentaran atravesar la frontera el 30 y 31 de julio, episodio que dejó alrededor de 100 muertos. Meta eliminó varias cuentas denunciadas, mientras España reforzó el seguimiento ante posibles nuevos intentos.
72.000 personas intentaron cruzar hacia Ceuta en dos días, alrededor de 100 murieron y en las redes ya aparecían publicaciones convocando a repetirlo. Algunos grupos de Facebook superaban los 100.000 seguidores y también circulaban cuentas de Instagram promocionando nuevos intentos. El algoritmo, aparentemente, recibió la tragedia y preguntó si había segunda temporada.
El asunto fue bastante más lejos que compartir videos desde la comodidad del sillón. Entre las publicaciones aparecieron consejos sobre el cruce, información falsa acerca de la frontera e incluso ofertas de equipos de natación. Una publicación llegó a ofrecer un scooter acuático, porque cuando la desesperación humana se cruza con internet siempre aparece alguien dispuesto a montar un Marketplace.
Diez grupos de Facebook analizados tenían entre 3.000 y 191.000 miembros. Algunos llevaban meses o años intercambiando información sobre cómo atravesar irregularmente la frontera y, antes del episodio de julio, difundieron afirmaciones falsas asegurando que estaba abierta. La desinformación consiguió así uno de sus formatos más peligrosos: parecer un dato práctico cuando detrás había una frontera, el mar y riesgo de muerte.
También circuló otra afirmación falsa: que 5.000 personas que habían cruzado en julio consiguieron automáticamente el derecho a permanecer en España. Las autoridades españolas no confirmaron semejante cosa, pero para entonces el mensaje ya tenía todo lo necesario para viajar por redes: esperanza, urgencia y ninguna obligación de mostrar papeles.
Meta eliminó varios grupos y cuentas después de recibir las denuncias y aseguró que mantiene un equipo supervisando la situación en Ceuta en tiempo real. Además, afirmó que retira contenido que ofrece, facilita o busca servicios relacionados con el tráfico de personas. El problema es que algunos espacios existían desde mucho antes de la crisis y acumulaban audiencias equivalentes a llenar estadios.
España, mientras tanto, aseguró que monitorea la actividad digital y mantiene coordinación con Marruecos ante la posibilidad de nuevos cruces. Organizaciones dedicadas a los derechos de los migrantes reclaman controles más estrictos y advierten que otro intento masivo podría terminar en nuevos enfrentamientos y víctimas.
Cien muertos no alcanzaron para detener los posteos. Hubo que esperar a que alguien apretara “reportar”.