Los principales índices de Wall Street operaron con resultados dispares este martes, en una jornada atravesada por la presentación de balances corporativos y las expectativas de los inversores sobre el desempeño de las principales compañías.
A las 11:30, el Dow Jones de Industriales avanzaba 0,8%, mientras que el tecnológico Nasdaq retrocedía 1,2% y el S&P 500 registraba una caída del 0,2%. En paralelo, las cotizaciones internacionales del petróleo perdían cerca de 2%.
El escenario también fue negativo para los activos argentinos. El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires caía 1,9% en pesos y se ubicaba alrededor de los 3.240.000 puntos.
Los bonos soberanos argentinos denominados en dólares, tanto Bonares como Globales, registraban pérdidas promedio del 0,3%. En ese contexto, el riesgo país medido por JP Morgan aumentó diez unidades y alcanzó los 450 puntos básicos, su nivel más elevado desde el 10 de junio.
Caídas entre las acciones argentinas en Nueva York
Entre los ADR y las acciones de compañías argentinas negociadas en dólares en Wall Street predominaban los números negativos.
Una de las principales excepciones fue Globant, que registraba una recuperación del 8,3%. En el extremo contrario se encontraba Satellogic, con una caída del 6%, mientras que las acciones bancarias retrocedían alrededor de 4%.
El desempeño de los mercados internacionales estuvo condicionado tanto por los resultados empresariales como por las novedades geopolíticas provenientes de Medio Oriente, especialmente por su impacto sobre las cotizaciones energéticas.
El petróleo cayó ante expectativas de un acuerdo con Irán
Los precios internacionales del petróleo profundizaron sus pérdidas y alcanzaron sus valores más bajos en más de una semana. Los operadores evaluaban la posibilidad de una distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus eventuales consecuencias sobre el transporte internacional de crudo.
Los futuros del Brent del Mar del Norte, referencia internacional, bajaban USD 1,68, equivalente al 1,9%, hasta USD 86,68 por barril para entrega en septiembre.
Por su parte, el petróleo estadounidense WTI retrocedía USD 1,28, o 1,6%, hasta USD 81,33 por barril. Ambos contratos tocaron sus valores más bajos desde el 17 de julio.
Las expectativas se modificaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que Washington mantenía “buenas conversaciones” con Irán y que existía la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
Sin embargo, el mandatario estadounidense también advirtió que los ataques podrían reanudarse en caso de que las negociaciones fracasen. Desde Irán, en tanto, también hubo declaraciones sobre posibles represalias.
El Estrecho de Ormuz, en el centro de las negociaciones
En medio de las conversaciones, Omán presentó a Irán una propuesta destinada a establecer un mecanismo regional conjunto para gestionar el Estrecho de Ormuz mediante cuotas voluntarias.
La iniciativa adquirió especial relevancia por la importancia estratégica de esa ruta marítima. Por el Estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo, lo que lo convierte en uno de los principales puntos de tránsito energético del planeta.
Las tensiones también afectaron al Estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. Los precios del petróleo habían registrado fuertes subas durante la semana anterior ante el temor de que los ataques derivaran en el cierre de esa ruta.
Bab el-Mandeb representa otro de los corredores estratégicos para el transporte marítimo internacional de petróleo, detrás del Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el tránsito de embarcaciones por Bab el-Mandeb mostró señales de recuperación. El lunes atravesaron esa zona 28 buques, la cifra más alta de los últimos cuatro días, según datos de la consultora especializada Kpler. El tráfico a través de Ormuz, en cambio, permanecía en niveles reducidos.
En paralelo, los hutíes de Yemen, aliados de Irán, afirmaron haber atacado el oleoducto Este-Oeste, infraestructura utilizada para transportar petróleo hacia Yanbu, uno de los principales puertos saudíes sobre el Mar Rojo. Según indicaron, la acción respondió a incursiones de drones saudíes.
La combinación de balances empresariales, tensión geopolítica y movimientos en el mercado energético mantuvo elevada la volatilidad, mientras los activos argentinos acompañaron la jornada con pérdidas en acciones y bonos y una nueva suba del riesgo país.
