El Consejo de la Magistratura aprobó por unanimidad la realización del juicio político contra el juez federal de Rosario, Gastón Salmain, y dispuso su suspensión inmediata en el cargo. El magistrado se encuentra procesado y con prisión preventiva por presuntos hechos de corrupción vinculados al dictado de resoluciones judiciales a cambio de sobornos.
Durante la misma sesión, el organismo también resolvió elevar al Poder Ejecutivo las ternas de candidatos para cubrir dos vacantes en la Sala I de la Cámara Federal porteña, uno de los tribunales con mayor incidencia en las investigaciones por corrupción. Los cargos corresponden a los lugares actualmente ocupados por Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.
Las ternas para la Cámara Federal
La primera terna aprobada quedó integrada por Fernando Luis Rodolfo Poviña, Agustina Inés Rodríguez y Pablo Yadarola. En la segunda figuran Julio César Di Giorgio, Cecilia Patricia Incardona y Pablo Bertuzzi, quien volvió a presentarse al concurso para conservar su lugar.
Entre los nombres con mayores posibilidades de ser impulsados por el Poder Ejecutivo aparecen Yadarola y el propio Bertuzzi. La decisión final dependerá de las autoridades nacionales, entre ellas el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el presidente Javier Milei.
Las acusaciones contra Salmain
Hace dos semanas, la Comisión de Acusación había aprobado por unanimidad el dictamen que proponía la remoción del magistrado por mal desempeño. Durante aquella reunión, el senador Luis Juez afirmó: “Este hombre no puede ser juez federal”.
Desde diciembre pasado, Salmain, titular del Juzgado Federal N° 1 de Rosario, permanece procesado por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.
Según la investigación, junto al financista Fernando Whpei y al lobista judicial Santiago Busaniche, habría participado en la manipulación de un expediente para favorecer a un fideicomiso mediante la transferencia de 10 millones de dólares al exterior entre septiembre de 2023 y abril de 2024, durante la vigencia del cepo cambiario. A cambio, habría recibido una presunta coima de 200.000 dólares.
La Justicia le dictó prisión preventiva, aunque la medida no pudo ejecutarse debido a la inmunidad de arresto que posee como magistrado. La resolución fue posteriormente confirmada por la Cámara Federal de Rosario y por la Cámara Federal de Casación Penal.
Además, Salmain fue cuestionado por haber omitido en el concurso que lo llevó a la magistratura un antecedente disciplinario ocurrido en 2002, cuando fue desvinculado del Poder Judicial, donde se desempeñaba como empleado del fuero de la seguridad social, tras ser acusado de ofrecer una coima para alterar un sorteo.
Durante su exposición ante el Consejo, el juez sostuvo que no informó ese episodio porque no le fue consultado expresamente y porque se trataba de un hecho ocurrido muchos años atrás.
Suspensión inmediata y Código de Ética
Con el voto unánime del plenario, se abrió formalmente el procedimiento de remoción. Como consecuencia, Salmain quedó suspendido de manera inmediata y será un Jurado de Enjuiciamiento, con consejeros actuando como fiscales, el encargado de determinar antes de fin de año si corresponde su destitución por mal desempeño.
Por otra parte, el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, informó que los integrantes del máximo tribunal desean participar en la elaboración del futuro Código de Ética para Magistrados. Por ese motivo, el tratamiento de la iniciativa fue postergado para incorporar los aportes de los jueces de la Corte.
El Consejo de la Magistratura aprobó por unanimidad el juicio político y la suspensión inmediata del juez federal de Rosario Gastón Salmain, procesado por presunto cobro de coimas y otras irregularidades. Además, el organismo avanzó en la renovación de la Cámara Federal porteña al elevar al Poder Ejecutivo las ternas de candidatos para cubrir dos cargos clave en ese tribunal.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La justicia argentina vivió otra de esas jornadas en las que los expedientes parecen escritos por un guionista convencido de que la realidad necesita menos límites presupuestarios. Mientras algunos tribunales intentan resolver complejos conflictos jurídicos, otros terminan resolviendo una pregunta más básica: qué hacer cuando el juez aparece sentado del lado equivocado del mostrador. El Consejo de la Magistratura, que suele moverse al ritmo pausado de una fotocopiadora con sueño, esta vez encontró un raro consenso unánime para avanzar contra Gastón Salmain.
