La Libertad Avanza presentó un proyecto en la Legislatura bonaerense para establecer el cobro de servicios de salud pública y educación universitaria a extranjeros que no cuenten con residencia permanente en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa fue impulsada por el diputado provincial y presidente del bloque libertario, Agustín Romo, y recibió respaldo de distintos sectores del oficialismo nacional, entre ellos dirigentes vinculados al espacio de Patricia Bullrich.
El proyecto surgió luego de la difusión de publicaciones en redes sociales realizadas por personas extranjeras durante el Mundial 2026, que fueron interpretadas por sectores del Gobierno como mensajes ofensivos hacia la Argentina y la Selección.
Qué propone el proyecto bonaerense
La propuesta plantea que los extranjeros sin residencia permanente puedan pagar por determinadas prestaciones de salud pública y por carreras universitarias en instituciones provinciales de gestión estatal.
El texto sostiene que “no resulta justo que personas que se encuentran transitoriamente en el país puedan utilizar gratuitamente estos servicios sin contribuir a su sostenimiento”.
El régimen alcanzaría a extranjeros con residencia temporaria, transitoria, precaria o sin situación migratoria regularizada. Para acceder a atención médica programada, deberían contar con un seguro de salud, una cobertura de terceros obligados o abonar el arancel correspondiente.
Excepciones para urgencias médicas
La iniciativa aclara que los hospitales públicos no podrán rechazar ni demorar la atención en casos de emergencia.
Según el proyecto, una vez estabilizado el paciente podría iniciarse el proceso de cobro correspondiente. También quedarían exceptuadas las víctimas de trata de personas y las atenciones vinculadas con enfermedades transmisibles o vacunación, debido a razones de salud pública.
Los fondos recaudados por este sistema serían destinados al Fondo Provincial de Salud.
El debate sobre las universidades
En materia educativa, el proyecto propone que las universidades provinciales de gestión estatal puedan establecer una retribución económica para estudiantes extranjeros sin residencia permanente.
Cada institución tendría la facultad de definir los montos y las modalidades de pago dentro del marco general de la normativa.
Desde el oficialismo nacional señalaron que las universidades nacionales ya cuentan con herramientas para cobrar a estudiantes extranjeros no residentes a partir del DNU 366/2025, aunque los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional habían expresado anteriormente otra postura sobre la aplicación de esta medida.
Los argumentos del oficialismo
Agustín Romo defendió la iniciativa al señalar que mientras existan argentinos con dificultades para acceder plenamente a servicios esenciales, el Estado debería revisar la gratuidad para quienes no tienen residencia permanente.
“Mientras un argentino tenga dificultades para acceder plenamente a la salud y a la educación, es una locura que estemos financiando esos servicios para los extranjeros”, afirmó el legislador.
Desde el Gobierno nacional también cuestionaron la figura de los llamados “estudiantes golondrina”, en referencia a extranjeros que llegan al país para estudiar y luego regresan a sus lugares de origen.
Antecedentes de la propuesta
Una iniciativa similar había sido presentada anteriormente en la Ciudad de Buenos Aires por legisladores libertarios durante 2024, en el marco de un paquete de reformas impulsado por ese espacio.
Ahora, el proyecto deberá avanzar en la Legislatura bonaerense, donde comenzará una discusión que pondrá en debate el financiamiento de los servicios públicos, la política migratoria y el acceso a derechos para ciudadanos extranjeros.
La Libertad Avanza presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto para que extranjeros sin residencia permanente paguen por el uso de hospitales públicos y universidades provinciales. La iniciativa surgió tras cuestionamientos por publicaciones en redes sociales durante el Mundial y propone aranceles para determinadas prestaciones, con excepciones para urgencias médicas y situaciones específicas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una final perdida, algunos posteos en redes y un proyecto de ley que puso precio a dos pilares del Estado: salud y educación. La política argentina encontró otra vez una manera de convertir un partido de fútbol en una discusión de fondo.
El Mundial terminó, la pelota dejó de rodar y la discusión se mudó de la cancha a la Legislatura bonaerense. El nuevo partido se juega con expedientes, discursos cruzados y una pregunta que en Argentina suele aparecer cada vez que hay tensión: quién paga la cuenta.
La Libertad Avanza presentó una iniciativa para cobrar a extranjeros sin residencia permanente por ciertos servicios públicos. La idea llega con la épica de ordenar la casa, como quien revisa la heladera y descubre que todos comen pero nadie dejó plata para el supermercado.
El proyecto plantea que quienes llegan al país de manera temporaria puedan tener que pagar por atención médica programada o estudios universitarios, aunque mantiene excepciones para emergencias y casos vinculados a la salud pública.
