El Gobierno de San Juan presentó el programa «Semillero Turístico», una iniciativa desarrollada de manera conjunta entre los ministerios de Turismo y Educación que permitirá que estudiantes del último año de la secundaria con orientación en Turismo realicen prácticas profesionalizantes no remuneradas en organismos públicos y empresas privadas del sector.
La propuesta comenzará a implementarse durante los primeros días hábiles de agosto y tiene como objetivo fortalecer la formación de los jóvenes mediante experiencias en ámbitos laborales reales, favoreciendo la transición entre la escuela y el mundo del trabajo.
Más de 100 estudiantes iniciarán las prácticas en agosto
El secretario de Turismo, Juan Castañares, explicó que en esta primera etapa participarán más de 100 estudiantes, quienes desarrollarán sus prácticas en hoteles, restaurantes, agencias de viajes, oficinas de información turística y otros establecimientos vinculados con la actividad.
«Damos comienzo con un programa bastante importante para la provincia de San Juan, trabajado de manera conjunta con el Ministerio de Educación. Más de 100 alumnos van a poder participar de prácticas profesionalizantes no remuneradas para profundizar los conocimientos que adquieren en la escuela», destacó el funcionario.
Una respuesta a la necesidad de las escuelas
La ministra de Educación, Silvia Fuentes, señaló que uno de los principales objetivos del programa es garantizar espacios adecuados para que los estudiantes puedan cumplir con las prácticas exigidas por la orientación en Turismo.
«Son más de 100 los lugares que se pondrán a disposición de nuestros estudiantes. Necesitamos capacitarlos para el San Juan que viene y que puedan realizar sus prácticas en hoteles, cámaras de turismo, restaurantes y centros de información turística», afirmó.
La funcionaria indicó que hasta ahora la provincia no contaba con suficientes espacios para desarrollar este tipo de experiencias, consideradas fundamentales para completar la formación de los alumnos.
Además de incorporar conocimientos técnicos, sostuvo que las prácticas permitirán fortalecer habilidades blandas como la comunicación, el trato con el público y el trabajo en equipo.
«No solamente aprenden el oficio de primera mano, sino que también fortalecen el vocabulario, la atención al público y otras competencias que hoy demanda el mercado laboral», remarcó.
Participación de escuelas de toda la provincia
Actualmente, San Juan cuenta con 27 escuelas secundarias que ofrecen orientación en Turismo, de las cuales 25 son de gestión estatal y dos de gestión privada.
Las prácticas comenzarán en agosto y se desarrollarán en instituciones públicas y empresas privadas, entre ellas hoteles, restaurantes, agencias de viajes, oficinas de turismo y el Parque Provincial Ischigualasto.
Cada estudiante realizará un trayecto formativo de dos semanas, con jornadas de cuatro horas diarias, acompañado por docentes, tutores y referentes de las instituciones receptoras.
Trabajo conjunto con el sector turístico
La implementación del programa cuenta con la participación de cámaras empresariales y entidades vinculadas a la actividad turística, que pondrán a disposición espacios para la formación de los futuros egresados.
Desde el Gobierno destacaron que esta articulación entre el Estado y el sector privado permitirá fortalecer el perfil profesional de los estudiantes y responder a la creciente demanda de recursos humanos capacitados en una actividad considerada estratégica para el desarrollo económico de la provincia.
Dato. La orientación en Turismo reúne a más de 1.200 estudiantes en toda la provincia. Aunque la primera etapa del programa alcanzará a poco más de 100 alumnos del último año, la intención oficial es ampliar progresivamente la cantidad de participantes e incorporar las prácticas profesionalizantes como una instancia consolidada dentro de la formación secundaria especializada.
El Gobierno de San Juan presentó el programa «Semillero Turístico», una iniciativa conjunta entre los ministerios de Turismo y Educación que permitirá que más de 100 estudiantes del último año de la orientación en Turismo realicen prácticas profesionalizantes no remuneradas desde agosto en empresas e instituciones del sector. La propuesta busca fortalecer la formación con experiencias laborales reales y facilitar la inserción de los jóvenes en el mercado laboral.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Más de 100 estudiantes van a salir del aula para hacer prácticas en hoteles, restaurantes, agencias de viajes y oficinas de turismo. Después de años en los que el mayor viaje era del pizarrón al recreo, ahora el turismo también pasa por conocer cómo funciona el trabajo de verdad.
