El Gobierno de Mendoza acordó una indemnización de US$67 millones por el siniestro de Los Nihuiles, provocado por el aluvión de enero de 2025. La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, explicó el viernes 23 de octubre que el monto comprende reparaciones, limpieza y compensación por ingresos no percibidos.
El fenómeno afectó a las centrales Nihuiles II y III, que permanecen fuera de servicio. Las centrales I y IV continúan operativas, mientras la Provincia prepara las condiciones para una nueva concesión del complejo hidroeléctrico.
Qué conceptos incluye el acuerdo
Según Latorre, la cobertura del seguro se activó después del aluvión y permitió afrontar primeras tareas de limpieza y remediación. La negociación posterior incorporó evaluaciones técnicas sobre las instalaciones dañadas.
La ministra señaló que intervinieron tres consultorías y que las estimaciones de reparación oscilaron entre US$27 millones y US$80 millones. El acuerdo también contempla el lucro cesante, correspondiente a la ganancia que la empresa dejó de obtener durante la interrupción de la actividad.
Latorre indicó que ese concepto comprende un período de 14 meses. También incluyó entre los componentes del entendimiento los desembolsos realizados para limpiar y remediar las instalaciones después del aluvión.
Las reparaciones y la nueva concesión
La funcionaria sostuvo que disponer de recursos específicos para recuperar las centrales mejora las condiciones de evaluación para los potenciales oferentes. El Gobierno trabaja en la definición de los pliegos, dentro del proceso de nueva concesión de Los Nihuiles.
Según la estimación presentada por la ministra, las inversiones previstas para el complejo rondan los US$200 millones. Ese cálculo comprende reparaciones y otras intervenciones de ingeniería civil destinadas a extender la vida útil de las instalaciones.
Latorre planteó concentrar una parte importante de esos trabajos al inicio de la concesión. El objetivo es recuperar la capacidad de generación de las unidades dañadas y permitir que el futuro operador produzca energía con esas instalaciones.
La ministra informó que el complejo cuenta con 290 megavatios de potencia instalada y unos 90 megavatios actualmente disponibles para generación debido a la salida de servicio de Nihuiles II y III. La vuelta de ambas centrales dependerá de la ejecución de las reparaciones.
Mendoza acordó una indemnización de US$67 millones por los daños del aluvión de enero de 2025 en Los Nihuiles. Según explicó Jimena Latorre, el monto comprende reparaciones, limpieza y compensación por ingresos no percibidos. Las centrales II y III siguen fuera de servicio, mientras la Provincia prepara las condiciones de una nueva concesión.
Los Nihuiles tiene un acuerdo de indemnización por US$67 millones y dos centrales pendientes de recuperación. El dinero comprende reparaciones, limpieza y lucro cesante, según explicó Jimena Latorre. El acuerdo ordena una parte del problema financiero; para volver a generar electricidad todavía hacen falta obras, una tarea que los anuncios no pueden resolver por control remoto.
Las centrales II y III permanecen fuera de servicio desde el aluvión de enero de 2025, mientras I y IV continúan operativas. La ministra informó una potencia instalada de 290 megavatios y unos 90 megavatios actualmente disponibles para generación. La diferencia tiene una traducción bastante concreta: una parte importante del complejo sigue esperando que la recuperación salga de los papeles.
La negociación del seguro incluyó tres consultorías y estimaciones de reparación que, según Latorre, iban de US$27 millones a US$80 millones. El acuerdo final también incorpora otros conceptos, entre ellos los ingresos que se dejaron de percibir. La carpeta reúne costos distintos; para evaluar el resultado conviene que cada uno conserve su etiqueta, como los cables de una instalación que nadie quiere conectar a ciegas.
La nueva concesión aparece en el mismo horizonte, con inversiones estimadas por el Gobierno en unos US$200 millones para el período considerado. Latorre planteó concentrar una parte importante de los desembolsos al comienzo para recuperar la capacidad del complejo. El futuro operador tendrá que empezar por una etapa bastante menos cómoda que recibir las llaves y prender la luz.
La funcionaria sostuvo que contar con fondos afectados a la reparación mejora las condiciones para los interesados. Tiene lógica: una inversión se calcula mejor cuando el dinero necesario tiene respaldo y destino definido. Ahora quedan por delante los pliegos, las obras y la vuelta al servicio de las centrales dañadas. La indemnización ayuda a cerrar el siniestro; la recuperación se comprobará cuando vuelvan las turbinas.
