San Luis Agua realizó tareas de monitoreo en el dique Paso de las Carretas con el objetivo de evaluar el estado del agua cruda almacenada en el embalse durante esta época del año.
El reservorio, inaugurado en 1982, posee una superficie aproximada de 756 hectáreas y recibe el agua del río Quinto proveniente del dique Saladillo.
El recurso almacenado es utilizado para diferentes finalidades, entre ellas el consumo humano, la producción ganadera, la actividad industrial y el riego. Además, abastece a productores y a la cisterna desde la que comienza el acueducto Del Oeste.
El cauce vinculado al sistema continúa posteriormente hasta desembocar en el dique Vulpiani, ubicado en la ciudad de Villa Mercedes.
Tomaron muestras para analizar la calidad del agua
Durante el operativo, especialistas del organismo provincial realizaron la toma de muestras en distintos sectores del dique Paso de las Carretas para conocer las condiciones actuales del recurso.
Como parte de las tareas de fiscalización, las profesionales estuvieron acompañadas por estudiantes de la Escuela Técnica N°37 ‘Ingeniero Germán Ave Lallemant’, quienes atraviesan actualmente una etapa de prácticas preprofesionales en San Luis Agua.
La actividad permitió que los alumnos participaran de una instancia vinculada directamente con el control y preservación de los recursos hídricos provinciales.
Qué parámetros se analizarán
El monitoreo del agua se desarrolla en diferentes momentos del año con el propósito de comparar resultados y detectar eventuales modificaciones en las condiciones del embalse.
Una vez procesadas las muestras, se evaluarán parámetros fisicoquímicos y microbiológicos, herramientas que permiten determinar con precisión el estado del agua almacenada.
Los controles forman parte de las tareas periódicas destinadas a preservar la calidad del recurso hídrico y generar información técnica sobre uno de los embalses utilizados para abastecimiento y actividades productivas en la provincia.
San Luis Agua realizó un monitoreo de la calidad del agua en el dique Paso de las Carretas, embalse inaugurado en 1982 y utilizado para consumo humano, producción ganadera, actividad industrial y riego. Especialistas tomaron muestras para evaluar parámetros fisicoquímicos y microbiológicos, acompañadas por estudiantes que realizan prácticas preprofesionales.
El dique Paso de las Carretas volvió a pasar por uno de esos controles en los que el agua, sin poder presentar abogado ni certificado de buena conducta, debe demostrar que está en condiciones. Especialistas de San Luis Agua tomaron muestras del embalse para analizar su estado durante esta época del año y verificar una serie de parámetros que, afortunadamente, resultan bastante más objetivos que juzgar el aspecto del agua únicamente por si parece fotogénica desde la costa.
No se trata de un detalle menor. El embalse, inaugurado en 1982, ocupa unas 756 hectáreas y cumple varias tareas simultáneas: abastece distintos usos humanos, ganaderos e industriales, aporta agua para riego y alimenta la cisterna que da inicio al acueducto Del Oeste. Es decir, tiene una agenda más cargada que muchas oficinas públicas y, encima, no puede pedir vacaciones.
La fiscalización contó además con la participación de estudiantes de la Escuela Técnica N°37 ‘Ingeniero Germán Ave Lallemant’, que realizan prácticas preprofesionales dentro del organismo. La escena combinó así control ambiental y formación técnica: especialistas tomando muestras y futuros profesionales aprendiendo que cuidar el agua requiere bastante más que abrir una canilla y esperar lo mejor.
Una vez obtenidos los resultados, se analizarán parámetros fisicoquímicos y microbiológicos para determinar con precisión la condición del agua embalsada. El procedimiento se repite en diferentes momentos del año para comparar su evolución y detectar posibles variaciones. Porque el agua también tiene temporadas y, aunque nunca publique su estado, conviene saber exactamente cómo se encuentra antes de que sea ella la que empiece a dar señales.