La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no participará de una reunión convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con legisladores oficialistas en medio de la creciente presión de la oposición para impulsar una interpelación en el Congreso.
Según trascendió, la funcionaria justificó su ausencia debido a que tiene prevista una reunión de labor parlamentaria a las 18, donde se definirán aspectos clave de la sesión convocada para este jueves. En ese encuentro, los bloques opositores buscarán avanzar con un proyecto para interpelar y eventualmente promover una moción de censura contra Adorni.
La disputa por la interpretación constitucional
La semana pasada, Bullrich logró postergar hasta este jueves 25 el tratamiento parlamentario de la iniciativa. En paralelo, Adorni tenía previsto presentar su informe de gestión el próximo 2 de julio, aunque la oposición pretende que comparezca antes bajo la figura de la interpelación.
La discusión política y jurídica gira en torno al artículo 101 de la Constitución Nacional, que regula la posibilidad de convocar al jefe de Gabinete al Congreso y establece los mecanismos vinculados con una eventual moción de censura.
Durante las negociaciones de la semana pasada, Bullrich había aceptado la interpretación sostenida por los bloques opositores, según la cual la interpelación no requiere dictamen previo de comisión ni una mayoría especial para ser aprobada.
Sin embargo, posteriormente el oficialismo modificó su postura y ahora sostiene que cualquier tratamiento sobre tablas requiere el respaldo de dos tercios de los miembros presentes. De prosperar esa interpretación, la iniciativa opositora enfrentaría mayores dificultades para avanzar.
Una reunión marcada por las ausencias
En este contexto, Adorni convocó a senadores libertarios en grupos reducidos con el objetivo de explicar su situación política y solicitar respaldo frente a los intentos opositores de promover su desplazamiento.
La convocatoria, sin embargo, no logró una adhesión plena dentro del oficialismo. Algunos legisladores manifestaron reservas respecto de participar en una fotografía de apoyo en medio de las controversias políticas que rodean al jefe de Gabinete.
Además de Bullrich, otros legisladores oficialistas confirmaron que no asistirán. Entre ellos se encuentran el cordobés Luis Juez, quien argumentó compromisos judiciales en su provincia, y el formoseño Francisco Paoltroni, actualmente de viaje en Estados Unidos.
La situación en Diputados
La Cámara de Diputados también será escenario de una fuerte disputa política. Para este martes fue convocada una sesión especial impulsada por sectores opositores con el objetivo de avanzar en la interpelación de Adorni.
No obstante, el oficialismo logró un acuerdo con aliados del PRO, la UCR y legisladores vinculados a distintos gobernadores para convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales el próximo 30 de junio y debatir allí los proyectos relacionados con el jefe de Gabinete.
La maniobra apunta a restarle fuerza a la sesión especial impulsada por el peronismo, la izquierda y Provincias Unidas. Aun así, los bloques opositores mantienen la convocatoria, aunque reconocen dificultades para alcanzar el quórum necesario de 129 diputados para habilitar el debate.
Las definiciones finales sobre una eventual interpelación a Adorni dependerán de las negociaciones parlamentarias previstas para las próximas horas, tanto en el Senado como en la Cámara baja.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no participará de una reunión convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con senadores oficialistas. La ausencia se produce mientras el Congreso debate una posible interpelación impulsada por la oposición, que busca avanzar en una sesión prevista para este jueves y que podría derivar en una moción de censura.
Un jefe de Gabinete convocó a sus propios aliados para pedir respaldo político. Y varios respondieron que tenían otros compromisos. En la política argentina, a veces una foto de apoyo puede resultar más riesgosa que una conferencia de prensa sin preguntas.
Patricia Bullrich no estará en la reunión organizada por Manuel Adorni con legisladores oficialistas. La explicación formal apunta a una reunión de labor parlamentaria. La explicación política, como suele ocurrir en el Congreso, queda librada a la interpretación de cada bloque y de cada fotógrafo.
Mientras la oposición intenta reunir los votos para impulsar una interpelación, el oficialismo revisa reglamentos, artículos constitucionales y números de asistencia con la precisión de quien busca una factura perdida antes de una inspección. La discusión parece jurídica, pero en realidad gira alrededor de una pregunta mucho más simple: quién tiene los votos.
El debate sobre los dos tercios necesarios para habilitar la interpelación se convirtió en el nuevo campo de batalla. Lo que hace unos días parecía una interpretación aceptable ahora se transformó en una barrera defensiva. Las reglas del juego no cambiaron; cambió la conveniencia de leerlas.
En paralelo, algunos senadores eligieron mantenerse lejos de una imagen que podría tener más repercusiones que beneficios. La política tiene memoria selectiva, pero los archivos digitales son bastante menos comprensivos.
También en Diputados se libra una pulseada similar. Comisiones, sesiones especiales y negociaciones cruzadas forman parte de una coreografía parlamentaria donde cada sector intenta llegar primero a la próxima casilla sin quedar expuesto.
Por ahora, la interpelación sigue siendo una posibilidad y no una certeza. Pero cuando un oficialismo empieza a contar ausencias antes que respaldos, el clima ya dejó de ser cómodo.
La foto de unidad todavía está en borrador.