Es como aprender a manejar viendo videos y, de repente, que te entreguen las llaves del auto. Hay cosas que ningún manual enseña: atender a un visitante, resolver un problema sobre la marcha o descubrir que el turismo también vive de sonrisas que no aparecen en el programa de estudios.
El Gobierno decidió responder a un reclamo que las escuelas arrastraban desde hace tiempo: había orientación en Turismo, pero no suficientes lugares para cumplir las prácticas que exige esa formación. Era una especie de curso de natación con más teoría que pileta. La iniciativa intenta cerrar esa distancia entre lo que se aprende y lo que efectivamente ocurre cuando un turista pregunta dónde queda un atractivo o cuándo sale la próxima excursión.
La apuesta también deja un mensaje para el sector privado. Hoteles, restaurantes, agencias, cámaras empresariales y organismos públicos pasan de ser observadores del sistema educativo a convertirse en parte del proceso de formación. La lógica es sencilla: si después el mercado necesita personal capacitado, resulta bastante más práctico ayudar a formarlo que esperar que aparezca por generación espontánea.
Durante dos semanas, los estudiantes compartirán jornadas de cuatro horas con docentes, tutores y referentes de cada institución. El objetivo no pasa únicamente por sumar conocimientos técnicos, sino por desarrollar esas habilidades que suelen aparecer en todos los avisos laborales: comunicación, trabajo en equipo y atención al público. Traducido al castellano cotidiano: aprender que los problemas no siempre vienen con opción múltiple.
La primera etapa alcanzará a poco más de un centenar de alumnos, mientras que la orientación en Turismo reúne a más de 1.200 estudiantes en toda la provincia. Si el programa crece como está previsto, el semillero dejará de ser una metáfora para convertirse en una fábrica de experiencia. Porque formar profesionales sin lugares donde practicar era como inaugurar un aeropuerto con la pista impecable y ningún avión dispuesto a despegar.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno de San Juan presentó el programa «Semillero Turístico», una iniciativa desarrollada de manera conjunta entre los ministerios de Turismo y Educación que permitirá que estudiantes del último año de la secundaria con orientación en Turismo realicen prácticas profesionalizantes no remuneradas en organismos públicos y empresas privadas del sector.
La propuesta comenzará a implementarse durante los primeros días hábiles de agosto y tiene como objetivo fortalecer la formación de los jóvenes mediante experiencias en ámbitos laborales reales, favoreciendo la transición entre la escuela y el mundo del trabajo.
Más de 100 estudiantes iniciarán las prácticas en agosto
El secretario de Turismo, Juan Castañares, explicó que en esta primera etapa participarán más de 100 estudiantes, quienes desarrollarán sus prácticas en hoteles, restaurantes, agencias de viajes, oficinas de información turística y otros establecimientos vinculados con la actividad.
«Damos comienzo con un programa bastante importante para la provincia de San Juan, trabajado de manera conjunta con el Ministerio de Educación. Más de 100 alumnos van a poder participar de prácticas profesionalizantes no remuneradas para profundizar los conocimientos que adquieren en la escuela», destacó el funcionario.
Una respuesta a la necesidad de las escuelas
La ministra de Educación, Silvia Fuentes, señaló que uno de los principales objetivos del programa es garantizar espacios adecuados para que los estudiantes puedan cumplir con las prácticas exigidas por la orientación en Turismo.
«Son más de 100 los lugares que se pondrán a disposición de nuestros estudiantes. Necesitamos capacitarlos para el San Juan que viene y que puedan realizar sus prácticas en hoteles, cámaras de turismo, restaurantes y centros de información turística», afirmó.
La funcionaria indicó que hasta ahora la provincia no contaba con suficientes espacios para desarrollar este tipo de experiencias, consideradas fundamentales para completar la formación de los alumnos.
Además de incorporar conocimientos técnicos, sostuvo que las prácticas permitirán fortalecer habilidades blandas como la comunicación, el trato con el público y el trabajo en equipo.
