Volkswagen prepara 100.000 despidos en todo el mundo

Redacción Cuyo News
Redacción Cuyo News
8 min

Volkswagen prepara uno de los mayores procesos de reestructuración de su historia. El grupo automotor analiza despedir hasta 100.000 trabajadores en todo el mundo y cerrar cuatro plantas en Alemania como parte de un plan de reducción de costos que busca reposicionar a la compañía frente a la creciente competencia internacional.

Según trascendió en medios especializados, el fabricante duplicaría el alcance del ajuste anunciado anteriormente, que contemplaba la eliminación de 50.000 puestos de trabajo en Alemania hacia 2030. Ahora, el nuevo objetivo global alcanzaría los 100.000 empleos, mientras el consejo de supervisión evaluará oficialmente el plan en una reunión prevista para el 9 de julio.

Las fábricas que podrían cerrar

Entre las instalaciones que se encuentran bajo análisis figuran tres plantas de la marca Volkswagen ubicadas en Hannover, Zwickau y Emden, además de la fábrica de Audi en Neckarsulm. De concretarse, sería la primera vez que el grupo cierre plantas en territorio alemán, un hecho sin precedentes para la empresa.

Consultada sobre estos planes, Volkswagen evitó hacer comentarios sobre documentos internos y señaló que el sector automotor atraviesa una «profunda transformación», al tiempo que reconoció que el modelo tradicional de desarrollar vehículos en Alemania, producirlos en Europa y exportarlos al resto del mundo ya no resulta sostenible para todas sus marcas.

China cambió las reglas del negocio

La automotriz enfrenta una combinación de factores que presionan su rentabilidad. Entre ellos sobresale el avance de los fabricantes chinos, especialmente en el mercado de los vehículos eléctricos.

En Alemania, Volkswagen dejó de liderar las ventas y fue superada por compañías como BYD y Geely. Una situación similar comienza a repetirse en otros mercados europeos, donde las marcas asiáticas continúan expandiendo su participación incluso después de la aplicación de aranceles por parte de la Unión Europea.

A esa presión se suman los aranceles impuestos por Estados Unidos a los vehículos europeos, un golpe especialmente sensible para Alemania, uno de los principales exportadores de automóviles hacia el mercado estadounidense.

Desde la compañía sostienen que el nuevo escenario obliga a mejorar la competitividad mediante una reducción de costos, una mayor eficiencia operativa y una reorganización de los procesos internos vinculados al desarrollo tecnológico y la producción.

Fuerte rechazo de los sindicatos

Los planes generaron una inmediata reacción del sindicato IG Metall y del comité de empresa del grupo Volkswagen, que calificaron la iniciativa como una amenaza para miles de trabajadores y para las regiones donde funcionan las plantas.

Los representantes sindicales cuestionaron especialmente que la empresa estudie cerrar fábricas cuando apenas meses atrás había garantizado que todas las plantas alemanas continuarían operando. Además, advirtieron que utilizarán todas las herramientas disponibles para impedir el avance del plan de ajuste.

Según datos de Bloomberg, el grupo Volkswagen emplea actualmente a unas 657.000 personas en todo el mundo, por lo que el eventual recorte representaría una de las mayores reducciones de personal registradas en la industria automotriz europea.

España también sigue de cerca la reestructuración

La incertidumbre alcanza también a España, donde Volkswagen posee las plantas de Martorell (Barcelona) y Landaben (Navarra), además de la fábrica de baterías que construye en Sagunto (Valencia).

Actualmente ambas factorías fueron elegidas para producir cuatro nuevos modelos eléctricos del grupo: el Cupra Raval, el Volkswagen ID Polo, el ID Cross y el Skoda Epiq, dentro de un proyecto de electrificación que moviliza inversiones cercanas a los 10.000 millones de euros.

Sin embargo, fuentes sindicales advierten que el endurecimiento del ajuste podría poner en riesgo futuras asignaciones industriales, especialmente la segunda plataforma de vehículos eléctricos que aspira a recibir la planta de Martorell para garantizar su actividad cuando finalice la producción de modelos de combustión como el León y el Cupra Formentor.

La reestructuración de Volkswagen refleja la magnitud del cambio que atraviesa la industria automotriz mundial. La competencia china, la transición hacia los vehículos eléctricos, las tensiones comerciales y la presión por reducir costos están redefiniendo el futuro de uno de los mayores fabricantes de automóviles del planeta.

Compartir
🔺 Tendencia
Redacción Cuyo News