El municipio de Rivadavia comenzó las obras de urbanización sobre Avenida Benavídez, en el tramo comprendido entre calle Bonduel y calle Paula Albarracín de Sarmiento, con el objetivo de acompañar la repavimentación que lleva adelante el Gobierno de San Juan sobre este corredor estratégico del Gran San Juan.
La intervención municipal abarca aproximadamente 1,5 kilómetros e incluye la construcción de cordón, banquina y zapata, elementos fundamentales para mejorar el escurrimiento del agua, delimitar la calzada y reforzar la seguridad vial de quienes transitan por la zona.
Desde el municipio informaron que no existe un monto total estimado para la obra, ya que la inversión se realiza de manera progresiva conforme avanzan los trabajos. Además, indicaron que la ejecución se lleva adelante con mano de obra municipal y recursos propios.
Una avenida estratégica para el Gran San Juan
La Avenida Benavídez constituye una de las arterias con mayor circulación vehicular del área metropolitana. El desgaste provocado por años de tránsito intenso y vehículos de gran porte convirtió a la repavimentación en una obra prioritaria para mejorar la conectividad entre Rivadavia, Chimbas y Capital.
En ese contexto, el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía y de la Dirección Provincial de Vialidad, ejecuta la primera etapa de la repavimentación de la avenida.
Actualmente, los trabajos provinciales se desarrollan en el tramo comprendido entre calle Salta y calle Bonduel, con una extensión aproximada de 3,3 kilómetros.
Cómo avanzan los trabajos
Las primeras tareas se concentran sobre la calzada sur, correspondiente al sector de Capital, avanzando desde calle Salta hacia calle Maradona.
Antes de colocar la nueva carpeta asfáltica, se realizan trabajos de saneamiento y reparación profunda en los sectores más deteriorados. Posteriormente se aplica el nuevo pavimento mediante un sistema de frentes dinámicos, metodología utilizada recientemente en la repavimentación de Avenida Libertador Este.
La intervención forma parte de la Etapa 21 del Programa de Conservación Vial y se financia íntegramente con fondos provinciales.
Trabajo coordinado
La ejecución simultánea de las obras municipales y provinciales busca que la renovada Avenida Benavídez cuente no sólo con una calzada repavimentada, sino también con la infraestructura necesaria para mejorar su durabilidad y las condiciones de circulación.
Mientras continúan las tareas, las autoridades solicitaron a los conductores circular con precaución, respetar la señalización instalada en los frentes de obra y prever posibles demoras o desvíos temporales.
El municipio de Rivadavia inició obras de urbanización sobre un tramo de 1,5 kilómetros de Avenida Benavídez, entre calles Bonduel y Paula Albarracín de Sarmiento, para complementar la repavimentación que ejecuta el Gobierno de San Juan. Los trabajos incluyen cordón, banquina y zapata, con el objetivo de mejorar el drenaje, la seguridad vial y la durabilidad de la nueva calzada.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un kilómetro y medio de cordones, banquinas y zapatas antes del asfalto definitivo. La Avenida Benavídez no sólo cambia de piel: también le están haciendo los cimientos para que el maquillaje no se vaya con la primera lluvia.
Es como cambiarle las cubiertas a un auto sin olvidarse de revisar la suspensión. Durante años, la avenida soportó tránsito pesado como si fuera una camioneta de reparto con quince mudanzas encima. Ahora apareció la parte menos fotogénica de la obra: la que casi no sale en las inauguraciones, pero evita que después el pavimento termine pareciéndose a una galletita de agua.
Mientras la Provincia avanza con la repavimentación y el municipio construye la infraestructura complementaria, el objetivo es que la inversión no quede reducida a una capa nueva sobre problemas viejos. Cordones para ordenar, banquinas para contener y zapatas para darle estabilidad a una vía que conecta diariamente a miles de sanjuaninos entre Capital, Chimbas y Rivadavia.
El dato curioso es que no existe un monto final previsto para la intervención municipal. La inversión se realiza a medida que la obra avanza, con recursos propios y mano de obra comunal. Traducido al idioma de cualquier vecino: primero se hace el trabajo y después se sigue comprando el cemento que haga falta.
Del lado provincial, la estrategia también apunta a evitar soluciones rápidas. Antes del nuevo asfalto se ejecutan tareas de saneamiento y reparación profunda sobre los sectores más deteriorados. Es bastante menos espectacular que ver una asfaltadora trabajando, pero también bastante más útil cuando llega el momento de que la calle soporte otra década de tránsito intenso.
Mientras tanto, los automovilistas deberán convivir con máquinas, desvíos y demoras. Es el peaje inevitable de cualquier obra vial: nadie disfruta esperar unos minutos, pero tampoco extraña esquivar pozos como si estuviera participando de una clasificación de rally urbano. El asfalto nuevo dura más cuando abajo hay algo más sólido que las promesas.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El municipio de Rivadavia comenzó las obras de urbanización sobre Avenida Benavídez, en el tramo comprendido entre calle Bonduel y calle Paula Albarracín de Sarmiento, con el objetivo de acompañar la repavimentación que lleva adelante el Gobierno de San Juan sobre este corredor estratégico del Gran San Juan.
