La Unión Tranviarios Automotor (UTA), seccional San Juan, presentará un pedido para que los colectivos de la Red Tulum suspendan su circulación durante la final del Mundial entre Argentina y España. La iniciativa será elevada a la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) y tiene como principal objetivo resguardar la seguridad de choferes y pasajeros tras los incidentes registrados luego de la victoria argentina en la semifinal.
La propuesta contempla que, en caso de concretarse, el servicio deje de funcionar durante el encuentro del domingo, previsto desde las 16, y que los recorridos se reanuden una hora después de finalizado el partido.
La decisión aún no está tomada
La presentación del pedido no implica que la medida vaya a implementarse de manera automática. La definición quedará en manos de ATAP y de la Secretaría de Tránsito y Transporte, organismos que deberán analizar la propuesta y resolver cómo funcionará el servicio durante la jornada.
Según pudo conocer este medio, la nota todavía se encuentra en elaboración y será enviada, como máximo, este viernes. Una vez recibida, la entidad empresaria trasladará el planteo a las autoridades provinciales para su evaluación.
“Esto es por la seguridad de los choferes, que han sido víctimas en algunos casos. Además, no menos importante, ¿qué sucede si una persona que se subió al techo de la unidad se cae? ¿La responsabilidad es del chofer?”, explicó una fuente calificada.
Desde el gremio remarcaron que la iniciativa busca evitar nuevos episodios de riesgo para quienes trabajan y viajan en las unidades. “La idea es cuidar la seguridad de los pasajeros y los choferes”, agregó la fuente consultada.
Los incidentes que motivaron el planteo
La propuesta tomó fuerza luego de las escenas registradas tras la clasificación de Argentina a la final, cuando varios colectivos circularon con personas colgadas de las ventanillas y sobre los techos de las unidades, una situación que complicó la conducción y elevó los riesgos para todos los involucrados.
Desde el sector señalaron que la presencia de personas alrededor de los vehículos dificultó el trabajo de los conductores y advirtieron sobre las eventuales responsabilidades que podrían recaer sobre ellos ante un accidente.
Uno de los hechos más graves tuvo como protagonista a un chofer de la empresa Mayo. De acuerdo con el testimonio conocido, el trabajador fue agredido mientras cumplía funciones y sufrió el robo de sus pertenencias.
“Lo agredieron físicamente, se le metieron por la ventana donde él va sentado manejando y le robaron sus pertenencias”, relataron sobre el episodio.
La jornada también dejó incidentes en las inmediaciones de la Plaza 25 de Mayo, donde unas 30.000 personas se congregaron para celebrar. Como resultado del operativo de seguridad, 24 personas fueron demoradas por disturbios, consumo de alcohol, intentos de robo y conducción bajo los efectos del alcohol.
Por el momento, no hay modificaciones confirmadas en el funcionamiento de los colectivos durante la final. La resolución dependerá del análisis que realicen ATAP y la Secretaría de Tránsito y Transporte sobre el pedido presentado por la UTA.
La UTA San Juan solicitará a la ATAP la suspensión del servicio de colectivos de la Red Tulum durante la final entre Argentina y España, prevista para el domingo desde las 16. El gremio fundamenta el pedido en los incidentes registrados tras la semifinal y busca resguardar la seguridad de choferes y pasajeros. La decisión final dependerá de la cámara empresaria y de la Secretaría de Tránsito y Transporte.
Un colectivo lleno ya es un desafío. Uno con personas sobre el techo, colgadas de las ventanillas y rodeado por miles de festejos se parece más a una prueba de equilibrio que a un servicio público. Por eso la UTA quiere que, durante la final del Mundial, las unidades directamente no circulen.
La propuesta llegó después de una semifinal que convirtió a algunos colectivos en escenarios improvisados de celebración. Como si un Fiat 600 decidiera participar del Dakar con media cuadra arriba del capó. El entusiasmo futbolero suele desafiar la lógica, pero las leyes de la física todavía no aceptan apelaciones.
El gremio sostiene que el planteo no busca apagar el festejo, sino evitar que vuelva a repetirse una situación donde los choferes deban conducir entre personas que se trepan a las unidades o rodean los vehículos. Porque manejar ya implica suficiente responsabilidad como para agregarle la incógnita de quién responde si alguien decide convertir el techo del colectivo en una tribuna popular.
La discusión ahora pasa por otro carril. La nota irá a la cámara empresaria y luego será evaluada junto con las autoridades provinciales, que definirán si el servicio se interrumpe durante el partido y se restablece una vez terminado. Mientras tanto, el transporte espera una decisión y el Mundial sigue demostrando que, en Argentina, un partido importante puede alterar desde el tránsito hasta la agenda institucional. La pelota rueda noventa minutos. Después, el país improvisa el alargue.