La Ciénaga de Huaco, en el departamento de Jáchal, será escenario de una nueva campaña científica destinada a buscar restos fósiles y estudiar las formaciones geológicas de la zona. La investigación busca ampliar el conocimiento sobre la historia natural del lugar y generar herramientas que contribuyan a conservar y poner en valor su patrimonio.
La iniciativa se denomina «Revalorización paleontológica y geológica de La Ciénaga de Huaco» y forma parte de un proyecto de desarrollo social y tecnológico que comenzó en abril de 2026.
El trabajo reúne a más de diez profesionales de distintas disciplinas, entre ellos investigadores del CONICET, paleontólogos, biólogos, geólogos y especialistas en turismo, con participación de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
El objetivo es avanzar en la identificación y el estudio de los recursos paleontológicos y geológicos de La Ciénaga, al mismo tiempo que se desarrollan propuestas para acercar ese conocimiento a la comunidad y a quienes visitan la región.
La investigadora Jimena Trotteyn, quien encabeza el equipo, explicó que la propuesta surgió a partir del interés de distintos sectores de Jáchal por conocer mejor el área y disponer de información científica que contribuya a su desarrollo y conservación.
«Se está llevando a cabo este proyecto de desarrollo social y tecnológico a partir de el interés. En ese sentido, los científicos nos ponemos a generar conocimientos para satisfacer dicha demanda», señaló.
Buscan fósiles y huellas de animales prehistóricos en Jáchal
La primera etapa del proyecto estuvo dedicada a revisar publicaciones científicas y recopilar antecedentes sobre las características geológicas y paleontológicas de La Ciénaga de Huaco.
Con esa información como punto de partida, los especialistas avanzarán ahora con una campaña de exploración sobre el terreno.
Las actividades se desarrollarán desde el viernes 23 hasta el domingo 25 de octubre e incluirán recorridas para identificar posibles restos fósiles y registrar las particularidades de las formaciones rocosas.
Durante la primera jornada también se realizará una instancia de socialización abierta a la comunidad, destinada a compartir los objetivos iniciales de la investigación.
En las exploraciones, los paleontólogos buscarán evidencias de organismos del pasado, mientras que los geólogos analizarán las rocas, las estructuras y las formaciones presentes en el área.
La zona cuenta con antecedentes de restos fósiles y huellas de distintos animales, lo que constituye uno de los principales puntos de interés para el equipo.
Sobre las evidencias paleontológicas conocidas, Trotteyn mencionó: «Hay una serie de pisadas de dinosaurios y diferentes tipos de aves donde quedan fósiles de vertebrados y otros restos de unos más pequeños, que son invertebrados».
La campaña permitirá profundizar los relevamientos y reunir información que posteriormente deberá ser analizada por los especialistas.
La búsqueda de fósiles no implica que ya se haya producido un nuevo descubrimiento, sino que forma parte de las tareas previstas para ampliar el conocimiento científico de la región.
Cuándo se conocerán los primeros resultados de la investigación
El proyecto tiene una duración prevista de dos años y contempla distintas etapas de investigación, análisis y comunicación de resultados.
Según el cronograma informado, los primeros resultados concretos se esperan durante 2027, aunque el equipo prevé difundir los hallazgos a medida que avance el trabajo.
“El proyecto comenzó en abril de este año, por lo que abarca hasta el 2027. A partir de ahí, nuestro compromiso es dar a conocer los hallazgos que vayan surgiendo”, sostuvo Trotteyn.
La información recopilada durante las campañas permitirá ampliar los registros sobre las características geológicas y paleontológicas de La Ciénaga de Huaco.
También se espera que los estudios contribuyan a comprender mejor la evolución del paisaje y los antecedentes naturales del área.
Un sendero interpretativo y nuevas herramientas para el turismo
Además de los objetivos científicos, la iniciativa contempla acciones destinadas a fortalecer la conservación del patrimonio y promover su conocimiento entre los habitantes de Jáchal y los visitantes.
Entre los resultados previstos figura la elaboración de un sendero interpretativo que permita acercar al público información sobre las características geológicas y paleontológicas de La Ciénaga.
También se proyecta desarrollar material audiovisual para operadores turísticos, con contenidos que faciliten la difusión del valor natural y científico del lugar.