La intervención municipal abarca aproximadamente 1,5 kilómetros e incluye la construcción de cordón, banquina y zapata, elementos fundamentales para mejorar el escurrimiento del agua, delimitar la calzada y reforzar la seguridad vial de quienes transitan por la zona.
Desde el municipio informaron que no existe un monto total estimado para la obra, ya que la inversión se realiza de manera progresiva conforme avanzan los trabajos. Además, indicaron que la ejecución se lleva adelante con mano de obra municipal y recursos propios.
Una avenida estratégica para el Gran San Juan
La Avenida Benavídez constituye una de las arterias con mayor circulación vehicular del área metropolitana. El desgaste provocado por años de tránsito intenso y vehículos de gran porte convirtió a la repavimentación en una obra prioritaria para mejorar la conectividad entre Rivadavia, Chimbas y Capital.
En ese contexto, el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía y de la Dirección Provincial de Vialidad, ejecuta la primera etapa de la repavimentación de la avenida.
Actualmente, los trabajos provinciales se desarrollan en el tramo comprendido entre calle Salta y calle Bonduel, con una extensión aproximada de 3,3 kilómetros.
Cómo avanzan los trabajos
Las primeras tareas se concentran sobre la calzada sur, correspondiente al sector de Capital, avanzando desde calle Salta hacia calle Maradona.
Antes de colocar la nueva carpeta asfáltica, se realizan trabajos de saneamiento y reparación profunda en los sectores más deteriorados. Posteriormente se aplica el nuevo pavimento mediante un sistema de frentes dinámicos, metodología utilizada recientemente en la repavimentación de Avenida Libertador Este.
La intervención forma parte de la Etapa 21 del Programa de Conservación Vial y se financia íntegramente con fondos provinciales.
Trabajo coordinado
La ejecución simultánea de las obras municipales y provinciales busca que la renovada Avenida Benavídez cuente no sólo con una calzada repavimentada, sino también con la infraestructura necesaria para mejorar su durabilidad y las condiciones de circulación.
Mientras continúan las tareas, las autoridades solicitaron a los conductores circular con precaución, respetar la señalización instalada en los frentes de obra y prever posibles demoras o desvíos temporales.
El municipio de Rivadavia inició obras de urbanización sobre un tramo de 1,5 kilómetros de Avenida Benavídez, entre calles Bonduel y Paula Albarracín de Sarmiento, para complementar la repavimentación que ejecuta el Gobierno de San Juan. Los trabajos incluyen cordón, banquina y zapata, con el objetivo de mejorar el drenaje, la seguridad vial y la durabilidad de la nueva calzada.
Un kilómetro y medio de cordones, banquinas y zapatas antes del asfalto definitivo. La Avenida Benavídez no sólo cambia de piel: también le están haciendo los cimientos para que el maquillaje no se vaya con la primera lluvia.
Es como cambiarle las cubiertas a un auto sin olvidarse de revisar la suspensión. Durante años, la avenida soportó tránsito pesado como si fuera una camioneta de reparto con quince mudanzas encima. Ahora apareció la parte menos fotogénica de la obra: la que casi no sale en las inauguraciones, pero evita que después el pavimento termine pareciéndose a una galletita de agua.
Mientras la Provincia avanza con la repavimentación y el municipio construye la infraestructura complementaria, el objetivo es que la inversión no quede reducida a una capa nueva sobre problemas viejos. Cordones para ordenar, banquinas para contener y zapatas para darle estabilidad a una vía que conecta diariamente a miles de sanjuaninos entre Capital, Chimbas y Rivadavia.
El dato curioso es que no existe un monto final previsto para la intervención municipal. La inversión se realiza a medida que la obra avanza, con recursos propios y mano de obra comunal. Traducido al idioma de cualquier vecino: primero se hace el trabajo y después se sigue comprando el cemento que haga falta.
Del lado provincial, la estrategia también apunta a evitar soluciones rápidas. Antes del nuevo asfalto se ejecutan tareas de saneamiento y reparación profunda sobre los sectores más deteriorados. Es bastante menos espectacular que ver una asfaltadora trabajando, pero también bastante más útil cuando llega el momento de que la calle soporte otra década de tránsito intenso.
Mientras tanto, los automovilistas deberán convivir con máquinas, desvíos y demoras. Es el peaje inevitable de cualquier obra vial: nadie disfruta esperar unos minutos, pero tampoco extraña esquivar pozos como si estuviera participando de una clasificación de rally urbano. El asfalto nuevo dura más cuando abajo hay algo más sólido que las promesas.