La escena tuvo todos los ingredientes de una reunión institucional y, al mismo tiempo, de una auditoría inesperada sobre el concepto de “mal desempeño”. Salmain enfrenta acusaciones gravísimas vinculadas al presunto cobro de coimas para favorecer intereses particulares. No es precisamente el tipo de antecedente que suele aparecer en los manuales de buenas prácticas judiciales, aunque en ocasiones la realidad demuestra una creatividad que los manuales jamás contemplaron.
Como si el expediente necesitara más capítulos, también apareció un viejo episodio relacionado con su paso por el Poder Judicial a comienzos de siglo. Allí surgió otra discusión: si un hecho muy antiguo deja de ser relevante con el paso del tiempo o si simplemente acumula polvo administrativo. La defensa del magistrado sostuvo que no informó aquel antecedente porque no se lo preguntaron. Una explicación que probablemente inaugure una nueva corriente filosófica basada en la teoría de que lo importante no es lo que uno omite, sino la precisión del cuestionario.
Mientras tanto, en otro salón y con menos dramatismo procesal, se votaban las ternas para cubrir cargos en la estratégica Cámara Federal porteña. Porque la maquinaria judicial argentina tiene esa capacidad única de discutir simultáneamente quién debe abandonar un despacho y quién podría ocupar otro. Todo en una misma sesión, como una versión institucional de esas mudanzas donde todavía se están sacando cajas por una puerta mientras ya entran muebles por la otra.
La unanimidad contra Salmain contrastó con las habituales diferencias que suelen atravesar al Consejo. Por un momento, la política judicial logró algo que parece más difícil que redactar una sentencia de mil páginas: que todos estuvieran de acuerdo. Ahora la definición quedará en manos del Jurado de Enjuiciamiento, que deberá decidir si el magistrado continúa su carrera o si su expediente termina convirtiéndose en uno de esos casos que los estudiantes de Derecho analizan durante años para entender exactamente qué cosas no conviene hacer cuando se administra justicia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Consejo de la Magistratura aprobó por unanimidad la realización del juicio político contra el juez federal de Rosario, Gastón Salmain, y dispuso su suspensión inmediata en el cargo. El magistrado se encuentra procesado y con prisión preventiva por presuntos hechos de corrupción vinculados al dictado de resoluciones judiciales a cambio de sobornos.
Durante la misma sesión, el organismo también resolvió elevar al Poder Ejecutivo las ternas de candidatos para cubrir dos vacantes en la Sala I de la Cámara Federal porteña, uno de los tribunales con mayor incidencia en las investigaciones por corrupción. Los cargos corresponden a los lugares actualmente ocupados por Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.
Las ternas para la Cámara Federal
La primera terna aprobada quedó integrada por Fernando Luis Rodolfo Poviña, Agustina Inés Rodríguez y Pablo Yadarola. En la segunda figuran Julio César Di Giorgio, Cecilia Patricia Incardona y Pablo Bertuzzi, quien volvió a presentarse al concurso para conservar su lugar.
Entre los nombres con mayores posibilidades de ser impulsados por el Poder Ejecutivo aparecen Yadarola y el propio Bertuzzi. La decisión final dependerá de las autoridades nacionales, entre ellas el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el presidente Javier Milei.
Las acusaciones contra Salmain
Hace dos semanas, la Comisión de Acusación había aprobado por unanimidad el dictamen que proponía la remoción del magistrado por mal desempeño. Durante aquella reunión, el senador Luis Juez afirmó: “Este hombre no puede ser juez federal”.
Desde diciembre pasado, Salmain, titular del Juzgado Federal N° 1 de Rosario, permanece procesado por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.
Según la investigación, junto al financista Fernando Whpei y al lobista judicial Santiago Busaniche, habría participado en la manipulación de un expediente para favorecer a un fideicomiso mediante la transferencia de 10 millones de dólares al exterior entre septiembre de 2023 y abril de 2024, durante la vigencia del cepo cambiario. A cambio, habría recibido una presunta coima de 200.000 dólares.
