El Frente Cívico por Santiago, la coalición encabezada por el senador nacional Gerardo Zamora, ratificó su predominio político al obtener el 66% de los votos en las elecciones municipales celebradas en Santiago del Estero. El oficialismo se impuso en los 26 departamentos de la provincia y consolidó una vez más el liderazgo que mantiene desde hace más de dos décadas.
Muy por detrás quedó La Libertad Avanza, que se ubicó como segunda fuerza provincial con el 8% de los sufragios. El tercer lugar fue para Despierta Santiago, con el 7%, mientras que el conjunto de las restantes fuerzas reunió el 19% de los votos.
Con estos resultados, el oficialismo volvió a exhibir la fortaleza de su estructura territorial y reafirmó el peso político del frente provincial que reúne a sectores del radicalismo, el peronismo y otras fuerzas locales.
Amplias victorias en la capital y La Banda
En la ciudad de Santiago del Estero, Mario Benavente fue electo intendente con el 60,53% de los votos. Lo siguieron María S. Beatriz Yunes, de La Libertad Avanza, con el 12,29%; Facundo Pérez Carletti, de Despierta Santiago, con el 11,09%; y Natalia Neme, de la Unión Cívica Radical, con el 6,03%.
En La Banda, la segunda ciudad más importante de la provincia, el Frente Cívico también obtuvo una victoria contundente. Llamil Abdala fue elegido intendente con el 51,60% de los votos, superando a Pablo Mirolo, del Frente Renovador y Progresista, que alcanzó el 12,53%. Roger Nediani obtuvo el 11,41%, mientras que Lorena Gladys Bazán reunió el 8,78%.
Resultados en otros municipios
En Frías, Néstor Humberto Salim, del Frente Justicialista Integración Municipal, se impuso con el 46,63% de los votos. Carlos M. Bustamante obtuvo el 30,59%; María Elena Figueroa alcanzó el 18,26%; y Lucas Sequeira, de La Libertad Avanza, quedó cuarto con el 2,46%.
En Termas de Río Hondo, Domingo Gatella, del Partido Justicialista, ganó con el 44,16%, seguido por Paula Silvina Cánepa, del Frente Encuentro Cívico, con el 38,99%. Latino Brandán obtuvo el 12,37% y Dante Lucas Donadel Zimmerman, de La Libertad Avanza, alcanzó el 4,48%.
En Añatuya, Julio Castro consiguió el 42,92% de los votos y superó a Rubén Timofeijuk, que obtuvo el 37,08%. La candidata libertaria Eugenia Coppede alcanzó el 11,15%, mientras que Marcelo Galarza reunió el 5,46%.
El mensaje de Zamora y el desempeño de la oposición
Tras conocerse los resultados, Gerardo Zamora agradeció el respaldo obtenido en las urnas y sostuvo que el resultado obliga al oficialismo a profundizar el rumbo político de la provincia.
«Tenemos que profundizar como nunca este proyecto de unidad de los santiagueños, sobre todo en un contexto difícil para el país y para la economía», afirmó.
Durante su discurso también expresó: «Santiago del Estero no se vende, la patria no se entrega y las Malvinas son argentinas».
Además, destacó el nivel de participación registrado durante la jornada electoral. «Ha habido una mayor participación que en las últimas elecciones municipales y eso es muy bueno para la democracia», señaló.
Los resultados también reflejaron las dificultades de La Libertad Avanza para trasladar al plano municipal el respaldo obtenido por el presidente Javier Milei en las elecciones nacionales. Aunque se consolidó como segunda fuerza provincial, quedó 58 puntos por debajo del Frente Cívico y no logró disputar el liderazgo en ninguno de los principales distritos.
Un hecho inédito en Bandera
La elección dejó además un hecho sin precedentes en la historia democrática de Santiago del Estero. En la ciudad de Bandera, ubicada en el departamento Belgrano, hubo por primera vez una elección municipal con un único candidato a intendente.
Jairo Colaneri, del Frente Encuentro Cívico, fue el único postulante habilitado para competir por la jefatura comunal. En esa localidad estaban habilitados para votar 6.841 electores distribuidos en 20 mesas y todos los votos afirmativos emitidos fueron para el único candidato, que quedó automáticamente consagrado como nuevo intendente.
