El parte corresponde al 9° Distrito San Juan del organismo. El informe da la red como habilitada en conjunto, sin detallar el estado ruta por ruta, y aclara que la situación puede variar con el correr de las horas.
Que la red esté transitable significa que se puede circular por las rutas nacionales de la provincia, con las precauciones que fijó el organismo para toda la jornada.
Qué puede cambiar durante la jornada
Vialidad Nacional advirtió que en el día pueden registrarse cambios bruscos de las condiciones meteorológicas, con posibilidad de viento, lluvias, aguanieve, neblina, granizo y calor extremo. El pedido de precaución rige para todo el recorrido de las rutas nacionales en la provincia y no se limita a un tramo en particular.
El organismo mantiene guardias permanentes en las estaciones de inspectores distribuidas en distintos puntos de la provincia y cuadrillas que controlan el estado de las calzadas. Por eso la transitabilidad puede modificarse a lo largo del viernes, aun cuando el parte de la mañana da la red habilitada.
Las recomendaciones de Vialidad para manejar en la ruta
La primera recomendación es conservar la distancia de frenado, es decir, dejar entre un vehículo y el que va adelante más espacio que el habitual, para tener margen si el de adelante frena de golpe.
La segunda es mantener encendidas las luces bajas durante todo el recorrido, para que el auto se vea de frente y también desde atrás cuando la visibilidad baja. La tercera es respetar las indicaciones del personal que trabaja en las rutas.
Vialidad pidió además a los usuarios de la red vial mantenerse informados por los canales oficiales del organismo antes de salir y durante el viaje.
Quiénes monitorean las rutas
El monitoreo es continuo y coordinado con la Dirección de Protección Civil, las fuerzas de seguridad, la Policía de San Juan y Gendarmería Nacional.
Las cuadrillas y equipos técnicos de Vialidad seguirán controlando el estado de las calzadas e informando novedades durante toda la jornada. Para quien tiene previsto viajar este viernes, la recomendación es la misma: consultar los canales oficiales antes de salir, porque el estado de las rutas puede cambiar entre la mañana y la tarde.
Vialidad Nacional informó que todas las rutas nacionales de San Juan están transitables este viernes 6 de noviembre y pidió circular con precaución. El organismo advirtió por cambios bruscos del tiempo: viento, lluvia, aguanieve, neblina, granizo y calor extremo. Recomendó conservar la distancia de frenado, llevar las luces bajas encendidas y respetar las indicaciones del personal que trabaja en las rutas. El monitoreo se coordina con Protección Civil, la Policía de San Juan y Gendarmería Nacional.
La Dirección Nacional de Vialidad amaneció con un optimismo digno de una película de ciencia ficción: este viernes 6 de noviembre, todas las rutas nacionales de San Juan están formalmente transitables. El 9° Distrito emitió su parte general como quien aprueba a todo el curso en el primer examen del año sin mirar las hojas, aunque con una salvedad que destruye cualquier rastro de tranquilidad: la red vial está habilitada en conjunto, pero nadie garantiza que conserve ese estado cinco minutos después de encender el motor.
El reporte meteorológico oficial más que una advertencia parece el menú completo del Apocalipsis. Vialidad advirtió que a lo largo de la jornada pueden manifestarse, casi en simultáneo, viento, lluvias, neblina, granizo, aguanieve y, como si faltara sazón dramática, calor extremo. En la práctica, quien cruce la provincia enfrentará las cuatro estaciones del año concentradas en una misma calzada, obligando a los conductores a conservar una distancia de frenado astronómica y las luces bajas encendidas para no chocar contra la mismísima furia de los elementos.
Mientras las cuadrillas del organismo, Protección Civil, la Policía de San Juan y Gendarmería Nacional vigilan las rutas para atajar cualquier mutación del terreno, la consigna oficial consiste en consultar los canales de comunicación antes y durante el viaje. En resumen: conducir con una mano firme en el volante, la otra actualizando frenéticamente los avisos institucionales y la mirada atenta a las indicaciones del personal, rogando que la transición entre el desierto ardiente y la tormenta helada no ocurra en plena curva.
