El Gobierno nacional oficializó este lunes la salida de Federico Esteban Sicilia como secretario de Coordinación Legal y Administrativa de la Jefatura de Gabinete. La decisión quedó plasmada en el decreto 582/2026, publicado en el Boletín Oficial, y se produjo semanas después de la renuncia de Manuel Adorni, en un contexto atravesado por denuncias y causas judiciales.
La oficialización de la renuncia
La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y formaliza la salida del funcionario que integraba el equipo de mayor confianza de Adorni.
El texto oficial señala: «Acéptase la renuncia presentada por el abogado Federico Esteban Sicilia al cargo de Secretario de Coordinación Legal y Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Agradécense al funcionario renunciante los servicios prestados en el desempeño de dicho cargo».
Un cambio impulsado desde la Casa Rosada
Según trascendió, tanto Diego Santilli como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, pretendían la salida de Sicilia, en medio de la reconfiguración política que siguió a la salida de Manuel Adorni.
Federico Esteban Sicilia se desempeñaba como uno de los principales colaboradores del exfuncionario y tenía bajo su responsabilidad la coordinación legal y administrativa de la Jefatura de Gabinete, una función clave para el funcionamiento interno del organismo.
Con la oficialización de su renuncia, el Gobierno avanza con una nueva modificación en la estructura de la Jefatura de Gabinete, en el marco de los cambios que se produjeron tras la salida de Adorni.
El Gobierno nacional oficializó este lunes la salida de Federico Esteban Sicilia como secretario de Coordinación Legal y Administrativa de la Jefatura de Gabinete mediante el decreto 582/2026. El funcionario, cercano a Manuel Adorni, dejó el cargo tras la renuncia del exvocero presidencial, en un contexto marcado por denuncias y causas judiciales que aceleraron la reconfiguración del área.
Duró menos que una promesa de campaña en horario central. Federico Esteban Sicilia dejó la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa y el decreto llegó con el clásico agradecimiento por los «servicios prestados», esa despedida elegante que en la política suele sonar como el aplauso cuando ya apagaron las luces.
El funcionario era uno de los hombres de confianza de Manuel Adorni. Pero cuando el capitán abandona el barco, los salvavidas empiezan a escasear. En la Casa Rosada los cargos cambian de dueño con la velocidad de una góndola de supermercado el día que anuncian ofertas: nadie pregunta demasiado quién acomodó los productos, sólo quién quedó sosteniendo el changuito.
La salida ocurre después de la renuncia de Adorni, atravesada por denuncias y causas judiciales. En ese escenario, las lealtades políticas cotizan menos que un cupón vencido. Según trascendió, tanto Diego Santilli como Karina Milei impulsaban la salida de Sicilia, una coincidencia que en la administración pública suele tener más fuerza que cualquier organigrama.
El decreto no explica conflictos ni internas. Sólo acepta la renuncia, agradece los servicios y sigue adelante. El Boletín Oficial tiene esa capacidad única de convertir terremotos políticos en dos párrafos prolijos, como si una mudanza completa pudiera resumirse en un cambio de domicilio.
Mientras tanto, la estructura de la Jefatura de Gabinete vuelve a moverse. Porque en el Estado los escritorios permanecen, las placas con los nombres cambian y los decretos hacen el resto. El país donde una despedida administrativa puede esconder una novela política de varios capítulos.