El Frente Cívico por Santiago, liderado por Gerardo Zamora, obtuvo el 66% de los votos en las elecciones municipales de Santiago del Estero y se impuso en los 26 departamentos de la provincia. La Libertad Avanza quedó como segunda fuerza con el 8%, mientras que el oficialismo retuvo las principales intendencias y consolidó su predominio político de más de dos décadas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Sesenta y seis por ciento. En política hay victorias, palizas y después está lo que pasó en Santiago del Estero. El oficialismo ganó en los 26 departamentos y dejó una diferencia tan amplia que el escrutinio parecía una maratón donde algunos recién estaban atándose los cordones.
La Libertad Avanza quedó segunda con el 8% y el resto de la oposición terminó repartiendo porcentajes como si estuviera dividiendo la cuenta de un asado entre veinte personas. En la práctica, el mapa provincial volvió a pintarse casi de un solo color, confirmando que el zamorismo mantiene una maquinaria electoral que funciona con la puntualidad de un almacén de barrio que abre antes que el sol.
Las victorias en la capital y en La Banda terminaron de sellar una jornada sin sobresaltos para el Frente Cívico. Mario Benavente y Llamil Abdala ganaron con amplias diferencias, mientras que en otros municipios el oficialismo o espacios aliados también lograron imponerse. La foto final mostró un escenario donde las sorpresas fueron tan escasas como encontrar una ventanilla pública sin fila un lunes por la mañana.
Gerardo Zamora aprovechó el resultado para llamar a profundizar el proyecto político provincial y vinculó el respaldo electoral con la necesidad de sostener la unidad frente al contexto económico nacional. El discurso tuvo espacio para las definiciones políticas habituales y para reivindicar consignas que ya forman parte del repertorio de cada celebración oficialista.
La jornada también dejó una curiosidad difícil de repetir: en la ciudad de Bandera hubo un solo candidato a intendente. La campaña electoral terminó siendo una competencia donde el principal desafío era llegar a la mesa de votación, porque rival no había. El escrutinio, por primera vez, tenía menos suspenso que el final de una película que ya viste cinco veces.
Mientras algunos espacios todavía buscan consolidarse en el plano municipal, el oficialismo santiagueño volvió a demostrar que una cosa es ganar una elección y otra muy distinta es discutir quién manda en el territorio. En Santiago, por ahora, esa conversación sigue teniendo un solo interlocutor.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Frente Cívico por Santiago, la coalición encabezada por el senador nacional Gerardo Zamora, ratificó su predominio político al obtener el 66% de los votos en las elecciones municipales celebradas en Santiago del Estero. El oficialismo se impuso en los 26 departamentos de la provincia y consolidó una vez más el liderazgo que mantiene desde hace más de dos décadas.
Muy por detrás quedó La Libertad Avanza, que se ubicó como segunda fuerza provincial con el 8% de los sufragios. El tercer lugar fue para Despierta Santiago, con el 7%, mientras que el conjunto de las restantes fuerzas reunió el 19% de los votos.
Con estos resultados, el oficialismo volvió a exhibir la fortaleza de su estructura territorial y reafirmó el peso político del frente provincial que reúne a sectores del radicalismo, el peronismo y otras fuerzas locales.
Amplias victorias en la capital y La Banda
En la ciudad de Santiago del Estero, Mario Benavente fue electo intendente con el 60,53% de los votos. Lo siguieron María S. Beatriz Yunes, de La Libertad Avanza, con el 12,29%; Facundo Pérez Carletti, de Despierta Santiago, con el 11,09%; y Natalia Neme, de la Unión Cívica Radical, con el 6,03%.
En La Banda, la segunda ciudad más importante de la provincia, el Frente Cívico también obtuvo una victoria contundente. Llamil Abdala fue elegido intendente con el 51,60% de los votos, superando a Pablo Mirolo, del Frente Renovador y Progresista, que alcanzó el 12,53%. Roger Nediani obtuvo el 11,41%, mientras que Lorena Gladys Bazán reunió el 8,78%.
Resultados en otros municipios
En Frías, Néstor Humberto Salim, del Frente Justicialista Integración Municipal, se impuso con el 46,63% de los votos. Carlos M. Bustamante obtuvo el 30,59%; María Elena Figueroa alcanzó el 18,26%; y Lucas Sequeira, de La Libertad Avanza, quedó cuarto con el 2,46%.
En Termas de Río Hondo, Domingo Gatella, del Partido Justicialista, ganó con el 44,16%, seguido por Paula Silvina Cánepa, del Frente Encuentro Cívico, con el 38,99%. Latino Brandán obtuvo el 12,37% y Dante Lucas Donadel Zimmerman, de La Libertad Avanza, alcanzó el 4,48%.