La Justicia le dictó prisión preventiva, aunque la medida no pudo ejecutarse debido a la inmunidad de arresto que posee como magistrado. La resolución fue posteriormente confirmada por la Cámara Federal de Rosario y por la Cámara Federal de Casación Penal.
Además, Salmain fue cuestionado por haber omitido en el concurso que lo llevó a la magistratura un antecedente disciplinario ocurrido en 2002, cuando fue desvinculado del Poder Judicial, donde se desempeñaba como empleado del fuero de la seguridad social, tras ser acusado de ofrecer una coima para alterar un sorteo.
Durante su exposición ante el Consejo, el juez sostuvo que no informó ese episodio porque no le fue consultado expresamente y porque se trataba de un hecho ocurrido muchos años atrás.
Suspensión inmediata y Código de Ética
Con el voto unánime del plenario, se abrió formalmente el procedimiento de remoción. Como consecuencia, Salmain quedó suspendido de manera inmediata y será un Jurado de Enjuiciamiento, con consejeros actuando como fiscales, el encargado de determinar antes de fin de año si corresponde su destitución por mal desempeño.
Por otra parte, el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, informó que los integrantes del máximo tribunal desean participar en la elaboración del futuro Código de Ética para Magistrados. Por ese motivo, el tratamiento de la iniciativa fue postergado para incorporar los aportes de los jueces de la Corte.
El Consejo de la Magistratura aprobó por unanimidad el juicio político y la suspensión inmediata del juez federal de Rosario Gastón Salmain, procesado por presunto cobro de coimas y otras irregularidades. Además, el organismo avanzó en la renovación de la Cámara Federal porteña al elevar al Poder Ejecutivo las ternas de candidatos para cubrir dos cargos clave en ese tribunal.
La justicia argentina vivió otra de esas jornadas en las que los expedientes parecen escritos por un guionista convencido de que la realidad necesita menos límites presupuestarios. Mientras algunos tribunales intentan resolver complejos conflictos jurídicos, otros terminan resolviendo una pregunta más básica: qué hacer cuando el juez aparece sentado del lado equivocado del mostrador. El Consejo de la Magistratura, que suele moverse al ritmo pausado de una fotocopiadora con sueño, esta vez encontró un raro consenso unánime para avanzar contra Gastón Salmain.
La escena tuvo todos los ingredientes de una reunión institucional y, al mismo tiempo, de una auditoría inesperada sobre el concepto de “mal desempeño”. Salmain enfrenta acusaciones gravísimas vinculadas al presunto cobro de coimas para favorecer intereses particulares. No es precisamente el tipo de antecedente que suele aparecer en los manuales de buenas prácticas judiciales, aunque en ocasiones la realidad demuestra una creatividad que los manuales jamás contemplaron.
Como si el expediente necesitara más capítulos, también apareció un viejo episodio relacionado con su paso por el Poder Judicial a comienzos de siglo. Allí surgió otra discusión: si un hecho muy antiguo deja de ser relevante con el paso del tiempo o si simplemente acumula polvo administrativo. La defensa del magistrado sostuvo que no informó aquel antecedente porque no se lo preguntaron. Una explicación que probablemente inaugure una nueva corriente filosófica basada en la teoría de que lo importante no es lo que uno omite, sino la precisión del cuestionario.
Mientras tanto, en otro salón y con menos dramatismo procesal, se votaban las ternas para cubrir cargos en la estratégica Cámara Federal porteña. Porque la maquinaria judicial argentina tiene esa capacidad única de discutir simultáneamente quién debe abandonar un despacho y quién podría ocupar otro. Todo en una misma sesión, como una versión institucional de esas mudanzas donde todavía se están sacando cajas por una puerta mientras ya entran muebles por la otra.
La unanimidad contra Salmain contrastó con las habituales diferencias que suelen atravesar al Consejo. Por un momento, la política judicial logró algo que parece más difícil que redactar una sentencia de mil páginas: que todos estuvieran de acuerdo. Ahora la definición quedará en manos del Jurado de Enjuiciamiento, que deberá decidir si el magistrado continúa su carrera o si su expediente termina convirtiéndose en uno de esos casos que los estudiantes de Derecho analizan durante años para entender exactamente qué cosas no conviene hacer cuando se administra justicia.