Otra de las metas consiste en producir aportes técnicos que puedan utilizarse para la elaboración de un futuro plan de manejo del área.
Estas herramientas buscarán vincular los resultados de la investigación con propuestas de conservación ambiental y desarrollo local.
La participación de especialistas en turismo responde precisamente a ese enfoque, que procura trasladar el conocimiento científico a iniciativas útiles para la comunidad.
La Ciénaga de Huaco reúne características de interés para la paleontología y la geología, y el proyecto permitirá profundizar su estudio mediante un trabajo interdisciplinario.
Con la campaña prevista para el 23, 24 y 25 de octubre, los investigadores avanzarán en el relevamiento del terreno y en la recopilación de evidencias que servirán de base para las siguientes etapas del proyecto.
Los resultados que se obtengan serán fundamentales para ampliar el conocimiento sobre el patrimonio natural de Huaco y aportar información científica a futuras acciones de conservación y puesta en valor del área.
Un equipo de más de diez especialistas, integrado por investigadores del CONICET y profesionales de la Universidad Nacional de San Juan, realizará del 23 al 25 de octubre exploraciones paleontológicas y geológicas en La Ciénaga de Huaco, Jáchal. El proyecto, iniciado en abril de 2026, busca identificar restos fósiles, estudiar las formaciones rocosas y generar herramientas para conservar y promover el patrimonio local.
Mientras buena parte de la humanidad dedica sus días a descubrir qué ocurrió hace quince minutos en las redes sociales, un grupo de científicos sanjuaninos decidió investigar asuntos ligeramente más antiguos: la historia geológica de La Ciénaga de Huaco. En Jáchal, donde las rocas llevan muchísimo tiempo sin actualizar su estado, más de diez especialistas se preparan para buscar fósiles y reconstruir capítulos de un pasado que no dejó fotografías, publicaciones ni testigos disponibles para una entrevista.
La expedición tiene todos los ingredientes de una aventura científica: paleontólogos, geólogos, biólogos, investigadores del CONICET y especialistas en turismo. Una combinación que promete examinar el terreno desde perspectivas muy diferentes. Algunos buscarán restos de organismos antiguos, otros estudiarán las formaciones rocosas y otros pensarán cómo convertir ese conocimiento en una experiencia accesible para los visitantes. Por una vez, todos tendrán motivos profesionales para mirar detenidamente una piedra.
La zona cuenta con antecedentes de pisadas de dinosaurios, aves y otros restos fósiles. Esto no significa que los investigadores vayan a desenterrar un esqueleto completo durante el fin de semana, aunque sería una excelente manera de justificar la salida de campo. La ciencia tiene la costumbre, bastante inconveniente para los titulares espectaculares, de exigir observaciones, análisis y paciencia antes de anunciar descubrimientos.
El proyecto comenzó en abril y contempla dos años de trabajo. Los primeros resultados concretos se esperan durante 2027. Es una velocidad que puede parecer desconcertante en una época acostumbrada a recibir respuestas instantáneas, pero resulta bastante razonable cuando el objeto de estudio pasó millones de años esperando a que alguien lo examinara con detenimiento.
Además, la iniciativa no pretende que los hallazgos terminen exclusivamente en publicaciones científicas. Entre los objetivos figuran un sendero interpretativo, materiales audiovisuales para operadores turísticos y aportes para un futuro plan de manejo. La idea es que la historia de La Ciénaga pueda conocerse sin necesidad de obtener primero un doctorado en paleontología ni de confundir cualquier piedra interesante con un dinosaurio.
La comunidad de Jáchal también tendrá participación en el proceso. La primera jornada incluirá un encuentro abierto para compartir los objetivos de la investigación. Es una buena noticia para quienes viven cerca de un patrimonio que puede resultar extraordinario, aunque a simple vista parezca solamente parte del paisaje cotidiano.
La Ciénaga de Huaco se prepara así para una investigación que combina ciencia, conservación y desarrollo local. Los especialistas buscarán respuestas en el terreno y los resultados llegarán cuando las evidencias permitan sostenerlos. Después de todo, si algo enseña la paleontología es que las grandes historias no siempre necesitan protagonistas vivos para seguir dando noticias.