Los mercados operaron con resultados dispares este martes, mientras Wall Street reaccionó a los balances corporativos y la Bolsa porteña registró pérdidas. El S&P Merval cayó 1,9%, los bonos argentinos en dólares retrocedieron y el riesgo país alcanzó los 450 puntos básicos. En paralelo, el petróleo bajó cerca de 2% ante expectativas de una posible distensión entre Estados Unidos e Irán.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El riesgo país llegó a 450 puntos básicos, el Merval perdió 1,9% y los bonos argentinos volvieron a retroceder. Mientras Wall Street repartía verdes y rojos como semáforo descoordinado, los activos locales eligieron una dirección bastante más uniforme: hacia abajo.
En Nueva York tampoco hubo una fiesta completa. El Dow Jones avanzaba 0,8%, mientras el tecnológico Nasdaq cedía 1,2% y el S&P 500 perdía 0,2%. Una rueda de esas en las que cada índice lleva su propia economía, como una familia que sale de vacaciones pero compra los pasajes por separado.
Entre las empresas argentinas negociadas en Estados Unidos predominaban las pérdidas, con los bancos cayendo alrededor de 4%. Globant apareció como excepción y trepó 8,3%, demostrando que hasta en las pantallas más rojas siempre queda algún casillero encargado de complicar el titular.
El petróleo también retrocedió cerca de 2%, aunque por motivos bastante diferentes. Las expectativas de una posible salida negociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán redujeron parte de la tensión que había disparado las cotizaciones ante el temor por el transporte de crudo a través del Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb.
El mercado sigue mirando especialmente Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Donald Trump habló de “buenas conversaciones” con Irán, aunque dejó abierta la posibilidad de nuevos ataques si fracasan las negociaciones. Diplomacia con cláusula de devolución.
Omán, mientras tanto, impulsó una propuesta para gestionar regionalmente el Estrecho de Ormuz mediante cuotas voluntarias. Entre balances, bonos, guerra, petróleo y rutas marítimas, los inversores volvieron a comprobar que para seguir una rueda financiera ahora también hace falta un mapa de Medio Oriente.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Los principales índices de Wall Street operaron con resultados dispares este martes, en una jornada atravesada por la presentación de balances corporativos y las expectativas de los inversores sobre el desempeño de las principales compañías.
A las 11:30, el Dow Jones de Industriales avanzaba 0,8%, mientras que el tecnológico Nasdaq retrocedía 1,2% y el S&P 500 registraba una caída del 0,2%. En paralelo, las cotizaciones internacionales del petróleo perdían cerca de 2%.
El escenario también fue negativo para los activos argentinos. El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires caía 1,9% en pesos y se ubicaba alrededor de los 3.240.000 puntos.
Los bonos soberanos argentinos denominados en dólares, tanto Bonares como Globales, registraban pérdidas promedio del 0,3%. En ese contexto, el riesgo país medido por JP Morgan aumentó diez unidades y alcanzó los 450 puntos básicos, su nivel más elevado desde el 10 de junio.
Caídas entre las acciones argentinas en Nueva York
Entre los ADR y las acciones de compañías argentinas negociadas en dólares en Wall Street predominaban los números negativos.
Una de las principales excepciones fue Globant, que registraba una recuperación del 8,3%. En el extremo contrario se encontraba Satellogic, con una caída del 6%, mientras que las acciones bancarias retrocedían alrededor de 4%.
El desempeño de los mercados internacionales estuvo condicionado tanto por los resultados empresariales como por las novedades geopolíticas provenientes de Medio Oriente, especialmente por su impacto sobre las cotizaciones energéticas.
El petróleo cayó ante expectativas de un acuerdo con Irán
Los precios internacionales del petróleo profundizaron sus pérdidas y alcanzaron sus valores más bajos en más de una semana. Los operadores evaluaban la posibilidad de una distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus eventuales consecuencias sobre el transporte internacional de crudo.
Los futuros del Brent del Mar del Norte, referencia internacional, bajaban USD 1,68, equivalente al 1,9%, hasta USD 86,68 por barril para entrega en septiembre.
