El financista Leonardo Fariña declaró ante el TOF N°7, en el marco de la Causa Cuadernos, y afirmó que el empresario Lázaro Báez era un «depositario de confianza» del expresidente Néstor Kirchner.

Durante su exposición, Fariña también se refirió al funcionamiento de la obra pública y describió un presunto esquema de cartelización entre empresas del sector. «La Cámara Argentina de la Construcción aglomeraba empresas y decidían entre ellos mismos quién ganaba una obra y quién no; quién tenía la próxima y quién no; y quién entraba y quién no. Lázaro, por ejemplo, era un marginado de eso», sostuvo.

La relación entre Báez y el poder político

Según declaró Fariña, Báez operaba por fuera de ese esquema debido a su vínculo directo con el Poder Ejecutivo. En ese contexto, señaló que Austral Construcciones, la empresa del empresario santacruceño, contaba con «celeridad en el cobro de certificados» y aseguró que «cobraban muy rápido» en relación con los tiempos habituales del Estado.

El financista también denunció que existieron casos en los que se cobraban kilómetros de obras viales que no estaban ejecutadas. Esa afirmación fue incorporada a su testimonio dentro del juicio que investiga presuntos pagos ilegales vinculados a contratos de obra pública.

En la misma línea, Fariña apuntó al exsecretario de Obras Públicas José López como un nexo clave para acelerar desembolsos a favor de Báez. Según relató, el empresario negociaba de manera directa con el exfuncionario para agilizar pagos: «Levantaba un teléfono y cobraba», manifestó.

Una sociedad política y comercial

Fariña afirmó además que Néstor Kirchner mantenía una relación muy cercana con Báez. Los definió como «amigos con todas las letras» y sostuvo que, además del vínculo personal, existía entre ambos un lazo comercial.

De acuerdo con su declaración, por «mandato» de Kirchner, Báez tenía restringida su zona de influencia para licitar obras únicamente en las provincias de Santa Cruz, Chubut y Chaco.

El testimonio de Fariña volvió a poner bajo análisis el rol de Báez en la obra pública durante el kirchnerismo y su presunta vinculación con decisiones políticas de alto nivel. Sus dichos forman parte del debate oral ante el TOF N°7, que continúa con la revisión de pruebas, declaraciones y antecedentes vinculados a la Causa Cuadernos.

Su presentación como arrepentido

Por último, Fariña explicó que su presentación inicial como arrepentido, realizada en 2018 ante el fiscal Carlos Stornelli, fue bajo su propia voluntad y de manera «espontánea». En ese momento, el financista integraba el programa de testigos protegidos.

La declaración suma un nuevo capítulo a una causa de fuerte impacto político y judicial, en la que se investigan presuntos mecanismos de recaudación ilegal asociados a contratos estatales y a la obra pública.