«No solamente aprenden el oficio de primera mano, sino que también fortalecen el vocabulario, la atención al público y otras competencias que hoy demanda el mercado laboral», remarcó.
Participación de escuelas de toda la provincia
Actualmente, San Juan cuenta con 27 escuelas secundarias que ofrecen orientación en Turismo, de las cuales 25 son de gestión estatal y dos de gestión privada.
Las prácticas comenzarán en agosto y se desarrollarán en instituciones públicas y empresas privadas, entre ellas hoteles, restaurantes, agencias de viajes, oficinas de turismo y el Parque Provincial Ischigualasto.
Cada estudiante realizará un trayecto formativo de dos semanas, con jornadas de cuatro horas diarias, acompañado por docentes, tutores y referentes de las instituciones receptoras.
Trabajo conjunto con el sector turístico
La implementación del programa cuenta con la participación de cámaras empresariales y entidades vinculadas a la actividad turística, que pondrán a disposición espacios para la formación de los futuros egresados.
Desde el Gobierno destacaron que esta articulación entre el Estado y el sector privado permitirá fortalecer el perfil profesional de los estudiantes y responder a la creciente demanda de recursos humanos capacitados en una actividad considerada estratégica para el desarrollo económico de la provincia.
Dato. La orientación en Turismo reúne a más de 1.200 estudiantes en toda la provincia. Aunque la primera etapa del programa alcanzará a poco más de 100 alumnos del último año, la intención oficial es ampliar progresivamente la cantidad de participantes e incorporar las prácticas profesionalizantes como una instancia consolidada dentro de la formación secundaria especializada.
El Gobierno de San Juan presentó el programa «Semillero Turístico», una iniciativa conjunta entre los ministerios de Turismo y Educación que permitirá que más de 100 estudiantes del último año de la orientación en Turismo realicen prácticas profesionalizantes no remuneradas desde agosto en empresas e instituciones del sector. La propuesta busca fortalecer la formación con experiencias laborales reales y facilitar la inserción de los jóvenes en el mercado laboral.
Más de 100 estudiantes van a salir del aula para hacer prácticas en hoteles, restaurantes, agencias de viajes y oficinas de turismo. Después de años en los que el mayor viaje era del pizarrón al recreo, ahora el turismo también pasa por conocer cómo funciona el trabajo de verdad.
Es como aprender a manejar viendo videos y, de repente, que te entreguen las llaves del auto. Hay cosas que ningún manual enseña: atender a un visitante, resolver un problema sobre la marcha o descubrir que el turismo también vive de sonrisas que no aparecen en el programa de estudios.
El Gobierno decidió responder a un reclamo que las escuelas arrastraban desde hace tiempo: había orientación en Turismo, pero no suficientes lugares para cumplir las prácticas que exige esa formación. Era una especie de curso de natación con más teoría que pileta. La iniciativa intenta cerrar esa distancia entre lo que se aprende y lo que efectivamente ocurre cuando un turista pregunta dónde queda un atractivo o cuándo sale la próxima excursión.
La apuesta también deja un mensaje para el sector privado. Hoteles, restaurantes, agencias, cámaras empresariales y organismos públicos pasan de ser observadores del sistema educativo a convertirse en parte del proceso de formación. La lógica es sencilla: si después el mercado necesita personal capacitado, resulta bastante más práctico ayudar a formarlo que esperar que aparezca por generación espontánea.
Durante dos semanas, los estudiantes compartirán jornadas de cuatro horas con docentes, tutores y referentes de cada institución. El objetivo no pasa únicamente por sumar conocimientos técnicos, sino por desarrollar esas habilidades que suelen aparecer en todos los avisos laborales: comunicación, trabajo en equipo y atención al público. Traducido al castellano cotidiano: aprender que los problemas no siempre vienen con opción múltiple.
La primera etapa alcanzará a poco más de un centenar de alumnos, mientras que la orientación en Turismo reúne a más de 1.200 estudiantes en toda la provincia. Si el programa crece como está previsto, el semillero dejará de ser una metáfora para convertirse en una fábrica de experiencia. Porque formar profesionales sin lugares donde practicar era como inaugurar un aeropuerto con la pista impecable y ningún avión dispuesto a despegar.