Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, fue condenado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil a cuatro años y dos meses de prisión por instigar al Gobierno de Estados Unidos a imponer sanciones contra magistrados que participan en el proceso judicial contra su padre por el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022, en las que resultó vencedor Luiz Inácio Lula da Silva.

Los cuatro jueces que integran el tribunal votaron de manera unánime este martes 16 de junio a favor de la condena. Además de la pena de prisión en régimen semiabierto, la sentencia incluyó una multa equivalente a 100 salarios mínimos.

La resolución también determinó la inhabilitación por ocho años para ejercer cargos públicos y la pérdida de su puesto como empleado de la Policía Federal.

Las gestiones en Estados Unidos

A finales de febrero de 2025, Eduardo Bolsonaro se trasladó a Washington argumentando que la Justicia brasileña podría impedirle abandonar el país. Posteriormente mantuvo reuniones con altos funcionarios de la administración de Donald Trump.

Poco tiempo después, Estados Unidos anunció sanciones contra magistrados involucrados en las investigaciones y procesos judiciales vinculados a Jair Bolsonaro, situación que quedó en el centro de la causa analizada por el Supremo Tribunal Federal.

Eduardo Bolsonaro, de 41 años, es hermano del senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, quien no estuvo presente durante el juicio y fue representado por un abogado de la Defensoría Pública.

Lula apuntó contra los hijos de Bolsonaro

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió el pasado 2 de junio a un informe estadounidense que contemplaba un posible recargo del 25% a productos brasileños y atribuyó esas medidas a las reuniones mantenidas entre los hijos del exmandatario y funcionarios del Gobierno de Donald Trump.

En declaraciones públicas, Lula sostuvo: “Estos hijos de Bolsonaro logran ser peores que él y, de hecho, son traidores a la nación. Fueron y le pidieron a un país extranjero que interfiriera en las decisiones brasileñas. Eso es lo que hay que decir alto y claro. Son traidores (…) ¿Qué merecen los traidores a la patria cuando piden la intervención de otro país en los asuntos de nuestro pueblo?”.

Según el mandatario brasileño, las sanciones promovidas por Estados Unidos fueron una reacción a los planteos realizados por Flávio y Eduardo Bolsonaro ante integrantes de la Casa Blanca.

A través de sus redes sociales, Flávio Bolsonaro rechazó esa acusación y aseguró que solicitó a Donald Trump que no aplicara aranceles a los productos brasileños.

La disputa por los aranceles

De acuerdo con un informe difundido por Globo.com, el representante comercial de Estados Unidos propuso el pasado 1 de junio la aplicación de un arancel del 25% a productos procedentes de Brasil.

La iniciativa surgió tras una investigación que concluyó que el gobierno de Lula habría adoptado prácticas que, según la evaluación estadounidense, “perjudican o restringen” el comercio con empresas y productores de ese país.