El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a ubicar al programa de privatizaciones en el centro de la estrategia financiera del Gobierno al presentar el plan para afrontar los vencimientos de deuda previstos hasta fines de 2027. Según explicó, el Ejecutivo proyecta obtener alrededor de US$ 1.400 millones mediante la venta de empresas estatales y concesiones de activos públicos durante los próximos 18 meses.
Durante la presentación, Caputo calificó esa estimación como «conservadora» y aseguró que parte de las operaciones podrían concretarse antes de finalizar este año, acelerando el ingreso de recursos para fortalecer las reservas y contribuir al financiamiento del programa económico.
Las empresas que el Gobierno busca privatizar
Entre los activos mencionados por el ministro figura AySA, cuyo proceso de licitación ya se encuentra en marcha y prevé la apertura de ofertas a mediados de agosto.
Caputo también confirmó que el Gobierno avanzará con la privatización del ferrocarril Belgrano Cargas y otras líneas ferroviarias. Los pliegos de licitación permanecen en revisión y se espera que sean publicados en las próximas semanas.
En el área energética, el funcionario señaló que el Ejecutivo impulsará la venta de las centrales termoeléctricas San Martín, ubicada en Timbúes, provincia de Santa Fe, y Manuel Belgrano, en Campana, provincia de Buenos Aires. Ambas forman parte del proceso de privatización integral de Enarsa.
«Estas pueden materializarse antes, pero lo pusimos el año que viene por ser conservadores», explicó el ministro durante la presentación del programa financiero.
Además, el Gobierno prevé avanzar con una nueva etapa de privatización de siete complejos hidroeléctricos distribuidos en Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut.
Caputo también mencionó a Tandanor, uno de los principales astilleros de América del Sur, pese a que la empresa no integra el listado de compañías sujetas a privatización aprobado en la Ley Bases sancionada en 2024.
Infraestructura y crecimiento económico
Durante la exposición, el ministro sostuvo que el proceso de privatizaciones y concesiones permitirá impulsar un «salto muy importante» en materia de infraestructura, al tiempo que ratificó la expectativa oficial de que la economía continúe creciendo durante los próximos años.
Entre los proyectos estratégicos destacó la privatización de Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país, además del avance sobre la concesión de la Hidrovía, considerada una infraestructura clave para el comercio exterior argentino.
Caputo también remarcó que la futura licitación del Belgrano Cargas, integrada por tres ramales ferroviarios que conectan distintas regiones productivas con los principales puertos del país, junto con las nuevas concesiones de rutas nacionales, funcionará como un factor relevante para potenciar la actividad económica y favorecer la inversión privada.
El Gobierno considera que el avance del programa de privatizaciones permitirá no solo obtener recursos para afrontar compromisos financieros, sino también acelerar proyectos de infraestructura mediante una mayor participación del sector privado en áreas estratégicas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que el programa de privatizaciones será una fuente clave de ingresos para fortalecer las reservas y afrontar los vencimientos de deuda hasta fines de 2027. El Gobierno estima recaudar unos US$ 1.400 millones mediante la venta de empresas estatales y la concesión de activos de infraestructura, entre ellos AySA, Belgrano Cargas, centrales energéticas y otros proyectos estratégicos.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
US$ 1.400 millones. Ese es el número que el Gobierno espera conseguir vendiendo empresas y activos estatales durante los próximos 18 meses. No lo presentó como un plan de emergencia, sino como una pieza más del rompecabezas financiero para llegar con aire a los próximos vencimientos de deuda.
La lista incluye agua, trenes, energía, rutas, puertos y hasta astilleros. Parece el inventario de una inmobiliaria con mucha confianza en el mercado. La diferencia es que acá no se ofrece una casa con patio, sino parte de la infraestructura que mueve buena parte de la economía argentina.
Luis Caputo sostuvo que la estimación es conservadora y dejó abierta la posibilidad de que varias operaciones se concreten antes de fin de año. El mensaje apunta a mostrar que el financiamiento no dependerá únicamente de los mercados o de nuevos préstamos, sino también de la venta y concesión de activos estatales. La caja, según la estrategia oficial, puede llenarse por varias canillas al mismo tiempo.
Entre los proyectos aparecen la privatización de AySA, el avance sobre el Belgrano Cargas, nuevas concesiones ferroviarias, centrales termoeléctricas e hidroeléctricas, además de la Hidrovía y Transener. Cada anuncio suma una pieza a una hoja de ruta que el Gobierno considera clave para impulsar inversiones privadas y reducir el peso del Estado en la economía.