En Añatuya, Julio Castro consiguió el 42,92% de los votos y superó a Rubén Timofeijuk, que obtuvo el 37,08%. La candidata libertaria Eugenia Coppede alcanzó el 11,15%, mientras que Marcelo Galarza reunió el 5,46%.
El mensaje de Zamora y el desempeño de la oposición
Tras conocerse los resultados, Gerardo Zamora agradeció el respaldo obtenido en las urnas y sostuvo que el resultado obliga al oficialismo a profundizar el rumbo político de la provincia.
«Tenemos que profundizar como nunca este proyecto de unidad de los santiagueños, sobre todo en un contexto difícil para el país y para la economía», afirmó.
Durante su discurso también expresó: «Santiago del Estero no se vende, la patria no se entrega y las Malvinas son argentinas».
Además, destacó el nivel de participación registrado durante la jornada electoral. «Ha habido una mayor participación que en las últimas elecciones municipales y eso es muy bueno para la democracia», señaló.
Los resultados también reflejaron las dificultades de La Libertad Avanza para trasladar al plano municipal el respaldo obtenido por el presidente Javier Milei en las elecciones nacionales. Aunque se consolidó como segunda fuerza provincial, quedó 58 puntos por debajo del Frente Cívico y no logró disputar el liderazgo en ninguno de los principales distritos.
Un hecho inédito en Bandera
La elección dejó además un hecho sin precedentes en la historia democrática de Santiago del Estero. En la ciudad de Bandera, ubicada en el departamento Belgrano, hubo por primera vez una elección municipal con un único candidato a intendente.
Jairo Colaneri, del Frente Encuentro Cívico, fue el único postulante habilitado para competir por la jefatura comunal. En esa localidad estaban habilitados para votar 6.841 electores distribuidos en 20 mesas y todos los votos afirmativos emitidos fueron para el único candidato, que quedó automáticamente consagrado como nuevo intendente.
El Frente Cívico por Santiago, liderado por Gerardo Zamora, obtuvo el 66% de los votos en las elecciones municipales de Santiago del Estero y se impuso en los 26 departamentos de la provincia. La Libertad Avanza quedó como segunda fuerza con el 8%, mientras que el oficialismo retuvo las principales intendencias y consolidó su predominio político de más de dos décadas.
Sesenta y seis por ciento. En política hay victorias, palizas y después está lo que pasó en Santiago del Estero. El oficialismo ganó en los 26 departamentos y dejó una diferencia tan amplia que el escrutinio parecía una maratón donde algunos recién estaban atándose los cordones.
La Libertad Avanza quedó segunda con el 8% y el resto de la oposición terminó repartiendo porcentajes como si estuviera dividiendo la cuenta de un asado entre veinte personas. En la práctica, el mapa provincial volvió a pintarse casi de un solo color, confirmando que el zamorismo mantiene una maquinaria electoral que funciona con la puntualidad de un almacén de barrio que abre antes que el sol.
Las victorias en la capital y en La Banda terminaron de sellar una jornada sin sobresaltos para el Frente Cívico. Mario Benavente y Llamil Abdala ganaron con amplias diferencias, mientras que en otros municipios el oficialismo o espacios aliados también lograron imponerse. La foto final mostró un escenario donde las sorpresas fueron tan escasas como encontrar una ventanilla pública sin fila un lunes por la mañana.
Gerardo Zamora aprovechó el resultado para llamar a profundizar el proyecto político provincial y vinculó el respaldo electoral con la necesidad de sostener la unidad frente al contexto económico nacional. El discurso tuvo espacio para las definiciones políticas habituales y para reivindicar consignas que ya forman parte del repertorio de cada celebración oficialista.
La jornada también dejó una curiosidad difícil de repetir: en la ciudad de Bandera hubo un solo candidato a intendente. La campaña electoral terminó siendo una competencia donde el principal desafío era llegar a la mesa de votación, porque rival no había. El escrutinio, por primera vez, tenía menos suspenso que el final de una película que ya viste cinco veces.
Mientras algunos espacios todavía buscan consolidarse en el plano municipal, el oficialismo santiagueño volvió a demostrar que una cosa es ganar una elección y otra muy distinta es discutir quién manda en el territorio. En Santiago, por ahora, esa conversación sigue teniendo un solo interlocutor.