El crecimiento proyectado de la minería en San Juan comienza a mostrar un desafío concreto para el transporte de cargas: la provincia no cuenta actualmente con suficientes choferes especializados para cubrir la demanda que podrían generar los nuevos proyectos.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores y Obreros del Transporte Automotor de Cargas (Stotac), Ricardo Cardozo, aseguró que cuatro empresas transportistas provenientes de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe están instalándose en San Juan y enfrentan dificultades para conseguir conductores.
“Tendrán que traerlos de sus provincias, pese a que existe aquí una ley que dice que el 80% tendrá que ser sanjuanino, porque no hay”, afirmó Cardozo.
El dirigente describió un escenario complejo para los próximos años debido a que el sector arrastra dificultades para renovar su mano de obra y sumar nuevos conductores especializados. “Hoy por hoy nos encontramos en una situación bastante complicada en la cual no hay choferes sanjuaninos”, afirmó.
Cuántos choferes hay y cuántos trabajan actualmente en minería
Según los datos proporcionados por Cardozo, el sindicato cuenta con entre 2.500 y 2.800 afiliados, aunque solamente entre 1.100 y 1.500 se desempeñan efectivamente como choferes.
Dentro de ese universo, apenas alrededor del 20% está vinculado actualmente con la actividad minera.
La preocupación surge porque la expansión de los proyectos y la llegada de nuevas empresas de transporte anticipan una necesidad considerablemente mayor de conductores especializados.
Además, una parte importante de las tareas asociadas con la minería de alta montaña exige choferes de primera categoría, habilitados para conducir camiones articulados o semirremolques y con el carnet profesional correspondiente.
De esta manera, el crecimiento minero podría generar una situación particular: habrá nuevas oportunidades laborales, pero no necesariamente suficientes trabajadores formados para cubrirlas en el corto plazo.
Salarios de hasta $3 millones y un adicional por trabajar en minería
Para el sindicato, la situación también abre una oportunidad para que más jóvenes ingresen al transporte de cargas, una actividad que puede ofrecer remuneraciones superiores a las de otros sectores.
Cardozo explicó que un conductor que realiza alrededor de cuatro viajes por mes puede alcanzar actualmente un ingreso neto de entre $2,5 millones y $3 millones.
En el caso de quienes trabajan vinculados con la minería, el ingreso se incrementa alrededor de un 20% respecto del salario de un chofer de ruta.
Sin embargo, el dirigente señaló que la capacitación no debería limitarse exclusivamente a cursos teóricos o prácticas mediante simuladores.
“No es lo mismo la práctica en el simulador que la práctica en la calle”, explicó.
Cardozo recordó que tradicionalmente los nuevos conductores aprendían acompañando a trabajadores experimentados durante los viajes. Esa modalidad se fue reduciendo debido a cuestiones relacionadas con los seguros y las responsabilidades frente a eventuales accidentes.
Para el sindicato, esa situación generó una dificultad adicional en la formación de nuevos choferes.
La propuesta gremial apunta a establecer una capacitación progresiva, comenzando por vehículos menores para avanzar posteriormente hacia unidades de mayor porte y viajes de larga distancia.
“Si bien nuestro sector prioriza la gente mayor y con experiencia, eso no quita que hay que hacer gente joven”, sostuvo Cardozo.
El secretario general consideró que ingresar al transporte minero puede representar “una muy buena oportunidad” para jóvenes sanjuaninos, aunque cuestionó el costo que actualmente tienen algunos cursos de capacitación.
“Una persona que quiere entrar al rubro, pero no tiene trabajo, no tiene cómo costear lo que le están pidiendo para hacer los cursos”, planteó.
Camioneros impulsa un convenio exclusivo para el transporte minero
En paralelo con el problema de la falta de conductores, el sindicato trabaja en la creación de un convenio colectivo específico para el transporte vinculado con la minería.
La intención es establecer formalmente condiciones particulares que actualmente presenta la actividad y que, según el gremio, necesitan una regulación específica.
Entre los principales puntos aparecen los sistemas de rotación dentro de los proyectos mineros, especialmente los esquemas de 14 días de trabajo por 14 días de descanso.
También se busca regular las condiciones de alojamiento en los campamentos, con provisión de comida y camas, y las remuneraciones correspondientes a quienes realizan transporte pesado dentro de los proyectos.
Cardozo anticipó además que el sindicato pretende incorporar al futuro convenio un adicional salarial del 40% para los trabajadores del transporte pesado vinculados directamente con la minería.
De concretarse, el nuevo esquema aumentaría la diferencia salarial respecto del transporte convencional y podría convertirse en otro incentivo para atraer trabajadores hacia una actividad que, según advierte el propio gremio, necesitará ampliar considerablemente su cantidad de conductores capacitados en los próximos años.
El sindicato de camioneros de San Juan advirtió que la expansión minera generará una fuerte demanda de conductores especializados que la provincia hoy no puede cubrir. El gremio estima que sólo una parte de sus afiliados trabaja como chofer y apenas alrededor del 20% está vinculado a la minería. Además, impulsa un convenio específico con un adicional salarial del 40%.
Entre 1.100 y 1.500 choferes sobre un padrón de hasta 2.800 afiliados, y apenas alrededor del 20% trabajando actualmente para la minería. El problema es bastante simple: San Juan quiere proyectos gigantes, camiones gigantes y producción gigante, pero todavía no tiene suficientes personas preparadas para sentarse al volante.
El sindicato asegura que cuatro empresas de transporte provenientes de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe ya están instalándose en la provincia y no consiguen conductores. El detalle incómodo es que existe una exigencia para que el 80% del personal sea sanjuanino, una meta impecable sobre el papel hasta que aparece la pequeña formalidad de encontrar sanjuaninos capacitados.
La minería promete inversiones de miles de millones, pero el cuello de botella puede terminar siendo un carnet profesional y alguien capaz de manejar un semirremolque en alta montaña. Es como comprar una Ferrari y descubrir, después de firmar, que nadie en la casa sabe manejar con cambios.
El gremio advierte además que no alcanza con poner a un aspirante frente a un simulador y esperar que salga convertido en chofer de primera categoría. La experiencia real sigue siendo determinante, aunque el viejo mecanismo de aprender acompañando a un conductor experimentado quedó limitado por seguros y responsabilidades ante accidentes.
La recompensa tampoco es menor: un conductor que realiza unos cuatro viajes mensuales puede cobrar entre $2,5 millones y $3 millones netos, y en minería el ingreso sería alrededor de un 20% superior. Ahora el sindicato quiere además un convenio propio para el sector, con régimen 14 por 14, condiciones de alojamiento y un adicional del 40% para transporte pesado.
San Juan se prepara para mover montañas. Antes tendrá que conseguir quién maneje los camiones.