Unos 60 turistas, entre ellos varios argentinos, quedaron atrapados durante varias horas en medio de un intenso tiroteo registrado en la favela Santa Marta, en Río de Janeiro, cuando se encontraban en un conocido mirador aguardando el amanecer.
El enfrentamiento ocurrió durante la madrugada y generó escenas de pánico entre los visitantes, que debieron refugiarse en el suelo mientras se escuchaban disparos y explosiones en los alrededores.
Según las autoridades, el operativo dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, aunque ninguna de ellas era turista.
Un amanecer que terminó en una situación de extrema tensión
El fotógrafo carioca Ari Kaye, de 43 años, se encontraba en el lugar cuando comenzaron los disparos.
«Fue una situación de guerra», describió. «Fueron muchos tiros, una situación de mucho pánico. Había unas 60 personas y el tiroteo duró unos 20 minutos», relató.
El intercambio de disparos se produjo poco después de las 4 de la madrugada, cuando efectivos de la Policía Civil ingresaron a la comunidad para ejecutar órdenes de allanamiento y detención contra sospechosos vinculados al Comando Vermelho.
La organización criminal es considerada una de las bandas más poderosas de Brasil y mantiene presencia en gran parte del territorio brasileño.
Turistas obligados a refugiarse
Los visitantes, entre los que también había ciudadanos chilenos y europeos, tuvieron que arrojarse al suelo para protegerse mientras continuaba el enfrentamiento armado.
Uno de ellos fue Jan Plagge, un turista alemán de 40 años que visitaba Río de Janeiro por primera vez.
«Vine para hacer una visita guiada a la favela, pero me dijeron que hay bastante presencia policial hoy. Atraparon a algunos delincuentes, pero ya pasó y espero que el lugar vuelva a ser seguro más tarde», expresó.
Durante el operativo también resultó herido un pasajero de un colectivo que circulaba por una de las principales vías de acceso a la favela, alcanzado por una bala perdida en una pierna.
Además, vecinos denunciaron impactos de proyectiles en viviendas cercanas, una iglesia metodista y otros edificios residenciales.
Un punto turístico emblemático de Río
La favela Santa Marta se ubica entre los barrios de Botafogo y Copacabana y es uno de los destinos más visitados por turistas interesados en conocer las comunidades cariocas.
Su mirador ofrece vistas privilegiadas del Cristo Redentor, el Pan de Azúcar y la bahía de Guanabara.
La comunidad alcanzó notoriedad internacional en 1996, cuando el cantante Michael Jackson eligió ese escenario para grabar parte del videoclip de la canción «They Don’t Care About Us».
La ofensiva contra el Comando Vermelho
La acción policial forma parte de la denominada Operación Contención, una estrategia destinada a frenar la expansión territorial del Comando Vermelho.
La organización criminal nació en cárceles de Río de Janeiro durante la década de 1970 y actualmente posee ramificaciones en la mayoría de los estados brasileños y en países vecinos.
La primera etapa de esta ofensiva, desarrollada a finales de octubre de 2025 en los complejos de favelas de Penha y Alemão, fue considerada la más letal en la historia reciente de Río de Janeiro.
En aquella oportunidad se registraron 122 muertos, entre ellos cinco efectivos policiales.
De acuerdo con datos oficiales de la Policía Civil, desde el inicio de la operación fueron detenidas más de 360 personas, mientras que otras 137 murieron en enfrentamientos armados.
Las autoridades también informaron el secuestro de aproximadamente 480 armas de fuego, incluidos 190 fusiles, además de más de 51.000 municiones.
El episodio volvió a poner en evidencia la compleja situación de seguridad que atraviesan algunas zonas de Río de Janeiro, donde operativos policiales y enfrentamientos con organizaciones criminales continúan afectando tanto a residentes como a visitantes.
Un operativo policial contra el Comando Vermelho en la favela Santa Marta, en Río de Janeiro, derivó en un intenso tiroteo que dejó atrapados a unos 60 turistas, entre ellos argentinos. El enfrentamiento se produjo durante la madrugada mientras los visitantes aguardaban el amanecer en un mirador turístico. Cuatro personas murieron en el operativo, aunque ninguna era turista.
Sesenta turistas subieron a un mirador para ver salir el sol sobre Río de Janeiro y terminaron viendo algo mucho más brasileño que una postal: un tiroteo de veinte minutos entre policías y narcotraficantes.
La excursión prometía vistas al Cristo Redentor, al Pan de Azúcar y a la bahía de Guanabara. El paquete no incluía ráfagas de fusil, explosiones ni turistas acostados en el piso intentando entender si seguían en una visita guiada o habían entrado sin querer en una serie de acción.
Todo ocurrió en Santa Marta, una favela conocida mundialmente porque allí Michael Jackson grabó un videoclip en los años noventa. Tres décadas después, el escenario volvió a ser noticia, aunque esta vez la banda sonora fue bastante distinta.
El operativo policial buscaba detener a integrantes del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil. La irrupción comenzó antes del amanecer y rápidamente convirtió uno de los puntos turísticos más fotografiados de Río en una zona de combate.
Los visitantes tuvieron que tirarse al suelo mientras los disparos resonaban entre las viviendas. Algunos grabaron videos que luego circularon en redes sociales mostrando a grupos enteros refugiándose detrás de muros y estructuras del mirador.
La escena expone una contradicción que Río arrastra desde hace décadas. La misma ciudad que vende playas, carnaval y paisajes de postal también convive con territorios donde una operación policial puede alterar por completo la rutina de miles de personas antes de que salga el sol.
La llamada Operación Contención forma parte de una ofensiva más amplia contra el avance territorial del Comando Vermelho. Los números reflejan la magnitud del conflicto: cientos de detenidos, decenas de enfrentamientos y una enorme cantidad de armas secuestradas desde el inicio de la estrategia.
Mientras tanto, los turistas que buscaban una foto para el recuerdo probablemente regresarán a sus países con una historia imposible de mejorar en cualquier filtro de Instagram. No todos los amaneceres vienen con vista al Cristo Redentor y sonido envolvente de fusiles automáticos.
Hay destinos donde el tour incluye desayuno. En Santa Marta, por unas horas, incluyó supervivencia.