El presidente Javier Milei viajará este miércoles a España para participar de la inauguración de los cursos de verano de la Universidad CEU San Pablo, donde además recibirá la medalla de honor otorgada por esa casa de estudios.
Se trata del sexto viaje del mandatario al país europeo desde que asumió la Presidencia. Al igual que en sus visitas anteriores, no están previstas reuniones con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ni con integrantes de su administración.
La agenda de Milei en España
Según informaron fuentes oficiales, el jefe de Estado partirá durante la noche y arribará a España en la madrugada del jueves. Su regreso a la Argentina está previsto para el viernes por la noche.
Durante su estadía, Milei brindará una clase de economía destinada a estudiantes de la Universidad CEU San Pablo y mantendrá encuentros con empresarios e inversores.
Aunque aún no fue confirmada oficialmente la integración completa de la delegación, trascendió que el Presidente viajaría acompañado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y por el vicecanciller Pablo Quirno.
España figura entre los destinos internacionales más visitados por Milei desde el inicio de su gestión. Su última visita ocurrió en marzo, cuando participó del Madrid Economic Forum, un encuentro que reúne a referentes de la derecha internacional. En esa oportunidad también mantuvo una reunión con el líder de VOX, Santiago Abascal, con quien sostiene una relación de afinidad política.
Una relación diplomática con altibajos
La relación entre los gobiernos de Argentina y España atravesó diversos momentos de tensión desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. Uno de los episodios más significativos ocurrió en 2024, cuando el mandatario argentino participó de un acto organizado por VOX y se refirió a Begoña Gómez como una «mujer corrupta».
Las declaraciones provocaron una fuerte reacción del gobierno español, que decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires y exigir una retractación pública. También hubo cuestionamientos desde la Unión Europea.
En los últimos días, además, volvió a tomar relevancia la situación judicial de Begoña Gómez, luego de que trascendiera que el juez Juan Carlos Peinado resolvió procesarla por presuntos delitos vinculados a corrupción, tráfico de influencias, apropiación indebida y malversación de caudales públicos.
Con el paso de los meses, la tensión diplomática disminuyó y España volvió a designar un embajador en Argentina, lo que permitió restablecer un vínculo institucional más estable entre ambos países, aunque sin avances significativos en la relación política entre los dos mandatarios.
El presidente Javier Milei viajará a España para participar de la inauguración de los cursos de verano de la Universidad CEU San Pablo, donde además recibirá la medalla de honor de la institución. Será su sexto viaje al país europeo desde que asumió la Presidencia y, una vez más, no tiene previstas reuniones con el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, ni con funcionarios de su administración.
Sexto viaje a España. Cero reuniones con el Gobierno español. A esta altura, la relación entre Javier Milei y Pedro Sánchez parece una aplicación de citas donde ambos siguen deslizando hacia la izquierda.
El Presidente cruzará nuevamente el Atlántico para recibir una distinción académica, brindar una clase de economía y mantener encuentros con empresarios. Todo en territorio español, aunque sin escala política en La Moncloa. Es como visitar seis veces el mismo edificio y seguir evitando al vecino del departamento de enfrente.
España se convirtió en uno de los destinos internacionales más frecuentes de la agenda presidencial. Algunos mandatarios acumulan cumbres diplomáticas; Milei acumula millas aéreas rumbo a Madrid. El itinerario ya tiene algo de rutina: acto, discurso, reconocimiento institucional y reuniones con referentes ideológicos o del sector privado.
La historia reciente entre ambos gobiernos ayuda a explicar el fenómeno. La temperatura diplomática subió varios grados en 2024, cuando el mandatario argentino calificó a Begoña Gómez como una «mujer corrupta» durante un evento vinculado a VOX. La respuesta española llegó con manual diplomático completo: llamado a consultas de su embajador, reclamos de rectificación y un intercambio de declaraciones que convirtió a la diplomacia en un deporte de contacto.
Con el tiempo, la relación abandonó el terreno de la confrontación abierta y pasó a una especie de neutralidad administrativa. El embajador regresó, los canales institucionales siguieron funcionando y las crisis dejaron de ocupar titulares permanentes. Pero el deshielo nunca llegó a convertirse en abrazo.
Mientras tanto, Milei volverá a España para hablar de economía ante estudiantes y reunirse con inversores. Una agenda que combina academia, negocios y política internacional sin necesidad de sentarse frente a frente con el gobierno anfitrión.
Hay países donde las visitas oficiales terminan con fotos protocolares, apretones de manos y comunicados conjuntos. Después de seis viajes, España y Argentina parecen haber inventado una modalidad distinta: el turismo diplomático de alta intensidad.
Dos gobiernos, un océano de por medio y una relación que sigue viajando en clase económica.