La negociación paritaria docente en San Juan concluyó este lunes con un acuerdo parcial entre el Gobierno provincial y los gremios. Tras una extensa reunión realizada en el Ministerio de Educación, UDAP y AMET aceptaron la última propuesta salarial del Ejecutivo, mientras que UDA la rechazó por considerarla insuficiente y resolvió quedar en libertad de acción. Las partes acordaron volver a reunirse el 2 de noviembre de 2026 para revisar la evolución de los salarios frente a la inflación.
Qué incluye el acuerdo salarial
La propuesta contempla una actualización de distintos componentes del salario docente entre julio y octubre. Además del incremento del valor índice, incorpora modificaciones en el sueldo básico, el Estado Docente, la Responsabilidad Funcional, el nomenclador, el adicional de conectividad y el salario neto garantizado.
El acuerdo establece que el valor índice será de 947,2338 en julio, aumentará un 3% en agosto hasta 975,6508, permanecerá sin cambios en septiembre y volverá a incrementarse un 3% en octubre, cuando alcanzará 1.004,9203.
En cuanto al sueldo básico del cargo testigo (A01), un maestro de grado de jornada simple percibirá un básico de $486.878,17 en julio, $501.484,51 en agosto y septiembre y $516.529,05 en octubre. También se actualizarán los valores de la hora cátedra para los niveles medio y superior.
Además, se incrementarán los montos correspondientes al Estado Docente (A56) y las sumas remunerativas y bonificables por antigüedad (E66), de acuerdo con cada tramo de años de servicio.
Desde agosto comenzará a aplicarse el nuevo código E60 de Responsabilidad Funcional Docente para los cargos alcanzados por el Decreto 1890/2022. A su vez, desde julio todos los cargos del nomenclador docente recibirán cuatro puntos adicionales, uno de los planteos formulados por los gremios durante la negociación.
Nueva conectividad y salario garantizado
El acta crea además el concepto Nueva Conectividad San Juan, un adicional remunerativo y no bonificable que será de $51.509,64 desde julio y ascenderá a $54.085,12 a partir de septiembre, por cargo y hasta dos cargos o su equivalente en horas cátedra.
Con estas modificaciones, el Gobierno garantizó un salario docente provincial neto para el cargo testigo de $882.573,78 en julio, $909.050,99 en agosto, $916.504,73 en septiembre y $943.999,87 en octubre, incluyendo el concepto de Nueva Conectividad San Juan.
Las diferencias entre los gremios
Durante la negociación, UDA dejó asentado en el acta que rechazó la oferta tras una consulta a sus afiliados, en la que el 99,08% votó por no aceptar la propuesta oficial. El sindicato sostuvo que la recomposición salarial resulta insuficiente frente al costo de vida, reclamó una actualización mensual indexada por inflación y afirmó que la oferta mantiene salarios por debajo de la canasta básica.
En cambio, UDAP y AMET aceptaron la propuesta al considerar que era necesario garantizar incrementos desde julio para evitar que los docentes quedaran sin mejoras salariales inmediatas. Ambos gremios, sin embargo, dejaron constancia de que persisten diferencias entre la evolución de la inflación y el poder adquisitivo de los salarios.
Horas después del cierre de la negociación, UDAP difundió un comunicado para explicar los motivos de su decisión y responder a la postura adoptada por UDA durante la discusión paritaria.
El gremio indicó que la aceptación de la propuesta fue respaldada por los delegados escolares reunidos en plenario y cuestionó el planteo realizado por UDA. «UDA no aceptó la propuesta y solicitó incorporar una suma no remunerativa de $75.000 en negro por única vez. UDAP no acompañó esa postura porque entiende que las sumas únicas no constituyen una mejora salarial permanente», expresó.
La organización también defendió el criterio adoptado durante la negociación. «Los incrementos remunerativos alcanzan al sueldo, la antigüedad, la zona, el aguinaldo, la jubilación y los demás adicionales del salario docente», señaló.
Además, sostuvo que «Rechazar la propuesta habría significado que la docencia no percibiera los aumentos correspondientes al mes de julio, postergando esos incrementos».
Finalmente, el gremio afirmó: «Defendemos un salario en blanco que se traduzca en mejoras significativas y fortalezca el reconocimiento de los derechos de los docentes», marcando así las diferencias que quedaron expuestas entre las organizaciones sindicales tras el cierre de la negociación.
Como parte del acuerdo alcanzado, Gobierno y gremios volverán a reunirse el 2 de noviembre de 2026. Ese día analizarán la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta octubre y la compararán con los aumentos otorgados durante el segundo semestre. En caso de existir una diferencia a favor de la inflación, ese porcentaje será incorporado a la propuesta salarial que se negocie para el último tramo del año.
La negociación paritaria docente en San Juan concluyó con un acuerdo parcial: UDAP y AMET aceptaron la propuesta salarial del Gobierno, mientras que UDA la rechazó y quedó en libertad de acción. El convenio actualiza distintos componentes del salario entre julio y octubre e incorpora una cláusula de revisión para el 2 de noviembre, fecha en la que volverán a reunirse para analizar la evolución de la inflación y los haberes.
Dos gremios dijeron que sí. Uno dijo que no. Y la paritaria terminó pareciéndose a esa mesa familiar donde todos piden la cuenta al mismo tiempo, pero nadie coincide en cómo dividirla.
La oferta oficial llegó con aumentos escalonados, nuevos adicionales, cambios en el nomenclador y una promesa de volver a discutir en noviembre. Como cuando el servicio técnico asegura que «en la próxima actualización se corrige todo». Mientras tanto, el sistema sigue funcionando con un parche más y mucha expectativa.
UDAP y AMET resolvieron aceptar porque entendieron que rechazar la propuesta implicaba dejar a la docencia sin mejoras salariales desde julio. UDA eligió otro camino: sostuvo que los incrementos no alcanzan frente al costo de vida y reclamó una actualización mensual atada a la inflación. La diferencia no fue menor. Mientras uno apostó por asegurar aumentos permanentes, el otro prefirió mantener el reclamo abierto antes que convalidar una recomposición que consideró insuficiente.
Después llegó el comunicado de UDAP, que además de explicar su voto dejó en evidencia que la discusión ya no era sólo con el Gobierno. El gremio cuestionó el planteo de UDA de incorporar una suma fija no remunerativa y defendió una estrategia basada en incrementos que impacten sobre el básico, la antigüedad, el aguinaldo y la jubilación. En una negociación donde todos hablan de fortalecer el salario docente, hasta la palabra «remunerativo» terminó teniendo más protagonismo que algunos funcionarios.
Ahora el calendario marca una nueva estación: el 2 de noviembre. Ese día se comparará la inflación acumulada con los aumentos otorgados y, si los precios corrieron más rápido que los salarios, esa diferencia formará parte de la próxima negociación. Porque en la Argentina las paritarias ya no se cierran: apenas pasan a cuarto intermedio con fecha de vencimiento.
El acuerdo quedó firmado. La discusión también.