La discusión ya tiene todos los ingredientes de la política argentina: redes sociales como disparador, discursos encendidos y una pelea sobre derechos, recursos y prioridades. El debate recién empieza, pero el expediente ya salió a caminar.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Libertad Avanza presentó un proyecto en la Legislatura bonaerense para establecer el cobro de servicios de salud pública y educación universitaria a extranjeros que no cuenten con residencia permanente en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa fue impulsada por el diputado provincial y presidente del bloque libertario, Agustín Romo, y recibió respaldo de distintos sectores del oficialismo nacional, entre ellos dirigentes vinculados al espacio de Patricia Bullrich.
El proyecto surgió luego de la difusión de publicaciones en redes sociales realizadas por personas extranjeras durante el Mundial 2026, que fueron interpretadas por sectores del Gobierno como mensajes ofensivos hacia la Argentina y la Selección.
Qué propone el proyecto bonaerense
La propuesta plantea que los extranjeros sin residencia permanente puedan pagar por determinadas prestaciones de salud pública y por carreras universitarias en instituciones provinciales de gestión estatal.
El texto sostiene que “no resulta justo que personas que se encuentran transitoriamente en el país puedan utilizar gratuitamente estos servicios sin contribuir a su sostenimiento”.
El régimen alcanzaría a extranjeros con residencia temporaria, transitoria, precaria o sin situación migratoria regularizada. Para acceder a atención médica programada, deberían contar con un seguro de salud, una cobertura de terceros obligados o abonar el arancel correspondiente.
Excepciones para urgencias médicas
La iniciativa aclara que los hospitales públicos no podrán rechazar ni demorar la atención en casos de emergencia.
Según el proyecto, una vez estabilizado el paciente podría iniciarse el proceso de cobro correspondiente. También quedarían exceptuadas las víctimas de trata de personas y las atenciones vinculadas con enfermedades transmisibles o vacunación, debido a razones de salud pública.
Los fondos recaudados por este sistema serían destinados al Fondo Provincial de Salud.
El debate sobre las universidades
En materia educativa, el proyecto propone que las universidades provinciales de gestión estatal puedan establecer una retribución económica para estudiantes extranjeros sin residencia permanente.
Cada institución tendría la facultad de definir los montos y las modalidades de pago dentro del marco general de la normativa.
Desde el oficialismo nacional señalaron que las universidades nacionales ya cuentan con herramientas para cobrar a estudiantes extranjeros no residentes a partir del DNU 366/2025, aunque los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional habían expresado anteriormente otra postura sobre la aplicación de esta medida.
Los argumentos del oficialismo
Agustín Romo defendió la iniciativa al señalar que mientras existan argentinos con dificultades para acceder plenamente a servicios esenciales, el Estado debería revisar la gratuidad para quienes no tienen residencia permanente.
“Mientras un argentino tenga dificultades para acceder plenamente a la salud y a la educación, es una locura que estemos financiando esos servicios para los extranjeros”, afirmó el legislador.
Desde el Gobierno nacional también cuestionaron la figura de los llamados “estudiantes golondrina”, en referencia a extranjeros que llegan al país para estudiar y luego regresan a sus lugares de origen.
Antecedentes de la propuesta
Una iniciativa similar había sido presentada anteriormente en la Ciudad de Buenos Aires por legisladores libertarios durante 2024, en el marco de un paquete de reformas impulsado por ese espacio.
Ahora, el proyecto deberá avanzar en la Legislatura bonaerense, donde comenzará una discusión que pondrá en debate el financiamiento de los servicios públicos, la política migratoria y el acceso a derechos para ciudadanos extranjeros.
La Libertad Avanza presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto para que extranjeros sin residencia permanente paguen por el uso de hospitales públicos y universidades provinciales. La iniciativa surgió tras cuestionamientos por publicaciones en redes sociales durante el Mundial y propone aranceles para determinadas prestaciones, con excepciones para urgencias médicas y situaciones específicas.
Una final perdida, algunos posteos en redes y un proyecto de ley que puso precio a dos pilares del Estado: salud y educación. La política argentina encontró otra vez una manera de convertir un partido de fútbol en una discusión de fondo.
El Mundial terminó, la pelota dejó de rodar y la discusión se mudó de la cancha a la Legislatura bonaerense. El nuevo partido se juega con expedientes, discursos cruzados y una pregunta que en Argentina suele aparecer cada vez que hay tensión: quién paga la cuenta.
La Libertad Avanza presentó una iniciativa para cobrar a extranjeros sin residencia permanente por ciertos servicios públicos. La idea llega con la épica de ordenar la casa, como quien revisa la heladera y descubre que todos comen pero nadie dejó plata para el supermercado.
El proyecto plantea que quienes llegan al país de manera temporaria puedan tener que pagar por atención médica programada o estudios universitarios, aunque mantiene excepciones para emergencias y casos vinculados a la salud pública.
La discusión ya tiene todos los ingredientes de la política argentina: redes sociales como disparador, discursos encendidos y una pelea sobre derechos, recursos y prioridades. El debate recién empieza, pero el expediente ya salió a caminar.