Por su parte, el petróleo estadounidense WTI retrocedía USD 1,28, o 1,6%, hasta USD 81,33 por barril. Ambos contratos tocaron sus valores más bajos desde el 17 de julio.
Las expectativas se modificaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que Washington mantenía “buenas conversaciones” con Irán y que existía la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
Sin embargo, el mandatario estadounidense también advirtió que los ataques podrían reanudarse en caso de que las negociaciones fracasen. Desde Irán, en tanto, también hubo declaraciones sobre posibles represalias.
El Estrecho de Ormuz, en el centro de las negociaciones
En medio de las conversaciones, Omán presentó a Irán una propuesta destinada a establecer un mecanismo regional conjunto para gestionar el Estrecho de Ormuz mediante cuotas voluntarias.
La iniciativa adquirió especial relevancia por la importancia estratégica de esa ruta marítima. Por el Estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo, lo que lo convierte en uno de los principales puntos de tránsito energético del planeta.
Las tensiones también afectaron al Estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. Los precios del petróleo habían registrado fuertes subas durante la semana anterior ante el temor de que los ataques derivaran en el cierre de esa ruta.
Bab el-Mandeb representa otro de los corredores estratégicos para el transporte marítimo internacional de petróleo, detrás del Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el tránsito de embarcaciones por Bab el-Mandeb mostró señales de recuperación. El lunes atravesaron esa zona 28 buques, la cifra más alta de los últimos cuatro días, según datos de la consultora especializada Kpler. El tráfico a través de Ormuz, en cambio, permanecía en niveles reducidos.
En paralelo, los hutíes de Yemen, aliados de Irán, afirmaron haber atacado el oleoducto Este-Oeste, infraestructura utilizada para transportar petróleo hacia Yanbu, uno de los principales puertos saudíes sobre el Mar Rojo. Según indicaron, la acción respondió a incursiones de drones saudíes.
La combinación de balances empresariales, tensión geopolítica y movimientos en el mercado energético mantuvo elevada la volatilidad, mientras los activos argentinos acompañaron la jornada con pérdidas en acciones y bonos y una nueva suba del riesgo país.
Los mercados operaron con resultados dispares este martes, mientras Wall Street reaccionó a los balances corporativos y la Bolsa porteña registró pérdidas. El S&P Merval cayó 1,9%, los bonos argentinos en dólares retrocedieron y el riesgo país alcanzó los 450 puntos básicos. En paralelo, el petróleo bajó cerca de 2% ante expectativas de una posible distensión entre Estados Unidos e Irán.
El riesgo país llegó a 450 puntos básicos, el Merval perdió 1,9% y los bonos argentinos volvieron a retroceder. Mientras Wall Street repartía verdes y rojos como semáforo descoordinado, los activos locales eligieron una dirección bastante más uniforme: hacia abajo.
En Nueva York tampoco hubo una fiesta completa. El Dow Jones avanzaba 0,8%, mientras el tecnológico Nasdaq cedía 1,2% y el S&P 500 perdía 0,2%. Una rueda de esas en las que cada índice lleva su propia economía, como una familia que sale de vacaciones pero compra los pasajes por separado.
Entre las empresas argentinas negociadas en Estados Unidos predominaban las pérdidas, con los bancos cayendo alrededor de 4%. Globant apareció como excepción y trepó 8,3%, demostrando que hasta en las pantallas más rojas siempre queda algún casillero encargado de complicar el titular.
El petróleo también retrocedió cerca de 2%, aunque por motivos bastante diferentes. Las expectativas de una posible salida negociada al conflicto entre Estados Unidos e Irán redujeron parte de la tensión que había disparado las cotizaciones ante el temor por el transporte de crudo a través del Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb.
El mercado sigue mirando especialmente Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Donald Trump habló de “buenas conversaciones” con Irán, aunque dejó abierta la posibilidad de nuevos ataques si fracasan las negociaciones. Diplomacia con cláusula de devolución.
Omán, mientras tanto, impulsó una propuesta para gestionar regionalmente el Estrecho de Ormuz mediante cuotas voluntarias. Entre balances, bonos, guerra, petróleo y rutas marítimas, los inversores volvieron a comprobar que para seguir una rueda financiera ahora también hace falta un mapa de Medio Oriente.