En el marco de la Coordinación Provincial de Respuesta ante Emergencia (COPRE), la Dirección de Protección Civil de San Juan recomendó a las familias preparar con anticipación una mochila de emergencia y conservarla en un lugar accesible ante posibles episodios de lluvias intensas.

La iniciativa forma parte de las medidas preventivas destinadas a mejorar la capacidad de respuesta de los hogares frente a una eventual contingencia, evacuación o interrupción de servicios.

El escenario climático refuerza la importancia de anticiparse. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional, actualmente se encuentra vigente una fase de El Niño y existe una probabilidad del 100% de continuidad durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026.

Qué debe tener la mochila de emergencia

Protección Civil recomienda incorporar elementos capaces de cubrir las necesidades básicas durante las primeras horas de una emergencia. Entre ellos deben incluirse agua, alimentos no perecederos, botiquín de primeros auxilios, linterna con pilas, radio, silbato y artículos de higiene.

También resulta importante contar con medicamentos de uso habitual o recetados, ropa de abrigo, mantas, llaves de la vivienda y del vehículo, dinero en efectivo y una lista con números telefónicos útiles para situaciones de emergencia.

La documentación personal y familiar debe mantenerse protegida. Para evitar daños provocados por el agua, la recomendación es colocarla dentro de una bolsa plástica hermética.

No existe una mochila idéntica para todos los hogares. Su contenido debe adaptarse a las características de cada familia, principalmente cuando hay bebés, adultos mayores, personas con discapacidad o integrantes que requieren medicamentos o elementos específicos.

En los hogares con mascotas también pueden incorporarse alimento, identificación, documentación sanitaria y los datos de contacto del veterinario.

Debe estar accesible y revisarse periódicamente

La mochila debe permanecer en un lugar conocido y de fácil acceso para todos los integrantes de la vivienda, de manera que pueda ser retirada rápidamente si las circunstancias obligan a evacuar.

Además, su contenido necesita controles periódicos. Alimentos, medicamentos, pilas y otros productos deben revisarse para detectar vencimientos, deterioros o elementos que hayan dejado de funcionar.

La preparación puede complementarse con un plan familiar que establezca previamente qué hacer frente a una emergencia, cuáles son las vías disponibles para abandonar la vivienda y dónde deben reunirse sus integrantes en caso de una evacuación.

Definir estas acciones anticipadamente permite reducir la improvisación y mejorar los tiempos de respuesta cuando se presenta una contingencia.

Desde Protección Civil remarcaron que preparar una mochila de emergencia es una medida sencilla que puede incorporarse a la organización habitual de cada hogar. Si bien los fenómenos naturales no pueden evitarse, contar con recursos esenciales y un plan de actuación permite disminuir riesgos y responder con mayor rapidez frente a una situación crítica.