El Gobierno nacional volvió a reunir este martes a su mesa política en la Casa Rosada para definir la estrategia legislativa del segundo semestre y avanzar en el fortalecimiento de los vínculos con distintos gobernadores, en un escenario que también comienza a proyectar el armado político hacia las elecciones de 2027.
El encuentro fue encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y se extendió durante casi dos horas y media.
Según trascendió tras la reunión, uno de los principales ejes fue la planificación del tratamiento legislativo que comenzará esta semana en el Senado con el debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La agenda legislativa del oficialismo
Además del proyecto sobre tierras, el oficialismo analizó el avance de otras iniciativas que pretende impulsar durante los próximos meses, entre ellas la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la modificación del régimen de inocencia fiscal y los cambios en la legislación electoral que buscan eliminar las PASO nacionales para 2027.
El proyecto de tierras, previsto para ser tratado este jueves, fue objeto de modificaciones en las últimas horas con el objetivo de facilitar su aprobación en el Congreso.
Entre los cambios incorporados figura la decisión de establecer un límite del 25% para la adquisición de tierras productivas por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras, en reemplazo del esquema inicialmente propuesto. La legislación vigente fija actualmente ese tope en el 15%.
La nueva redacción también habilita a las provincias a establecer límites inferiores dentro de sus respectivas jurisdicciones.
Los viajes a las provincias
Durante la reunión, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó que este jueves viajará junto al ministro de Economía, Luis Caputo, a Catamarca, donde mantendrán reuniones con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez.
El objetivo del encuentro será poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra de infraestructura que involucra a distintas provincias del norte argentino.
La visita se suma al viaje realizado apenas 48 horas antes a la provincia del Chaco, donde funcionarios nacionales participaron de una reunión vinculada con el fenómeno climático de El Niño junto a los gobernadores Leandro Zdero y Juan Pablo Valdés.
Desde el oficialismo consideran que estos encuentros fortalecen el diálogo con mandatarios provinciales en un contexto de creciente negociación política.
Una mesa política renovada
Del encuentro participaron Karina Milei, Patricia Bullrich, Diego Santilli, Luis Caputo, el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt, el secretario de Comunicación y Prensa Fabián Fernández, el subsecretario de Gestión Institucional Eduardo «Lule» Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue el único integrante habitual que no asistió a la reunión.
Tras finalizar el encuentro, Bullrich se trasladó al Senado para brindar una conferencia de prensa sobre el proyecto de Ley de Tierras junto a los presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General.
La estrategia hacia 2027
En la Casa Rosada sostienen que la mesa política adquirió una dinámica diferente tras los cambios introducidos en la Jefatura de Gabinete durante junio.
Según fuentes oficiales, la incorporación de Santilli permitió ampliar el debate interno y agilizar la coordinación entre las áreas políticas, legislativas y de comunicación.
Mientras el Gobierno busca avanzar con proyectos considerados prioritarios para el segundo semestre, también intensifica los contactos con gobernadores de distintos espacios políticos, una estrategia que podría resultar determinante para reunir apoyos legislativos y consolidar alianzas de cara al escenario electoral de 2027.
El Gobierno nacional reunió a su mesa política en la Casa Rosada para coordinar la estrategia legislativa del segundo semestre y avanzar en acuerdos con gobernadores. Durante el encuentro se analizaron el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la agenda política de cara a las elecciones de 2027.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Dos horas y media de reunión, una mesa llena de nombres fuertes y varios gobernadores empezando a aparecer seguido por Balcarce 50. Cuando la política deja de hablar solamente de leyes y empieza a sumar viajes, fotos y apretones de manos, generalmente no está organizando un picnic.
El Gobierno volvió a reunir a su mesa política mientras afina el tratamiento de proyectos clave para el Congreso. La Ley de Tierras, la reforma del Banco Central y la eliminación de las PASO para 2027 integran un menú legislativo que necesita algo más escaso que los votos propios: consensos ajenos.
Por eso la agenda no terminó en la Casa Rosada. Diego Santilli viajará junto a Luis Caputo a Catamarca para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez, apenas días después de otro encuentro con mandatarios provinciales en Chaco. Cuando los kilómetros empiezan a acumularse, suele ser porque los teléfonos ya hicieron todo lo que podían.
Mientras tanto, el proyecto sobre tierras volvió a pasar por el taller. El oficialismo aceptó modificar el límite de compra para extranjeros y pasó de intentar eliminar prácticamente todas las restricciones a negociar un tope del 25%. En política, muchas veces las convicciones también conocen la calculadora parlamentaria.
La nueva dinámica de la mesa política, según admiten desde el propio oficialismo, llegó con la incorporación de Santilli a la Jefatura de Gabinete. Hablan de reuniones más ágiles, más debate y decisiones más rápidas. Nadie dice que ahora todos piensen igual. Solamente que discuten más antes de salir a convencer al resto.
Con las elecciones de 2027 todavía lejos en el calendario, el Gobierno ya empezó a construir puentes con gobernadores de distintos colores políticos. Porque una mayoría legislativa puede nacer en las urnas, pero suele terminar de cerrarse bastante antes, alrededor de una mesa con café, mapas y proyectos de ley.
