La expansión prevista para la minería sanjuanina comenzó a plantear un desafío que excede a las inversiones y a los grandes proyectos: contar con suficiente personal capacitado para responder a una actividad que tendrá una escala mayor a la actual. Con ese objetivo, la Cámara de Servicios Mineros (CASEMI) firmó acuerdos de colaboración con la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y la Universidad Católica de Cuyo (UCC).
Los convenios buscan generar una relación más directa entre las empresas proveedoras y las instituciones educativas, de manera que las universidades puedan conocer con anticipación qué perfiles, conocimientos y capacidades demandará el sector minero.
Juan Pablo Delgado, presidente de CASEMI, explicó que la intención es construir alianzas que permitan anticiparse a las necesidades de recursos humanos que surgirán con el crecimiento de la actividad. “Con los desafíos que se vienen por delante, es importante generar alianzas estratégicas en función de las necesidades que vamos a tener”, señaló.
Según indicó, uno de los objetivos principales es que las casas de estudio reciban información directa sobre los perfiles que buscan las compañías y puedan utilizar esos datos para planificar y fortalecer su oferta académica.
Delgado también destacó un cambio en el vínculo entre el sector productivo y las universidades. “Hoy quieren buscar la información de primera mano. Me parece fantástica esta iniciativa y nosotros hemos encontrado un socio estratégico. Es un círculo virtuoso donde todos ganan”.

Tecnicaturas, carreras y formación en oficios
El acuerdo con la Universidad Nacional de San Juan tendrá un alcance amplio y contempla la posibilidad de trabajar sobre tecnicaturas, carreras de grado y programas de formación en oficios.
En este último punto, CASEMI pretende tener una participación activa para acercar las necesidades concretas que enfrentan las empresas proveedoras y de servicios vinculadas a la minería.
En el caso de la Universidad Católica de Cuyo, las conversaciones están orientadas principalmente hacia las tecnicaturas, incluidas algunas propuestas que ya se encuentran en marcha.
Delgado explicó que la cámara también podrá poner a disposición su estructura para promover alternativas de formación relacionadas, entre otros aspectos, con la administración de procesos vinculados a la actividad minera.
El eje central estará puesto en los recursos humanos. Para el titular de CASEMI, uno de los principales desafíos de San Juan será formar a tiempo los equipos que necesitarán las empresas cuando los grandes proyectos incrementen su nivel de actividad.
“El gran desafío va a estar justamente en generar los equipos adecuados, y cuando hablamos de equipos hablamos de recursos humanos”, afirmó.
Además, advirtió que la disponibilidad de personal calificado podría convertirse en un factor crítico si la minería provincial aumenta su escala. “Hoy necesitamos mano de obra calificada en distintos aspectos y requerimientos. Como estamos hablando de una escala mucho mayor a la actual, obviamente esos recursos van a ser escasos”.
Un vínculo que ya estaba en marcha
Aunque la firma de los convenios otorga ahora un marco formal a la relación entre CASEMI y las universidades, Delgado aseguró que las primeras acciones conjuntas ya comenzaron.
“La agenda ya inició. Estamos con algunas actividades entre nuestras comisiones y la universidad. Esto viene a darle un marco formal a lo que ya veníamos trabajando”.
La intención es que este vínculo permita anticiparse a la futura demanda laboral vinculada con el crecimiento de la minería sanjuanina.
De esta manera, las empresas podrán transmitir de forma directa qué capacidades y perfiles necesitan, mientras que las universidades contarán con mayor información para adaptar y fortalecer la formación de técnicos, profesionales y trabajadores que busquen incorporarse a la actividad minera.
CASEMI firmó convenios con la Universidad Nacional de San Juan y la Universidad Católica de Cuyo para anticipar la demanda de mano de obra calificada que generará el crecimiento minero provincial. Los acuerdos contemplan trabajo conjunto en tecnicaturas, carreras de grado y formación en oficios, con foco en acercar las necesidades concretas de las empresas al sistema educativo.
La minería sanjuanina proyecta crecer y ya apareció una pregunta bastante menos glamorosa que una inauguración con casco blanco: quién va a hacer el trabajo. CASEMI decidió adelantarse al problema y firmó convenios con la UNSJ y la Universidad Católica de Cuyo para empezar a formar los perfiles que van a necesitar las empresas.
La idea es sencilla en el papel y bastante más difícil en la práctica: que las compañías digan qué necesitan antes de salir a buscar personal cuando ya sea tarde. Una especie de lista de útiles, pero en vez de cuadernos y plasticola aparecen técnicos, profesionales y trabajadores con conocimientos específicos para una actividad que promete una escala mucho mayor.
El acuerdo con la UNSJ incluirá tecnicaturas, carreras de grado y oficios, mientras que con la UCC el foco estará principalmente en tecnicaturas y propuestas vinculadas a la administración de procesos mineros. CASEMI aportará información sobre las demandas reales de las empresas, para que la oferta académica no llegue a destino cuando el tren ya haya pasado.
Juan Pablo Delgado, presidente de la cámara, advirtió que los recursos humanos calificados podrían volverse escasos si la actividad crece al ritmo esperado. El desafío, entonces, no será sólo sacar mineral de la montaña, sino también encontrar gente preparada para sostener la operación sin tener que fabricar especialistas de apuro.
Los convenios formalizan un trabajo que ya había comenzado entre la cámara y las universidades. La minería quiere correr; ahora la educación intenta no quedar mirando desde la banquina.