Ahora resta saber si el mercado acompaña con el mismo entusiasmo que las presentaciones en PowerPoint. Porque vender un activo puede ser cuestión de una licitación. Conseguir compradores al precio esperado suele ser otra historia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a ubicar al programa de privatizaciones en el centro de la estrategia financiera del Gobierno al presentar el plan para afrontar los vencimientos de deuda previstos hasta fines de 2027. Según explicó, el Ejecutivo proyecta obtener alrededor de US$ 1.400 millones mediante la venta de empresas estatales y concesiones de activos públicos durante los próximos 18 meses.
Durante la presentación, Caputo calificó esa estimación como «conservadora» y aseguró que parte de las operaciones podrían concretarse antes de finalizar este año, acelerando el ingreso de recursos para fortalecer las reservas y contribuir al financiamiento del programa económico.
Las empresas que el Gobierno busca privatizar
Entre los activos mencionados por el ministro figura AySA, cuyo proceso de licitación ya se encuentra en marcha y prevé la apertura de ofertas a mediados de agosto.
Caputo también confirmó que el Gobierno avanzará con la privatización del ferrocarril Belgrano Cargas y otras líneas ferroviarias. Los pliegos de licitación permanecen en revisión y se espera que sean publicados en las próximas semanas.
En el área energética, el funcionario señaló que el Ejecutivo impulsará la venta de las centrales termoeléctricas San Martín, ubicada en Timbúes, provincia de Santa Fe, y Manuel Belgrano, en Campana, provincia de Buenos Aires. Ambas forman parte del proceso de privatización integral de Enarsa.
«Estas pueden materializarse antes, pero lo pusimos el año que viene por ser conservadores», explicó el ministro durante la presentación del programa financiero.
Además, el Gobierno prevé avanzar con una nueva etapa de privatización de siete complejos hidroeléctricos distribuidos en Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut.
Caputo también mencionó a Tandanor, uno de los principales astilleros de América del Sur, pese a que la empresa no integra el listado de compañías sujetas a privatización aprobado en la Ley Bases sancionada en 2024.
Infraestructura y crecimiento económico
Durante la exposición, el ministro sostuvo que el proceso de privatizaciones y concesiones permitirá impulsar un «salto muy importante» en materia de infraestructura, al tiempo que ratificó la expectativa oficial de que la economía continúe creciendo durante los próximos años.
Entre los proyectos estratégicos destacó la privatización de Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país, además del avance sobre la concesión de la Hidrovía, considerada una infraestructura clave para el comercio exterior argentino.
Caputo también remarcó que la futura licitación del Belgrano Cargas, integrada por tres ramales ferroviarios que conectan distintas regiones productivas con los principales puertos del país, junto con las nuevas concesiones de rutas nacionales, funcionará como un factor relevante para potenciar la actividad económica y favorecer la inversión privada.
El Gobierno considera que el avance del programa de privatizaciones permitirá no solo obtener recursos para afrontar compromisos financieros, sino también acelerar proyectos de infraestructura mediante una mayor participación del sector privado en áreas estratégicas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que el programa de privatizaciones será una fuente clave de ingresos para fortalecer las reservas y afrontar los vencimientos de deuda hasta fines de 2027. El Gobierno estima recaudar unos US$ 1.400 millones mediante la venta de empresas estatales y la concesión de activos de infraestructura, entre ellos AySA, Belgrano Cargas, centrales energéticas y otros proyectos estratégicos.
US$ 1.400 millones. Ese es el número que el Gobierno espera conseguir vendiendo empresas y activos estatales durante los próximos 18 meses. No lo presentó como un plan de emergencia, sino como una pieza más del rompecabezas financiero para llegar con aire a los próximos vencimientos de deuda.
La lista incluye agua, trenes, energía, rutas, puertos y hasta astilleros. Parece el inventario de una inmobiliaria con mucha confianza en el mercado. La diferencia es que acá no se ofrece una casa con patio, sino parte de la infraestructura que mueve buena parte de la economía argentina.
Luis Caputo sostuvo que la estimación es conservadora y dejó abierta la posibilidad de que varias operaciones se concreten antes de fin de año. El mensaje apunta a mostrar que el financiamiento no dependerá únicamente de los mercados o de nuevos préstamos, sino también de la venta y concesión de activos estatales. La caja, según la estrategia oficial, puede llenarse por varias canillas al mismo tiempo.
Entre los proyectos aparecen la privatización de AySA, el avance sobre el Belgrano Cargas, nuevas concesiones ferroviarias, centrales termoeléctricas e hidroeléctricas, además de la Hidrovía y Transener. Cada anuncio suma una pieza a una hoja de ruta que el Gobierno considera clave para impulsar inversiones privadas y reducir el peso del Estado en la economía.
Ahora resta saber si el mercado acompaña con el mismo entusiasmo que las presentaciones en PowerPoint. Porque vender un activo puede ser cuestión de una licitación. Conseguir compradores al precio esperado suele ser otra historia.