<div class="semiton-wrapper" data-texto="¡Ubisoft resucita al Príncipe de Persia… en tu celular! Sí, leyeron bien. Después del éxito (relativo, seamos honestos) en consolas y PC, Prince of Persia: The Lost Crown ahora busca conquistar la palma de tu mano. Y como si fuera un delivery de empanadas un viernes a la noche, llega con la promesa de ser igualito al original, pero con yapa para el celu. ¿Lo lograron? Agarren sus celulares viejitos (porque en esos anda como patada en la entrepierna) y prepárense.

Resulta que el príncipe Ghassan se fue de mambo en una fiesta de la victoria (seguramente hubo fernet) y ¡puf! Desapareció. Entra en escena Sargon, un Inmortal con pinta de galán de telenovela turca, que junto a su team de guerreros fashion van al rescate. Obvio, el príncipe no estaba en el kiosko de la esquina, sino en el monte Qaf, un lugar más embrujado que la casa de la vecina chismosa. Ahí, Sargon deberá enfrentar a criaturas mitológicas más raras que un político honesto. Para colmo, tiene que dominar los poderes del tiempo. ¡Como para que encima te anden apurando con el delivery!

Pero lo importante: ¿cómo se juega? Digamos que si sos de los que todavía usan el Nokia 1100, mejor ni lo intentes. Sargon tiene más movimientos que Mirtha Legrand en un casamiento, y el combate es más complejo que entender la economía argentina. La buena noticia es que si tenés un celular que no se apaga con solo mirarlo, el juego se ve de maravilla, a 60 FPS y con más detalles que la vida amorosa de Wanda Nara. Ahora, si tu celular es prepago y solo lo usas para llamar a tu mamá, la cosa cambia. Se va a ver más pixelado que foto de carnet.

Y ojo al piojo, porque si bien el juego tiene controles táctiles, te recomiendo encarecidamente un control Bluetooth. A menos que tengas dedos de cirujano, vas a terminar más frustrado que esperando el colectivo un domingo a la mañana. En fin, Prince of Persia: The Lost Crown en celulares es como un asado: si la carne es buena (el celular) y el asador sabe lo que hace (vos, con un control), la cosa sale de diez. Si no… bueno, siempre te queda pedir pizza.">