Andes Corporación Minera, titular del proyecto de cobre Los Azules, firmó un convenio marco con Banco San Juan y la Unidad Minera del Grupo Petersen. El acuerdo busca fortalecer a los proveedores de Los Azules y ampliar las capacidades laborales y productivas de San Juan, con especial atención en Calingasta.
Las partes establecieron cuatro áreas de cooperación: empresas proveedoras, formación de personas, infraestructura y servicios, y producción. Cada acción deberá formalizarse de manera individual, con objetivos y seguimiento de resultados.
Crédito, capacitación y apoyo productivo
Para las empresas sanjuaninas, el convenio contempla herramientas de crédito y garantías que permitan mejorar sus capacidades para participar en la cadena de valor minera. La formación incluye capacitación técnica y laboral, educación financiera e iniciativas educativas.
El eje territorial prevé aportar capacidades técnicas para atender necesidades de infraestructura y servicios, en coordinación con las autoridades competentes. Para los productores, se proyectan herramientas destinadas a tecnificar el riego, mejorar el aprovechamiento del agua y diversificar actividades.
La vinculación entre proyectos y empresas locales también integró la agenda del encuentro minero organizado en San Juan con participación de proveedores.
Cómo se implementarán las iniciativas
Según informaron las partes, el convenio complementa las políticas de desarrollo local de Los Azules y mantiene sus procedimientos de contratación. Las herramientas previstas buscan que empresas y trabajadores sanjuaninos puedan competir por oportunidades durante la construcción y la futura operación.
Michael Meding, presidente de Andes Corporación Minera y director general de McEwen Copper, destacó el objetivo de ampliar la participación provincial. Silvina Bellantig, líder de la Unidad Minera del Grupo Petersen y directora de Banco San Juan, señaló el aporte de financiamiento, garantías y formación.
El proyecto desarrolla sus actividades en Calingasta, donde recientemente informó la reactivación del campamento Candadito tras el retiro preventivo de julio.
El anuncio del convenio no precisa montos, tasas, requisitos de acceso ni fechas para las primeras actividades. El próximo paso será definir prioridades y evaluar las acciones que se instrumentarán mediante acuerdos específicos.
Los Azules y el Grupo Petersen acordaron impulsar proveedores y formación laboral en San Juan. El convenio contempla crédito, garantías, capacitación y apoyo productivo, con foco en Calingasta. Cada iniciativa deberá formalizarse por separado, con metas y seguimiento. Los procedimientos de contratación del proyecto seguirán vigentes.
Los Azules y el Grupo Petersen firmaron un convenio para preparar a empresas y trabajadores sanjuaninos para la minería. Incluye financiamiento, garantías, capacitación y apoyo productivo, con foco en Calingasta: herramientas bastante más útiles que mirar la cordillera y esperar que el derrame encuentre solo la dirección de cada proveedor.
El acuerdo tiene cuatro ejes: empresas, personas, territorio y producción. La propuesta reúne crédito, formación técnica, infraestructura y riego, una combinación que reconoce algo bastante elemental: para participar de una inversión minera hace falta más que entusiasmo provincial y una carpeta prolija. La palabra «oportunidad» todavía no sirve como garantía en la ventanilla del banco.
Cada iniciativa deberá formalizarse por separado, con metas y seguimiento de resultados. El anuncio no informa montos, tasas, requisitos ni fechas de acceso: por ahora está firmado el marco y falta resolver las condiciones de cada acción. Es el plano de la casa; todavía no alcanza para poner la pava ni discutir quién dejó abierta la canilla.
También hay un capítulo para productores: tecnificación del riego, uso eficiente del agua y diversificación de actividades. Que el acuerdo mire más allá del cobre merece atención, porque Calingasta tiene fincas, servicios y necesidades propias. Sería una interpretación bastante angosta del desarrollo que toda la capacitación territorial terminara en aprender a señalar dónde queda la mina.
Michael Meding planteó que San Juan debe ampliar su participación en un proyecto que requerirá empresas y talento del país y del exterior. Los procedimientos de contratación seguirán vigentes, mientras el convenio busca mejorar las capacidades locales para competir. En el casting del cobre, el domicilio sanjuanino ayuda a presentar al protagonista; después vienen las exigencias del papel.
Ahora las partes deberán ordenar prioridades y evaluar las primeras acciones. Ahí empezará a verse qué herramientas llegan a las empresas, a la formación y a las fincas de Calingasta. El desarrollo local pesa cuando la firma del convenio empieza a tener renglón en el presupuesto.