En la política argentina, a veces una reunión dura dos horas. Y otras veces dura hasta la próxima elección.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno nacional volvió a reunir este martes a su mesa política en la Casa Rosada para definir la estrategia legislativa del segundo semestre y avanzar en el fortalecimiento de los vínculos con distintos gobernadores, en un escenario que también comienza a proyectar el armado político hacia las elecciones de 2027.
El encuentro fue encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y se extendió durante casi dos horas y media.
Según trascendió tras la reunión, uno de los principales ejes fue la planificación del tratamiento legislativo que comenzará esta semana en el Senado con el debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La agenda legislativa del oficialismo
Además del proyecto sobre tierras, el oficialismo analizó el avance de otras iniciativas que pretende impulsar durante los próximos meses, entre ellas la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la modificación del régimen de inocencia fiscal y los cambios en la legislación electoral que buscan eliminar las PASO nacionales para 2027.
El proyecto de tierras, previsto para ser tratado este jueves, fue objeto de modificaciones en las últimas horas con el objetivo de facilitar su aprobación en el Congreso.
Entre los cambios incorporados figura la decisión de establecer un límite del 25% para la adquisición de tierras productivas por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras, en reemplazo del esquema inicialmente propuesto. La legislación vigente fija actualmente ese tope en el 15%.
La nueva redacción también habilita a las provincias a establecer límites inferiores dentro de sus respectivas jurisdicciones.
Los viajes a las provincias
Durante la reunión, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó que este jueves viajará junto al ministro de Economía, Luis Caputo, a Catamarca, donde mantendrán reuniones con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez.
El objetivo del encuentro será poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra de infraestructura que involucra a distintas provincias del norte argentino.
La visita se suma al viaje realizado apenas 48 horas antes a la provincia del Chaco, donde funcionarios nacionales participaron de una reunión vinculada con el fenómeno climático de El Niño junto a los gobernadores Leandro Zdero y Juan Pablo Valdés.
Desde el oficialismo consideran que estos encuentros fortalecen el diálogo con mandatarios provinciales en un contexto de creciente negociación política.
Una mesa política renovada
Del encuentro participaron Karina Milei, Patricia Bullrich, Diego Santilli, Luis Caputo, el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt, el secretario de Comunicación y Prensa Fabián Fernández, el subsecretario de Gestión Institucional Eduardo «Lule» Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue el único integrante habitual que no asistió a la reunión.
Tras finalizar el encuentro, Bullrich se trasladó al Senado para brindar una conferencia de prensa sobre el proyecto de Ley de Tierras junto a los presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General.
La estrategia hacia 2027
En la Casa Rosada sostienen que la mesa política adquirió una dinámica diferente tras los cambios introducidos en la Jefatura de Gabinete durante junio.
Según fuentes oficiales, la incorporación de Santilli permitió ampliar el debate interno y agilizar la coordinación entre las áreas políticas, legislativas y de comunicación.
Mientras el Gobierno busca avanzar con proyectos considerados prioritarios para el segundo semestre, también intensifica los contactos con gobernadores de distintos espacios políticos, una estrategia que podría resultar determinante para reunir apoyos legislativos y consolidar alianzas de cara al escenario electoral de 2027.
El Gobierno nacional reunió a su mesa política en la Casa Rosada para coordinar la estrategia legislativa del segundo semestre y avanzar en acuerdos con gobernadores. Durante el encuentro se analizaron el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la agenda política de cara a las elecciones de 2027.
Dos horas y media de reunión, una mesa llena de nombres fuertes y varios gobernadores empezando a aparecer seguido por Balcarce 50. Cuando la política deja de hablar solamente de leyes y empieza a sumar viajes, fotos y apretones de manos, generalmente no está organizando un picnic.
El Gobierno volvió a reunir a su mesa política mientras afina el tratamiento de proyectos clave para el Congreso. La Ley de Tierras, la reforma del Banco Central y la eliminación de las PASO para 2027 integran un menú legislativo que necesita algo más escaso que los votos propios: consensos ajenos.
Por eso la agenda no terminó en la Casa Rosada. Diego Santilli viajará junto a Luis Caputo a Catamarca para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez, apenas días después de otro encuentro con mandatarios provinciales en Chaco. Cuando los kilómetros empiezan a acumularse, suele ser porque los teléfonos ya hicieron todo lo que podían.
Mientras tanto, el proyecto sobre tierras volvió a pasar por el taller. El oficialismo aceptó modificar el límite de compra para extranjeros y pasó de intentar eliminar prácticamente todas las restricciones a negociar un tope del 25%. En política, muchas veces las convicciones también conocen la calculadora parlamentaria.
La nueva dinámica de la mesa política, según admiten desde el propio oficialismo, llegó con la incorporación de Santilli a la Jefatura de Gabinete. Hablan de reuniones más ágiles, más debate y decisiones más rápidas. Nadie dice que ahora todos piensen igual. Solamente que discuten más antes de salir a convencer al resto.
Con las elecciones de 2027 todavía lejos en el calendario, el Gobierno ya empezó a construir puentes con gobernadores de distintos colores políticos. Porque una mayoría legislativa puede nacer en las urnas, pero suele terminar de cerrarse bastante antes, alrededor de una mesa con café, mapas y proyectos de ley.
En la política argentina, a veces una reunión dura dos horas. Y otras veces dura hasta la próxima elección.